Bogotá, 18 de febrero de 2026.
En un paso histórico hacia la autonomía sanitaria, el Ministerio de Salud, la Universidad de Antioquia y el Instituto Nacional de Salud firmaron un convenio interadministrativo que garantiza recursos por 423.613 millones de pesos para la construcción, dotación y puesta en marcha de una nueva planta de producción pública de medicamentos esenciales en Antioquia.
El acuerdo, con una proyección de ejecución a siete años, permitirá fortalecer de inmediato la actual planta de Medellín mediante la adquisición de equipos y tecnología, mientras avanza la construcción de la nueva infraestructura en el campus de El Carmen de Viboral.
Del total de recursos, 350 mil millones de pesos serán aportados por el Ministerio de Salud, distribuidos en vigencias futuras hasta 2032. La Universidad de Antioquia contribuirá con el terreno, la planta actual y su capacidad académica, científica e investigativa, consolidando un modelo de producción pública que responde a las necesidades nacionales.
La planta de medicamentos esenciales de la Universidad de Antioquia, con más de tres décadas de trayectoria, ha sido clave en la producción de tratamientos estratégicos contra enfermedades desatendidas como la malaria y el VIH. Su reciente habilitación como proveedora oficial de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) abre la puerta para ampliar el suministro hacia otros países de la región, fortaleciendo la sostenibilidad y el liderazgo de Colombia en soberanía farmacéutica.
El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, destacó:
“Con este convenio garantizamos recursos históricos para fortalecer la producción pública de medicamentos en Colombia. La nueva planta es una apuesta estratégica para el acceso oportuno a tratamientos y la reducción de la dependencia externa en medicamentos prioritarios para la salud pública del país”.
Con esta iniciativa, el gobierno del presidente Gustavo Petro avanza en la recuperación de la soberanía nacional en la producción de medicamentos, reafirmando la salud como derecho fundamental y pilar del desarrollo.
El Ministerio de Salud subrayó que este proyecto prioriza la vida, garantiza acceso oportuno a tratamientos, reduce la dependencia externa y consolida la salud como una prioridad nacional, enmarcando la producción pública de medicamentos como un acto de independencia y dignidad sanitaria.


