COLOMBIA: tras de gorda, hinchada y con paperas

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Por FERLEY HENAO OSPINA

ferleyhenao@gmail.com

Las protestas en Colombia fueron una serie de manifestaciones realizadas desde noviembre 21/2019, convocadas por distintos sectores agrupados en el «comité nacional del paro», que se extendieron hasta la cuarentena marzo/2020. Para el gobierno, la pandemia llegó como un bálsamo.

El descontento frente a las políticas económicas, sociales y ambientales, el manejo dado a los acuerdos de paz y el homicidio de líderes sociales (campesinos, indígenas, ambientalistas) fueron las razones que fundamentaron estas movilizaciones.

En Shock quedó el gobierno por la inesperada reacción de un pueblo siempre tan extremadamente resignado, tolerante y sumiso, que ahora resultó marchando masivamente para protestar. De esa conmoción no se han podido reponer y siguen buscando explicación para semejante e inusual rebeldía. Tratan de hallar culpables porque se niegan a reconocer algún error, la carencia de humildad se los impide.

Un país que todo lo aguantaba sin chistar: que cada año se aumentaba el salario mínimo mezquinamente, a ras con el nivel de la inflación, pero a mediados de enero llegaban las facturas de agua, luz y otros servicios con 20% y hasta 50% de incremento erosionando al ingreso familiar, sin embargo, nadie reaccionaba.

Un país que vio pasar el proceso 8.000, los falsos positivos, los desplazamientos y la consecuente apropiación indebida de tierras, los saqueos a los recursos públicos (Reficar, Odebrecht, Agroingreso Seguro, Ruta del Sol, Puente de Chirajara, las Chuzadas, etc.) sin levantar la voz, era muy raro e inexplicable que algún día despertara, pero ¡despertó!

Y se levantó con muchas y justificadas razones que ellos tratan de ignorar o de hacer como que no entienden. ¿Cuál fue la gota que rebosó la copa? Este pueblo tan extremadamente tolerante, paciente y aguantador no esperó solo una gota, son muchas, muchísimas… chorros.

Después del plebiscito, cuando desarrollaron los Fake News para convencer a los ciudadanos de que, si votaban a favor de la paz, sus hijos se volverían homosexuales, quedó en el ambiente la sensación de engaño.

El asesinato sistemático de líderes sociales y las trabas para la implementación de los acuerdos de paz, son parte de la causa incubada que estaba allí, incómodamente tolerada.

Lo absolutamente intolerable para este pueblo esquilmado por todos los que han pasado por los grandes cargos de SERVIDORES que se sienten EMPERADORES, son las reformas tributaria, pensional y salarial para, imponerle o aumentarle tributos a los más pobres, restarles derechos a las personas de la tercera edad, modificar el tiempo del trabajo y crear una forma de salario reducido. Todo este paquete para favorecer a los más ricos, en detrimento de los más pobres. Robin Hood, pero al revés.

A este escenario súmenles las masacres consecutivas de jóvenes y niños en diferentes lugares del país y, como corolario, los impresionantes acontecimientos que presenciamos 9 y 10 de septiembre que desataron otra ola de legítimas protestas ciudadanas, algunas de ellas reprimidas, como en el caso de Pereira donde la Alcaldía ordenó borrar los murales pintados por artistas con la expresión: “NOS ESTÁN MATANDO”.

Además, se les salió de madre la pandemia y, sin pretender “culpar a nadie”, en este momento Colombia ocupa el vergonzoso tercer lugar de infectados en el mundo por millón de habitantes y el quinto en términos absolutos. Encabeza esta funesta lista el Brasil de Bolsonaro, le sigue Estados Unidos de Trump y tercero la Colombia de Duque para cerrar el podio simbólico de la negación al COVID y al cambio climático, y “reconocimiento” también a la ejecución de las peores prácticas contra el medio ambiente. “Tras de gordo, hinchado y con paperas”. (Véase el gráfico).

El pueblo tiene derechos y entre ellos está consagrado el de exigir a los SERVIDORES PÚBLICOS que cumplan con sus deberes y obligaciones. La actuación de un SERVIDOR PÚBLICO está sujeta a reglamentos y normativas. En la Constitución Nacional se precisan sus obligaciones. Lean la constitución, vagos. ¡Léanla!

4 COMENTARIOS

  1. Contundente Análisis
    Pienso debe compartirlo todo colombiano, luego de leerlo
    Retrato Veraz del despertar de un pueblo.

  2. Exactamente somos extremadamente tolerantes, pero todo tiene su punto. Siguen atacando la paz de forma despiadada. No los elegimos para la guerra. Colombia merece vivir en paz.

  3. Muy claro el columnista cuando dice: «La actuación de un servidor público , está sujeta a reglamentos y normativas»
    Sentencia que no se aplica en el país , donde con asombro vemos como el subpresidente Duque y el eterno presidente guerrerista, funcionarios del gobierno en altos cargos, y muchos de los parlamentarios del grupo político ( centro demoníaco) se oponen al cumplimiento de las ordenes de las respetables Cortes, de sus sentencias en Derecho, y caprichosamente desobedecer, atacan, a las mismas.
    Triste panorama que muestra la ceguera, la incapacidad , la terquedad, la actitud negligente, de un gobierno dictatorial, rodeado por personajes de sospechosa procedencia cuyas actuaciones se enmarcan dentro del: narcotráfico, del trafico de votos, de paramilitarismo.

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