Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadArde el país

Arde el país

El impacto inferido al ecosistema entre otras cosas por el intenso verano del denominado “fenómeno del niño”, es un desastre que cuesta vidas y conlleva destrucción con graves repercusiones que inciden en la humanidad, flora y animalidad, tanto alrededor de las zonas concretas como en el contexto de la terrenalidad. No solo el hecho aparece por la intensidad calorífica sino en muchos casos por obra de manos criminales que, en delirios de piromanía, vuelcan en sus delictuosas acciones el odio contributivo al dolor, a la anarquía, a la pérdida de calidad de la existencia y la inflamación intencional que es el averno salido en dirección a todo aquello que destruye a su paso.

Las consecuencias más aterradoras obedecen a extinción del latido vivencial y a la pérdida por décadas (hasta 100 años) para lograr recuperar la naturaleza, especialmente en los páramos en donde líquenes y frailejones, fuentes de agua y vida, reciben el golpe más certero del daño.

Los incendios que en forma multiplicada abundan ahora en Colombia, han dado muestras de pesar e impotencia por la irreparable desaparición de bosques, selvas, parques naturales, reservas acuíferas y demás elementos que coadyuvan al “neuma”, al buen respirar, exentos de huella carbonífera (aumentada por el acontecer indeseado) con el agravante de encontrar causas que, advertidas, no fueron tenidas en cuenta en un plan de prevención, lo que hace nugatorio enfrentar con éxito cualquier intento de desajuste, el cual se hubiera podido erradicar más pronto.

La realidad es que se combate en grandes conflagraciones sin equipos, logística deficiente, naves aéreas especializadas en tierra, sin dotación de protección personal, lo que ha tenido un costo por la emergencia en más de setecientos mil millones de pesos. Para destacar: el valor, la abnegación y la disciplina de los bomberos (oficiales y voluntarios), la Defensa Civil, la Cruz Roja, la Fuerza Pública y ciudadanos de apoyo, que con su pundonor y resiliencia han sido los héroes de las duras jornadas. Y ha salido a relucir en la insuficiencia instrumental, los recortes presupuestales y las deudas estatales al benemérito cuerpo bomberil. No hay derecho por parte de una administración que en su credo institucional ha colocado la defensa de la población, del medioambiente y los derechos de los animales sintientes, que estas cosas sucedan y ojo: la ministra de Ambiente Susana Muhamad dice que el desabastecimiento forestal apenas empieza y que febrero puede ser peor, igual que en el 2024.

Significa lo anterior que el panorama podría aumentar y solo sobre la marcha se hace camino a falta de plan previo que, de existir, hubiera sido utilísimo para establecer mitigación, disminución de los siniestros identificación de zonas de mayor y menor propensión, gestión integral de riesgos de protección civil, sectores comunitarios y de educación, evaluación de amenazas confluyentes, uso de sensores remotos que anuncien a tiempo el inicio de perturbaciones, identifiquen sitios que sirvan para contener o cortar el fuego y no dejarlo propagar. El científico en restauración ecológica Mauricio Aguilar Garavito habla que, en lo transcurrido del 2024, van 326 incendios forestales de todos los tamaños, que abarcan 17,000 hectáreas. La Unidad Nacional de Riesgo de Desastres (UNGRD) entidad en el radar de las críticas, que ha desmontado partidas presupuestales, con un director que recientemente se reintegra a sus funciones después de cumplir una sanción de suspensión disciplinaria de varios meses, no ha sido un verdadero modelo de anticipación y contención.

María Meza Elizalde es contundente al decirle al periodista y experto en medio- ambiente Edwin Caicedo, algo importante que hay que ponerle atención: “El problema con los incendios se presenta todos los años y es muy triste que no le ponen atención, porque no llegan a las ciudades, ahora el tema ha tenido un boom mediático porque está afectando a Bogotá y hay más población con acceso a internet .pero yo, que trabajo con esto todos los años, tenemos muchos problemas, pero como se dan en zona de campesinos sin acceso a Twitter, a Facebook ,pues no pasa nada”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos