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LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

Actualidad1.816: EL AÑO DE LOS MÁRTIRES EN LA NUEVA GRANADA.

1.816: EL AÑO DE LOS MÁRTIRES EN LA NUEVA GRANADA.

Hay fechas de la historia patria que son inolvidables, la mayoría de las veces por recordar sucesos violentos como el 9 de abril, la muerte de Gaitán e inicio de la violencia política liberal – conservadora. Otras fechas, son de gloriosa recordación, como el 10 de diciembre de 1982 cuando nuestro escritor García Márquez recibió el Nobel de Literatura, o el domingo 5 de septiembre cuándo le metimos el 5 a 0 Argentina jugando de visitantes; también el 28 de octubre de 1972 cuando “Kid Pambelé” ganó el primer título mundial de boxeo para Colombia; el  pasado domingo 7 de octubre 2024, el primer campeonato mundial de moto para el colombo – español David Alonso, en fin, muchas fechas para celebrar y otras tantas trágicas para lamentar y rememorar.

En la historia de Colombia, el año 1816 es una de esas fechas que pueden olvidarse, porque la independencia política de España y la fundación de la república se logró a baldados de sangre (como los que se dice, solicitaba el general Mario Montoya Uribe a sus tropas en la malhadada época de los asesinatos sin Juicio, ni posibilidad de defensa a pobres e inermes colombianos, eufemísticamente llamadas falsos positivos), por la matanza cometida contra los precursores y héroes de la independencia de la patria.

Para entender mejor las circunstancias de esta matanza, repasemos el contexto. España fue invadida por Napoleón Bonaparte quien dejó a su hermano como regente de España, por la abdicación del rey español. Este hermano fue apodado pepe botella: “Es importante mencionar que el apodo pepe botella no era utilizado de manera despectiva, sino más bien de manera jocosa y cariñosa. Se dice que este apodo fue acuñado por el pueblo español como una forma de ridiculizar y burlarse de José Bonaparte, quién fue impuesto como rey de España por su hermano Napoleón en 1808” (de okdiario.com).

En España y en las colonias españolas en América, se organizaron las juntas defensoras del depuesto soberano español Fernando VII, y por primera vez, los criollos (hijos de españoles nacidos en América y considerados por sus padres como ciudadanos de segunda categoría por el “pecado“de no haber nacido en la península), fueron tomados en cuenta para hacer parte de esas juntas, lo que trajo un aire de libertad, un germen de independencia. El Nuevo Reino de Granada se declaró independiente en julio de 1810 y, cuando Fernando VII recobró el trono en 1814, después de derrotar y expulsar a las tropas francesas, invasoras de su territorio desde 1808, ordenó recobrar sus colonias incluida la Nieva Granada. “La creación de las juntas de Gobierno en España y las colonias, desde 1808 fue la forma de ejercer el poder y la manera de fijar las condiciones para administrar y orientar la vida de los pueblos en ausencia del Rey” (www.redalyc.org)).

Vale la pena traer a cuento el periodo llamado la” Patria boba”.  “Este periodo está comprendido entre la promulgación del manifiesto del 20 de julio de 1810 y el inicio del régimen del terror en 1816, Dicho periodo estuvo marcado por la división, los conflictos entre provincias, las guerras internas y el desorden constitucional.

Durante esta era independentista se produjo un conflicto entre los criollos divididos en dos grupos: los Federalistas defensores de las Provincias Unidas de la Nueva Granada y los Centralistas del autoproclamado Estado Libre de Cundinamarca. Esto empezaría una guerra civil efímera (diciembre de 1812 a enero de 1813) cuyas principales acciones bélicas se escenificarían en Ventaquemada, de camino a Tunja, y San Victorino, en la propia ciudad de Bogotá” (es.wikipedia.org). Como puede verse, desde nuestros inicios, hemos estado divididos., en conflicto y con líderes mesiánicos que quieren que los sigamos ciegamente.

En 1816: “Fueron llevados a la horca o el patíbulo buena parte de los líderes que protagonizaron la primera republica en Colombia. En seis meses de 1816, el régimen del terror desarrollado por el pacificador Pablo Morillo ahogó en sangre una brillante generación de neogranadinos que habían gestado la independencia de la corona española seis años antes. En Santa Fe de Bogotá, Cartagena, Popayán, Tunja o Zipaquirá, muchos precursores de la libertad pagaron con sus vidas el derecho a forjar historia. El próximo 29 de octubre se recordará el suplicio del primer científico colombiano Francisco José de Caldas, a quién en 48 años le alcanzó la vida para ser ingeniero militar, astrónomo, botánico o periodista, pero que fue fusilado por la espalda en la Plazuela de San Francisco, hoy Parque Santander, porque España no necesitaba sabios. Con él fueron demasiados los que corrieron la misma suerte. Unos historiadores hablan de 96 sentencias de muerte, otros de 125 ilustres sacrificados. Un capítulo trágico sin suficiente memoria” (El año del terror en Colombia: 1816. El bicentenario de los mártires. “El Espectador” domingo 23 de octubre 2016, páginas 64 y 65, Jorge Cardona Álzate).

Francisco José de Caldas, obra de Alberto Urdaneta 1880

Esta secuencia trágica se originó por la orden de Fernando VII de recuperar sus colonias; la expedición pacificadora hacía América se volvió prioridad, la empresa militar partió de Cádiz en febrero de 1815, con 65 barcos y 15.000 hombres ancló en suelo americano dos meses después y en poco tiempo, Morillo había tomado el mando en la isla Margarita.

Agobiado por la incertidumbre en Venezuela y la anarquía en la Nueva Granada, Bolívar había salido días antes para Jamaica; mientras tanto Morillo aseguró el poder en Carcas y desembarcó en la realista Santa Marta, donde fue recibido como un salvador, desde allí atacó a Cartagena, que había declarado su independencia en 1811 y era un fortín patriota; la ciudad fue sitiada entre agosto y diciembre de 1815, durante 105 días y su población sufrió de hambre y enfermedades, se calcula que murió la tercera parte de sus habitantes la ciudad que fue derrotada el 6 de diciembre, aunque este bloqueo fue uno de los tantos que sufrió la ciudad, fue inmortalizada en la cuarta estrofa de nuestro Himno Nacional: “A orillas del Caribe hambriento un pueblo lucha, horrores prefiriendo a pérfida salud. ¡Oh sí! De Cartagena la abnegación es mucha, Y escombros de la muerte desprecian su virtud (twitter.com/ status).

Durante dos meses estuvo Morillo en Cartagena donde dejó su legado de terror, pues sin derecho a defensa el 24 de febrero de 1816 fueron condenados a la horca y la confiscación de sus bienes nueve líderes patriotas: Manuel del Castillo y Rada, Martín Amador, Pantaleón Germán Ribón, Santiago Stuart, Antonio José de Ayos, José María García de Toledo, Miguel Díaz Granados y José María Portocarrero, así comenzó la carnicería “pacificadora”.

Luego de Cartagena, se inicia la reconquista de la Nueva Granada por cinco rutas, cada una de ellas con sus historias de abusos y asesinatos; la peor inició el 27 de mayo de 1816 con la llegada del pacificador a la capital, que empezó a llenarse de presos, Morillo estableció tres tribunales: el Consejo de purificación, con penas menores como el destierro o el servicio al rey; la Junta de Secuestros para confiscar bienes, y el Consejo de Guerra para imponer pena de muerte a los sublevados. Antonio Villavicencio, quiteño pero ligado a las luchas de la primera república al lado de Nariño, fue el primero de los condenados, el 6 de junio fue fusilado por la espalda en el camino a San Victorino; posteriormente el 19 de junio se ahorcó a José María Carbonell; el 6 de julio murieron el académico y activista Miguel de Pombo y, el primer presidente del Estado de Cundinamarca  en 1811, el catedrático, periodista y científico Jorge Tadeo Lozano, también fueron asesinados Crisanto Valenzuela, Francisco Javier García Evia, Emigdio Benítez Plata y José Gregorio Gutiérrez, todos ellos protagonistas de la primera república,  y difusores del Acta de Independencia de 1810.

Bogotá vivía días de terror, esto también ocurría en otras regiones del país donde los tribunales de Morillo hacían estragos, en Zipaquirá se recuerda el 3 de agosto de cada año a los mártires de 1816, fueron fusilados en esa fecha: Agustín Zapata, Luis Sarache, José Luis Gómez, Juan Nepomuceno Quiguarana, y José María Riaño. En la Plaza Mayor de la capital ya había sido ajusticiado Antonio Baraya, y el 8 de agosto por la espalda fue fusilado el expresidente Custodio García Rovira, de manera ignominiosa su cadáver fue colgado en la horca.

El 13 de agosto fue sacrificado José María Vergara y Ayala, el 19 de ese mismo mes le tocó el turno a José María Cabal en Popayán; el 31 de agosto fueron asesinados José Nicolás de Rivas y José Joaquín Camacho en la Plazuela de San Francisco; de igual manera, el último presidente de la fallida República de 1810, el prócer y militar antioqueño Liborio Mejía, derrotado en la batalla del Tambo, Cauca, fue trasladado a Bogotá y ejecutado el 3 de septiembre; el 9 de septiembre fue llevado al paredón Manuel de Bernardo Álvarez, tío materno de Antonio Nariño, gobernante interino y seguidor de sus ideas.

El 19 de septiembre José María Gutiérrez de Caviedes, educador y promotor de la Escuela de Ingenieros, fue fusilado en Popayán y un día después en Tunja, sufrió el mismo destino el patriota José Manuel Otero; para este momento todos los perseguidos buscaban la manera de escapar a la muerte, el abogado  y expresidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada, Camilo Torres, autor del Memorial de Agravios, intentando salir del país por Buenaventura, se refugió en el Tolima, fue capturado cerca de Popayán en compañía del expresidente cartagenero, Manuel Rodríguez Torices, ambos fueron conducidos a Bogotá y ahorcados junto a  José María Dávila el 5 de octubre, sus cadáveres fueron despedazados y sus cabezas  expuestas (de la misma manera que  lo hicieron con algunos de los mártires de la revolución Comunera), como advertencia y escarnio. El último de los próceres fusilados fue El sabio caldas.

Tiempos de terror, al igual que los del estallido social, en tiempos de Duque. Reconforta saber que el actual Jefe de Estado, rechazando la doctrina de la Seguridad Nacional, que los gringos enseñan a los mandos militares en la Escuela de las Américas, ordenó a las tropas no disparar contra los que ejercen el derecho a protestar. Hay vientos de cambio.

7 COMENTARIOS

  1. Siempre será oportuno recordar a quienes sacrificaron su Vida por alcanzar La Independencia y La Libertad de Nuestros Pueblos y velar por qué su Sacrificio no caiga en La ingratitud del Olvidó. que mejor forma de hacerlo, que seguir luchando en contra de las nuevas formas de opresión y opresores de estos tiempos modernos.

  2. Buen día Danilo. Saludos.

    Un año cargado de sangre como fue el año de 1816. Las guerras dejan ese tipo de huellas y de recuerdos como es la muerte de personas muy importantes y de mucha capacidad para construir en tiempos de paz. Creo que los intelectuales a lo largo de la historia han «dado papaya» y no se han cuidado como debe ser ya que la guerra es de bandidos, de personas sin código, cuyo pensar es ganar como sea, » quebrando al que sea y como sea para lograr sus fines».

    Triste año para nuestra Colombia pero es la realidad de las guerras.

    Lo único cierto para mí, es que Colombia es un mar de sangre desde siempre y ojalá algún esto cambie. Mataron a Gaitán, mataron al periodista Guillermo Cano, el humorista Lucho Garzón quien no las creyó, entre otros.

    Es la historia de nuestra nación y nuestro presente actual. Cuando cambiará esta situación en lo personal lo veo difícil como la paz entre Israel y Palestina.

    Danilo muchas gracias por el escrito, espectacular como siempre. Siga escribiendo Danilo.

    Feliz día Danilo.

    • Hola Isdaen: UD siempre tan generoso con mis escritos, y sus opiniones tan certeras, sobre todo en su apreciación que la guerra es de bandidos; aquí en Colombia aunque a las personas de buena formación ética nos resulte repulsivo, para muchos la muerte del opositor, es más que un problema una solución, así de graves estamos.saludos y bendiciones.

    • Mil gracias querido hijo:historia de nuestro pasado que aún no supera el derrame de sangre de personas linajudas y humildes campesinos, soldados, guerrilleros, paramilitares, todos peo es en el ajedrez de los poderosos.Mil saludos y bendiciones.

  3. Desde el inicio de nuestra historia la lucha por el poder tanto económico como político solo ha dejado víctimas y desposeídos, el pueblo paga una dura cuota
    Don Danilo como siempre reviviendo nuestra historia, recordándonos el duro andar de nuestra pueblo latino
    Cómo él lo menciona Colombia en esta lucha fratricida ha aportado grandes hombres y humildes campesinos, éstos últimos para obtener una medalla , un ascenso o un poco de dinero el bolsillo de algunos
    Qué lastima que Colombia en las páginas de nuestra historia tenga hechos tan sombríos

    • Hola querida Martha: tiene toda la razón, muchas páginas dolorosas, pero que no deben olvidarse, porque muestran nuestra evolución como pueblo.Mil saludos y bendiciones.

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