Abriendo las palabras

4
216

Por: Jerson Andrés Ledesma Valencia

La piel de la palabra es sutil y frágil, se oye cómo cruje su estructura vocálica en su punto y modo de articulación. Ese sonido incipiente que proviene de los pulmones y que golpea en las cuerdas vocales se transforma en un fonema y ese fonema es el primer producto social heredado que termina formalizando no solo frases, sino discursos liberadores, clasistas, políticos y económicos.

Una vez esté constituida la palabra y con esta el discurso se procede a desentrañar sus formas. La ciencia que estudia su estructura interna se llama morfología y su unidad de análisis el morfema, una de las áreas de la lingüística contemporánea más importante en su proyección de aportar al ser humano conocimiento sobre su misma especie. En este orden de ideas, puede pensarse en la palabra cafecito, la cual consta de un lexema o raíz que dota su significado elemental, pero a su lado aparece un sufijo (morfema) –ito cuya derivación es apreciativa: afectiva, irónica, sarcástica, esto puede determinarse según la intención del hablante.

Pero hay algo más en ella, en su interior aparece un fonema –c  que también recibe el nombre de interfijo, el cual se ubica entre el lexema y el morfema derivativo, tal vez es un recurso para evitar la constitución del hiato cafe-íto; también suele presentarse con otros vocablos: gol-e-c-ito aunque en México los narradores de fútbol optan por Gol-e-íto. Asimismo, en las redes sociales abundan mama-c-itas, papa-c-itos, bombon-c-itos, siendo este fonema de uso muy productivo para los intereses del hablante.

También los medios de comunicación en sus titulares emplean estas estructuras para familiarizarse con el entorno, -bebe-c-ito cayó al agua, –Fue tan solo un peda-c-ito de reforma, entre otros. Por tanto, podría inferirse que es un recurso sonoro, musical que genera afecto en la comunicación, desata fascinación su empleo. Para los interlocutores su uso no solo es válido, sino prominente. Hace poco, un señor de bigotes dueño de un país vecino pronunció lo siguiente: imbecibilidad, otra palabra para abrir.

4 COMENTARIOS

  1. Hola primo.
    Queriendo usar el interfijo mencionado en el escrito, diría que, en lingüística, somos ignorantes ( no de manera negativa).
    Es decir, al usar el castellano ignoramos reglas y normas. Usadores del lenguaje sin análisis.
    A veces, me siento un hombre-c-ito, en referencia al uso del castellano.

    • Hola, primo. El idioma nuestro es muy amplio, extenso. Es una lengua flexiva, al igual que el inglés. Esto genera una cantidad de desinencias y transformaciones difíciles de percibir a simple vista.

    • Hola, Martha. Buen día. Imbecibilidad es otra palabra para el análisis. Porque no hay un interfijo, sino un infijo, además son dos morfemas añadidos al Lexema. Incluso, hay un cambio de categoría gramatical. Imbécil es un adjetivo, imbecibilidad un sustantivo. Un abrazo.

Deja tu comentario

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí