Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadCafés embriagadores al olvido

Cafés embriagadores al olvido

No vamos a empajar más al autor de la frase de «las fiestas del chupe». Ese personaje comprende que forma parte de esa generación crecida en fincas, pero donde no los dejaron trabajar ni aprender, sino solo estar en la piscina e ir a estudiar a la capital u otra ciudad vecina. Herederos de esa «gloria» y coronados en su ley «del chupe». No se reconocen en estos escenarios parroquiales.

«Debo decir que el área metropolitana ocupa el primer puesto en consumo de heroína, segunda en cocaína y tercera en alcoholismo», apunta Carlos Arturo Caro, experimentado consejero de planeación y ex director de Planeación de la UTP. Y aún no miden el consumo de pega amarilla, que se observa en todos los rincones y calles.

Todos por aquí recuerdan que los festejos aniversarios por la fundación de la ciudad no se hacían por algún santo, o por los meros fundadores, sino que se popularizaron en el calendario de Colombia como las fiestas de la cosecha… que por estos tiempos se vive hasta finalizar el año, en la recolección principal de café que trajo no menos de 17 mil hombres cosecheros de otras plazas y dizque ya apenas ocupan unas 2.800 personas.

El festejo obedecía y encarnaba la comparsa y el baile cafeteros, como quiera que este fue el primer municipio productor de café por arrobas no hace muchos lustros. Había expresiones y decorados en todos los bares y sitios públicos (incluídas las iglesias de todas sus parroquias), alusivos al grano y sus prácticas. Todo va cambiando, pero deja al menos sus vaporosos recuerdos.

Y no era gran cosa: La Calle del café, un acto obligado para una región que lo produce y siempre ha consumido, así como el concurso «La Taza Pereira» para catadores y eternos cafeterófagos, de esos licores y otros menos ofensivos para la salud y el estado mental-social que los mentados por Caro; se repetían así como otrora los reinados de niñas de pueblo en el certamen de belleza popular. Pero hasta eso fue suprimido de la programación para 2022 y sin café. sería tanto como pasar una Feria de Cali sin la calle de la salsa o el Carnaval de Río de Janeiro sin concursos de samba.

Tal vez pase a la historia por cosa distinta a ese título mal puesto a las fiestas … cuando decrete que pare de llover.  Y así la gente no diga que las inundaciones y el deslizamiento de filos poblados son también ¡culpa del mal gobierno!

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