Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadAutopistas por treinta años más y otro tanto para Matecaña.

Autopistas por treinta años más y otro tanto para Matecaña.

         Hacer trampa, engañar, mentir para conseguir, no es algo nuevo, el dilema entre cumplir con la palabra y a renglón seguido caer en el engaño, no es cosa nueva; Jacob hizo valer el juramento que logró, cuando Esaú le pidió, fatigado y hambriento, un poco de comer; juramento que hizo valer cuando engañó al patriarca para lograr la primogenitura ajena.

         Se menciona con frecuencia al Nicolo Maquiavelo cuando afirmó que “el fin justifica los medios” y para no ir tan lejos también se ha expuesto “la suprema razón de estado” para justificar decisiones no santas.

Colombia entera ha sido víctima de la mentira y el engaño; Santos y su alfil De la Calle, le aseguraron a tirios y troyanos que serían los colombianos quienes en las urnas ratificarían lo que en La Habana se había negociado: que no se entregarían curules gratuitamente, que no se le pagaría a los delincuentes, entre tantas otras promesas y ofertas que el viento se llevó y así lograron aplausos y premios declarando que habían logrado una paz que daría tranquilidad a un país que sigue en las mismas, por cuenta de los mismos.

 La palabra que honraban nuestros ancestros se ha convertido en un trasto viejo, los tramposos ganan, hoy verificamos que un gobernador impone a su esposa como alcalde, parejas que se presentan con banderas parecidas para hacerle trampa a las inocuas leyes que trataban de impedir el nepotismo, ministros y gerentes contratan a sus parejas, viajan por el mundo con su consorte de paseo; la política, las posiciones de poder son la nueva manera de hacerse rico, sin necesidad de trabajar por generaciones.

Quienes enfrentan el dilema de cumplir con la palabra a pesar de que con ello se pierda algo, son bien diferentes a quienes sin pensarlo dos veces optan por votar en contra de sus principios y valores a cambio de ventajas, poder o dinero, ellos son quienes nuestra gerga política califica de lentejos, tomando como referencia el plato de Jacob, otros no cambian lámparas viejas por lámpara nuevas, y por el contrario mantienen sus valores por encima de las ofertas, lejos del negocio que no dura pero deja heridas profundas e insanables.

Nosotros, que no queremos ser como Santos, De la Calle, o los que ofrecen paz y dan la guerra, o como quienes aceptan votar en contra de lo que creen, a cambio de un precio o por una presión, seguiremos haciendo honor a la palabra, así nos califiquen de giles.

Sobre aquello de hacerle gambetas a los contratos, compromisos y obligaciones nos topamos con un par de eventos sobre la mesa; de un lado las Autopistas del Café, la empresa que ha logrado sus metas económicas desde hace cinco años y que cambiando la fórmula de los costos de mantenimiento ha logrado ampliar los plazos y cambiar las reglas una y otra vez, ahora, con otro  nombre y modalidad,  accederá a treinta años más de peajes, para hacer obras en carreteras ajenas; hará una presentación de lo que ya tiene cocinado para seguir explotando la mina de oro, contando con la diligente acción de mercenarios traicioneros, la indolencia del pueblo y la complicidad de los dirigentes que lastimosamente no nos desfienden.

Para abundar en eso de que las concesiones no caducan nos enteramos de que la que se apoderó del aeropuerto Matecaña, ahora nos hace misma jugada que Autopistas del Café, presentarán, en una inocua audiencia pública, una adición de obras al contrato actual, para prorrogar la vigencia por décadas. Señores alcalde y gobernador electos defiéndannos.

Artículo anterior
Artículo siguiente

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos