Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadEl colmo de la mitomanía

El colmo de la mitomanía

“El acto de mentir debía ser analizado y evaluado más allá del prisma de la moralidad para extraer de él una utilidad innegable: la de influir en la sociedad. De este modo, el político o la figura pública debía estar preparada para adecuar, deformar e incluso crear conscientemente versiones distorsionadas de los hechos y transmitirlos posteriormente a una audiencia que, si bien podía resistirse a su aceptación, terminaba cediendo con la repetición de la mentira”.

Joseph Goebbels.

Mitomanía:

“Tendencia morbosa a desfigurar, engrandeciéndola, la realidad de lo que se dice. A mitificar, o a admirar exageradamente a personas o cosas”.

Diccionario de la Lengua Española

De acuerdo con la definición se trata de “un trastorno psicológico que consiste en la conducta repetitiva del acto de mentir”. Este trastorno  lleva al mitómano a mentir constantemente inventando fábulas, negando la realidad. En el campo ideológico y/o político, el mitómano se convierte en un ser emotivo, compulsivo y negacionista. Pierde la autoestima llegando a las fronteras de la depresión.

Cuando el mitómano se aferra a una sola idea durante mucho tiempo, por más equivocada que sea, el solo temor a escuchar un concepto diferente, le genera pánico, hasta convertirse en una persona irascible y negacionista.

De la misma manera en que el fundamentalista bíblico no lee un texto diferente a la biblia, “el ideólogo político”, cuando se aferra a una verdad que considera absoluta, no requiere, ni quiere, escuchar nada que le perturbe su idea, a pesar de que el mismo sabe que está aferrado a un concepto equivocado, a una mentira.

En la medida en que la mentira toma cuerpo y permea la mente colectiva, empieza una repetición en cadena que de tanto repetirla, termina en “verdad”, aunque sin ningún fundamento o sustentación que fácilmente llega a una masa de mentes moldeables y vulnerables. Usualmente un mitómano miente con la finalidad de obtener beneficios, admiración, evitar un castigo, o justificar una conducta particular.

En nuestro país, esta clase de mitomanía traspasa las fronteras de la imaginación e invade el espacio de la negación, sin importar qué clase de daño y/o efectos pueda causar. Siendo el mitómano un ser fantasioso y nada real, es proclive a exagerar o inventar situaciones a través de relatos sin ningún rigor académico, porque es lo que menos les importa, la única certeza es que más y más personas se unan a la audiencia de esa masa amorfa para sustentar sus mentiras haciendo uso de la violencia verbal y/o física.

El mitómano ideológico es un ser que rápidamente se convierte en una persona intolerante, compulsivo, emotivo, irracional, donde su fijación está puesta en liquidar al contrario, sin mirar ningún tipo de consecuencias. La irascibilidad aflora cuando siente que sus ideas trastornadas no puedan materializarse en hechos concretos, porque por fortuna para la sociedad y la democracia los tiempos cuando la persona podía fácilmente sustentar con rumores una mentira, ya no les resulta tan expedito para obtener sus nefastos propósitos.

 

JAIRO ARANGO GAVIRIA

Abril 2024

Artículo anterior
Artículo siguiente

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos