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Adiós al aprendiz

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UNIVERSAL CITY, CA - MARCH 10: Donald Trump attends the Universal Studios Hollywood Apprentice Casting Call on March 10, 2006 in Universal City, California. (Photo by Frazer Harrison/Getty Images)

Por HUMBERTO TOBÓN*

Estados Unidos despide hoy al presidente más incompetente de su historia, algo que poco les importó a 74,2 millones de personas (14 millones más que en 2016) que lo respaldaron en las elecciones de noviembre de 2020.

Donald Trump nunca fue capaz, en sus cuatro años de gobierno, de construir políticas públicas coherentes, porque él las asumió como juegos extremos y apuestas arriesgadas que respondían más a sus desequilibrios sicopatológicos, que al interés de ayudar a encontrar soluciones viables a los grandes problemas sociales, económicos y ambientales de su país.

Su embeleco de construir un muro que separara a Estados Unidos de México, fue el inicio de una cadena de decisiones que infligieron dolor a millones de personas, como haber reducido el seguro médico de 20 millones de pobres, perseguir sin clemencia a los ‘dreamers’ y a los inmigrantes que tanto contribuyen a la economía y el funcionamiento de Norteamérica, y asentir con su silencio la violencia racial contra los negros.

Trump prefirió retirar a Estados Unidos del Acuerdo Climático de Paris, para aliarse con las multinacionales petroleras y explotar yacimientos en áreas de protección ambiental.

En materia diplomática sus jugadas no pudieron ser más imprudentes y equivocadas. Le dio la espalda a la Unión Europea; puso en riesgo el Tratado del Atlántico Norte; prendió las alarmas sobre el tema de las armas nucleares; desconoció por completo a América Latina; insultó a México; menospreció a Canadá; se congració con Rusia; desafió comercialmente a China; y mimó al gobierno de Corea del Norte.

Manejó con ligereza, irresponsabilidad y desatino el tema de la Covid 19, a pesar de que conocía desde diciembre de 2019 informes de inteligencia y de científicos de su país, que advertían sobre la gravedad de este contagio. No creyó y desafió la enfermedad, arrastrando consigo a millones de personas que se rehúsan hoy, a pesar de la evidencia, a usar tapabocas y activar comportamientos de bioseguridad. Sus actuaciones contribuyeron a que Estados Unidos sume 24 millones de contagiados y más de 400 mil muertos, algo así como 3 fallecimientos por minuto.

Trump está terminando su gobierno de la manera más caótica posible: atacando la institucionalidad que juró defender, al poner en duda los resultados de las elecciones y ordenar a sus seguidores tomarse el Capitolio y hacer justicia con mano propia. Para ello está aliado con los supremacistas blancos y bandas armadas de la ultraderecha.

Hoy entrega un país desecho, profundamente dividido, políticamente inestable y vulnerable frente a poderosas naciones. El mundo asiste sorprendido al derrumbe del gran imperio y al derretimiento de la que se consideraba la democracia más sólida.

Asumen Joe Biden y Kamala Harris el gobierno de Estados Unidos. Prometen retornar a la normalidad, ofertarle empleo a 22 millones de personas y rescatar de la pobreza a 60 millones. Un trabajo complejo para enderezar el desastre dejado por Trump, el aprendiz.

*Estos comentarios no comprometen a la RAP Eje Cafetero, de la que soy subgerente de planeación regional

Dimensiones – El dilema de la vacunación

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Por URIEL ESCOBAR BARRIOS, M.D.

Uriel Escobar

Al 13 de enero del 2021, contra el virus que provoca la Covid-19 han sido vacunados un total de 29.780.853 personas en el mundo. Es una esperanza, una luz al final del túnel, que permitirá superar una de las pruebas más complejas que hemos vivido los seres humanos en los últimos cien años. Pero los expertos epidemiólogos consideran que para adquirir la inmunidad de rebaño y volver a los mismos niveles de relación previos a la pandemia, se requiere que se inmunice (vacune) entre el 70% y el 90% de la población. A todas estas, ¿cómo estamos en Colombia? Según la información suministrada por el Ministro de Salud y la Protección Social, Fernando Ruíz Gómez, las primeras dosis se estarán aplicando en febrero del 2021. Son varios los retos que se deben superar para cumplir con el objetivo de vacunar a la mayoría de la población con mayor exposición y vulnerabilidad para esta infección.

Una de las mayores dificultades que debe afrontar el sistema de salud colombiano –como también está sucediendo en otras partes del mundo– son los mitos derivados de la sobreinformación acerca del virus, como su inexistencia, el miedo a ser controlados por la implantación de microchips a través de las vacunas, los efectos secundarios que se puedan presentar tras la inoculación y, finalmente –aunque hay muchos más argumentos–, la existencia de una empresa criminal orquestada por la ONU (Organización de Naciones Unidas) y la OMS (Organización Mundial de la Salud), que busca reducir a la mitad la población mundial. Entonces, al ser bombardeadas por tanta información sin ningún tipo de sustento científico, muchas personas experimentan el miedo natural a perder la vida o a ser manipuladas por desconocidas fuerzas planetarias.

El resultado se ve reflejado en la Encuesta Pulso Social (EPS), realizada y publicada a finales de diciembre del 2020 por el DANE. Este instituto interrogó a 11.000 colombianos en 23 ciudades del país para saber si estarían dispuestos a ponerse la vacuna contra el coronavirus. El 55.8% dijo que sí lo haría, ¡Pero un 44.2% manifestó todo lo contrario! Este es un porcentaje muy importante de compatriotas que deben ser tenidos en cuenta por el sistema de salud cuando se llegue el tan esperado día de la vacunación masiva. Ya en algunos países se está planteando la posibilidad de que su aplicación sea obligatoria –para alcanzar la inmunidad de rebaño-; sin embargo, de ser así, ¿Dónde queda la libertad individual para decidir sobre la propia vida? Es un debate necesario que se debe dar en cualquier estado democrático.

www.urielescobar.com.co

No hay mal que dure 100 años …

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Por ERNESTO ZULUAGA RAMÍREZ

El día de hoy, 20 de enero de 2021, será particularmente especial en la historia de la humanidad y pocos lo saben. Mientras una pandemia de enormes proporciones nos agobia en todos los rincones del planeta culmina una época de espanto en la que faltó muy poco —casi nada— para que se accionara el famoso botón rojo, aquel que desataría una nueva guerra de carácter universal. Por los hipócritas eufemismos solo existen dos guerras a las que se les endilga el carácter de «mundiales» pero la verdad es que la guerra napoleónica fue también un conflicto bélico de similares dimensiones que involucró a decenas de países europeos y de igual manera la de Vietnam tuvo el mismo carácter al enfrentar por más de veinte años a los dos bloques económicos y políticos que dominan el planeta.

Las tensiones mundiales no terminan y la sombra del uso militar de armas atómicas sigue preocupando a la humanidad. A los afanes guerreristas de los «gringos», que han encontrado siempre afinidad en los gobiernos republicanos, se suma la actitud demente y pendenciera de un presidente como Donald Trump que exacerbó hasta los límites máximos las más bajas pasiones del ser humano —como la xenofobia, el racismo y la intolerancia— que han sido el motor y origen de casi todas las conflagraciones de la historia. Incluso desdibujó el virtuosismo del proyecto estadounidense que nació de una gigantesca inmigración en los siglos XVIII y XIX y que le vendió al mundo la fantasía del «sueño americano». Al final de su cuatrienio afloraron las más oprobiosas características de su personalidad que aunque eran manifiestas jamás mostraron su alta peligrosidad. Alguien capaz de exasperar y polarizar su nación hasta los límites alcanzados en la toma del Capitolio perfectamente habría sido capaz de desatar otra guerra mundial con solo una de sus rabietas en los momentos más tensos de las relaciones con Corea del Norte, con Rusia o con China.

Con Trump el mundo sintió que «América es para los americanos», que nadie más está invitado a la fiesta, que los afanes de riqueza de los EEUU están por encima incluso de sus afanes imperialistas, que su democracia —la más sólida del planeta— no solo es frágil sino que puede derrumbarse en un solo instante y que el único interés manifiesto durante su mandato fue el de consolidar a su país como la primera potencia económica del planeta sin importar el hambre, las desigualdades y las penurias que azotan a la tercera parte de los demás países del globo terráqueo. Trump destruyó las afables relaciones internacionales que su país construyó desde el fin de la guerra, en el 45, y desde el nacimiento de las Naciones Unidas en octubre del mismo año. Se retiró del Acuerdo de Paris, el más importante compromiso de todos los países del mundo con el medio ambiente y por la lucha contra el calentamiento global y los demás desastres ecológicos que lo agobian. Le retiró el apoyo financiero a la Organización Mundial de la Salud —OMS— en franca arrogancia frente al manejo y a los anuncios de la gravedad del COVID19, enfermedad que desconoció hasta poner a su país en el liderazgo mundial de afectaciones y muertes. Trump mostró no solamente un desprecio por la verdad sin antecedentes históricos en su patria como quiera que en solo cuatro años de gobierno le dijo más de 1200 mentiras a sus compatriotas que llevaron a muchos de sus seguidores a tener creencias que son demostrablemente falsas, sino también un desdén por las mujeres y por los niños. Hoy cambia la historia. No hay mal que dure cien años …

La II Asamblea Nacional Virtual de Dignidad Agropecuaria

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Por OSCAR GUTIÉRREZ REYES

Colombiana tomó la decisión de convocar el I Congreso Nacional Agropecuario Virtual. El Congreso se realizará el 10 de febrero y está enmarcado en el siguiente análisis, consideraciones y objetivos.

2020 concluyó con una profunda crisis del sector que, para desgracia de los productores, se proyecta en igual o peor condición en 2021. El balance del año revela con claridad que – contadísimas excepciones- los diversos productos agropecuarios terminaron con fuertes bajas en el consumo, grandes existencias acumuladas en varios no perecederos, pérdidas abultadas en buena parte de los perecederos, aumento en el nivel de endeudamiento de los productores, alzas desmesuradas en muchos agro-insumos, menor empleo agrario y cifras negativas de crecimiento en casi todo el sector.

Era de esperarse que ello sucediera. Así estaba anunciado desde antes de que comenzará la pandemia. La misma, al frenar la economía, produjo una profunda crisis de ingreso para millones de familias y el gobierno -en una actitud cicatera y profundamente equivocada- se negó a dar los recursos suficientes, a través de una Renta Básica, que les permitiera sostener el consumo, entre ellos el de los alimentos más populares para los colombianos ya que, el agro no paró. Es claro que la naturaleza no para y, los productores siguieron atendiendo sus obligaciones de producción y, respondiendo por el 65% de la dieta alimentaria básica del país.

Al frenarse la economía y dejar de percibir ingreso por parte de los pequeños y medianos empresarios, lo que el gobierno hizo, también con ellos, fue negarles la posibilidad de sostener su aparato productivo y negocios; en las áreas en las que se podía seguir trabajando y en aquellas que no se podía, subsidiar a los sectores obligados a parar sus actividades económicas. Como nada de eso se hizo, se resintió, aún más, las compras de bienes, incluidos alimentos y servicios de restaurantes, hoteles, colegios que, en períodos de normalidad, demanda la población. Tampoco quiso el gobierno implementar una agresiva política de compras públicas que permitiera evitar las graves pérdidas del sector.

Esta situación se hereda para el 2021 y si, el gobierno nacional no actúa con responsabilidad y decisión se profundizarán los males que aquejan al sector. En la declaración emanada de la II Asamblea Nacional Virtual de Dignidad Agropecuaria Colombiana señalamos:

“Ante esta realidad queremos declarar ante el país, nuestra voluntad y decisión de buscar, con los diversos sectores del agro nacional, la más amplia convergencia que nos permita enfrentar, unificados, al menos tres asuntos claves para los productores agropecuarios del país a saber:

  1. Revisar los Tratados de Libre Comercio y construir un plan de sustitución de importaciones de los alimentos básicos y que se dejen de importar aquellos en los que somos autosuficientes. Si queremos que el agro salga adelante se requiere, hoy más que nunca, un plan de sustitución de importaciones que incluya subsidios, garantía de compra y otras medidas que permitan producir en el país lo que hoy importamos y eliminar importaciones de los alimentos en que somos autosuficientes.
  2. Garantizar precios remunerativos y estables para los productores agropecuarios y solucionar el problema de las deudas con el capital financiero y el agro-comercio y pactar una Ley Nacional de Crédito Agropecuario.
  3. Deben atenderse y solucionarse los reclamos de los productores en el llamado ordenamiento productivo del sector, resolver la afectación a quienes están en los páramos desarrollando actividades agropecuarias, dar solución a la facturación electrónica para quienes no pueden hacerla y otros asuntos más que serán definidos en el pliego que presentaremos y que saldrán del Congreso que se convoca. Y, agregamos, subsidios del Estado para seguros de cosecha y apoyo Estatal para mejorar las condiciones de seguridad social de productores y trabajadores.

Para unificar al sector y construir un pacto por la Protección del Agro Nacional invitamos a promover, organizar y participar del I Congreso Nacional Agropecuario Virtual que, con base en los puntos enunciados, acuerde la realización de varias acciones de movilización social agraria que nos permitan alcanzar las urgentes soluciones que requiere el sector. El Congreso deberá, por lo tanto, elaborar varias propuestas de política pública agropecuaria que modifiquen muchas de las políticas actuales de manera tal que queden claras las decisiones institucionales que exigiremos. Al Congreso podrán asistir dirigentes en representación de organizaciones nacionales, departamentales y municipales que compartan los objetivos planteados en esta convocatoria.

El Congreso durará de las 7 de la mañana hasta las 5 de la tarde del miércoles 10 de febrero de 2021. El orden del día, las comisiones que sesionarán, los invitados especiales y los demás asuntos propios de tan importante evento se consultarán y acordarán, en reuniones previas, con los representantes de las organizaciones que decidan participar del Congreso.

Inscríbanse a través de correo dirigido a dignidadagropecuaria2013@gmail.com o al wasap del director ejecutivo nacional de Dignidad Agropecuaria 3104513923 Fernando Paipilla.

Oscar Gutiérrez Reyes Presidente Nacional Director Ejecutivo Nacional Comité Ejecutivo Nacional Dignidad Agropecuaria Colombiana

Bogotá, 14 de enero de 2021

Evitar más desgracias

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Por JAIME CORTÉS DÍAZ

Cuando se presentan lluvias fuertes y continuas en los alrededores de Matecaña, surgen de nuevo los temores, no exentos de razón, acerca de la seguridad, en especial de los que habitan el sector, frente al espejo de lo que ha venido sucediendo con costo de vidas y pérdidas de bienes, además de inquietudes acerca de instalaciones emblemáticas como el mismo aeropuerto y corredores viales. La pregunta que se hacen los pereiranos es: ¿Qué se está haciendo al respecto para atajar esta clase de tragedias cantadas? Si bien es cierto y ello hay que reconocerlo ampliamente, el Alcalde Maya ha librado batallas ante el Poder Central y ha tomado medidas para mitigar y cerrar el paso a otras desgracias, es imperioso saber qué se ha hecho, qué plan se ha realizado con base en estudio contratado y las recomendaciones de la Asociación de Ingenieros de Risaralda -AIR- para determinar obras complementarias tendientes a evitar más sorpresas geológicas o de composición como las del Portal de la Villa y parte del barrio Matecaña, aledaño a aquel y la pista del aeropuerto (AM). Dentro de las distintas causas que motivaron los insucesos pasados, se encuentran las erosiones de los ríos Otún y Consota, lo mismo que la existencia de depósitos de cenizas volcánicas y suelos superficiales de tipo residual que se socavan en tiempos de fuertes y constantes precipitaciones y la conformación de acuíferos y otros de correntía interna que empujan masas que trastornanlos distintos perímetros con latentes deslizamientos de alta posibilidad de ocurrencia.

Hay un hecho detectado por resultados ingenieriles, que señalan la parte oriental del talud en fronteras del mencionado barrio Matecaña, como proclive a inestabilidad del suelo en el transcurrir de los años, tal como pasó en los 60, 70 y 2019, lo cual demanda acción inmediata. Definida el área topográfica de conmoción con mira a constituir un modelo geológico-geotécnico para prevenir amenazas letales, es de suma urgencia proceder,  a sabiendas de su repetición cíclica por distintos acumuladores físicos y orgánicos, de acuerdo con apreciaciones retrogresivas que han identificado parámetros causantes.

Un diagnóstico ordenado por el Gobierno de la Ciudad que busca con preocupación cercenar peligros cercanos o futuros, dice en uno de sus apartes: “Básicamente la vulnerabilidad de todos los elementos o agentes expuestos (llámese infraestructura, bienes físicos o personas) se puede prever en función de la intensidad y magnitud del movimiento en masa, y de la sensibilidad del elementos expuesto, para con ello revaluar los deterioros y generar la zonificación. Sin embargo, siguiendo la metodología del Servicio Geológico Colombiano (2016) el análisis se calculó según los posibles niveles de afectación en materia de pérdidas probables de vida o de lesiones corporales, relacionadas con el daño ocurrido en las edificaciones”.

¿Qué hay de nuevo ahora? Se ha suscitado un intercambio conceptual por parte de la Veeduría ciudadana del AM y de los habitantes del barrio Matecaña, en relación con la propuesta de construir un muro de contención para que no se sucedan más derrumbes. La administración del AM dice que le corresponde al Concesionario OPAM el cual debe hacerlo a partir de este mes, mientras que los vecinos y la Veeduría afirman que ello debe complementarse con la conducción canalizada de las aguas que subyacen en los terrenos y de otras que generan dificultades y alarmas potenciales que pueden incluso tocar el aeródromo y acontecer de igual forma la desaparición total de la urbanización como aconteció en el Portal de la Villa. El clamor general es escuchar una problemática que es real; ya existe la experiencia de lo que va y viene sin solución definitiva. Así es de frágil la memoria y lo que llegare fatalmente a suceder es un presagio de destrucción y muerte. Por fortuna avanzan trabajos en el talud del costado norte para salvaguardar la Comuna Ferrocarril y Nacederos.

Una mala iniciativa

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Por ADRIANA VALLEJO DE LA PAVA

Msc. Ciencias Administrativas y Desarrollo

Algunos congresistas insisten en proyectos de ley inconvenientes cuando el país demanda de ellos el mayor foco posible para enfrentar la pandemia, fortalecer la investigación y el desarrollo científico y recuperar la economía de los efectos de los confinamientos.

Recientemente el Senado de la República aprobó, en segundo debate, la iniciativa del senador del partido conservador, Carlos Andrés Trujillo, que pretende autorizar a los institutos y centros de investigación avalados por Colciencias para ofrecer títulos de maestría y doctorado en Colombia.

El proyecto de ley no solo atenta contra las universidades, sino también contra la formación de la juventud en el país y el desarrollo institucional de todo el sector educativo. La formación en programas de maestría y doctorado es parte esencial del desarrollo académico de los pregrados en las universidades. La existencia de dichos programas nutre, entre otros, las líneas de investigación de las facultades.

La inicia va en contra de los procesos de articulación de la docencia, la investigación y la formación de los jóvenes en las aulas y en los semilleros de investigación, debilita los procesos misionales de las universidades y la articulación de los pregrados con las especializaciones, las maestrías y los doctorados.

La formación universitaria es, entre otros, un proceso de formación integral que articula la docencia, la investigación y la proyección social y que requiere de infraestructura física y tecnológica adecuada. No consiste solamente en la expedición de títulos, como asumen los defensores de la iniciativa.

El sector educativo colombiano ha venido evolucionando e incorporando nuevas exigencias a las universidades para garantizar la pertinencia de los programas, la formación de los docentes, el desarrollo de la investigación y el impulso a la internacionalización de los programas.

Habilitar a los centros de investigación para obtener registros calificados y expedir títulos de maestría y doctorado debilita el proceso de fortalecimiento institucional del sector educativo, en especial de las universidades que han logrado cumplir con los requisitos del Consejo Nacional de Acreditación para la acreditación de sus programas en alta calidad.

El problema que deben ayudar a solucionar los congresistas es la caída en la demanda de programas que han sufrido las universidades, no la falta de oferta. Se necesita más acceso al crédito, más becas para que las personas puedan acceder a los títulos de maestría y doctorado en las universidades y más incentivos para que el sector privado acompañe al Estado en su financiación.

La escuela ha muerto – Escampavía

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Por JUAN GUILLERMO ÁNGEL MEJIA

La palabra educación proviene del concepto educere, que significa conducir, por ello los sistemas totalitarios dominan el aparato educativo; los gobernantes editan los textos, definen los contenidos, seleccionan a los profesores y no permiten ideas que les sean contrarias; la escuela espartana generaba guerreros, la sociedad medioeval europea orientaba el deber ser del individuo en el servicio a Dios, todo dentro de la iglesia nada por fuera de ella, situación que se repite en los pueblos de la biblia, en los cristianos, musulmanes y judíos.

En algunas sociedades contemporánea no hay unanimidades, por ello la educación abandona el concepto de la uniformidad, de la ciega reproducción de los conceptos y los valores del maestro y por lo tanto orienta la educación hacia el desarrollo del individuo, no pretende crear un robot incapaz de generar ideas o cambiar principios sino un actor dueño de su propio destino, entonces en vez de repetir, de memorizar, lo que enseña es a preguntarse, a indagar, a trabajar en equipo, a crear a imaginar.      

La crítica a la escuela viene de tiempo atrás, la propuesta de Everett Reimer en su muy controvertido texto “La escuela ha muerto” publicado en los años 70, y la anterior de Iván Ilich abogando por la educación desescolarizada y la “Enfermedad del Diploma” de Ronald Dore de la misma época ahora empiezan a tener nueva vigencia puesto que con el correr de los años, los defectos y tendencias de la educación formal se han potencializado y multiplicado.

De un lado el aula de clase, oscura, triste y aburridora no ha cambiado mucho, el esquema del maestro pontificando frente a un grupo de alumnos desinteresados, la proliferación de maestros más preocupados por difundir sus ideas políticas o religiosas más que conocimientos, aptitudes y despertar la curiosidad y creatividad, ha generado una lamentable mediocridad en nuestros muchachos al ser comparados con los del resto del mundo, situación que ya preocupa a padres de familia quienes no quieren hijos adoctrinados en ideas políticas de odio, mismas que invitan a matar a seres humanos quienes, cuando piensan distinto, se transforman  en cerdos, situación que se repite en las confesiones ciegas a la realidad y generadoras de fanatismos de alta peligrosidad.

“Como quiero que mis hijos se eduquen los saqué de la escuela”; se ha abierto el debate por la propuesta de formalizar la educación en el hogar, tendencia creciente no solo en Colombia sino en el mundo entero.

FECODE, tal como otros lo hicieran en el pasado, ha asumido el papel de actor político, ignora, como aquellos otros, los cambios radicales en sociedad, hoy el conocimiento se encuentra en la palma de la mano, la virtualidad hace obsoletas prácticas que se consideraban insustituibles, la tradición de un profesor por 30 alumnos, heredada desde cuando Buda enseñaba bajo un árbol no es un paradigma; así los dirigentes de los profesores pagados por el estado actúan como lo hiciera el poderoso sindicato de Telecom cuando paró al país, ignorando que la tecnología ya anunciaba la desaparición de la telefonía fija, no entendió lo que ocurría y como las fábricas de sombreros de fieltro, desapreció sin dejar rastro.

Los maestros deben ser los mejores ciudadanos, los más sabios, libres de militar en cualquier corriente del pensamiento pero respetuosos de la opinión de quienes no comparten sus ideas, guardianes de los derechos de los menores quienes no pueden ser carne de cañón, al mismo tiempo el país debe remunerar bien a esa digna y meritoria tarea que ya no puede ser simple reproductora de conocimientos que quedan desuetos como pompas de jabón y menos de dogmas que han demostrado ser castradores de mentes y de libertades.

Dios, la vida, el amor y la salud

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Por LUIS FERNANDO CARDONA

Estas tres semanas he cruzado el umbral entre el cielo y el infierno. 

En un instante estaba abatido sobre un puente peatonal en una estación de Transmilenio en Bogotá víctima, junto con mi hermano Néstor, de la inseguridad que se ha enseñoreado de las grandes ciudades. Era entrada la noche. Dos asaltantes que actuaron al unísono nos amenazaron con puñales y nos redujeron fácilmente. Se quedaron con nuestros celulares, dinero efectivo y mi prenda matrimonial, objeto de incalculable valor sentimental.   Fue apenas el comienzo de lo que sería un capítulo dramático de mi vida entre el cierre del primer año de la pandemia y el primer mes del 2021, lleno de incertidumbres y limitadas esperanzas.   

Llegué a Bogotá en la mañana del 28 de diciembre.  ¿Destino o casualidad?  Quise aprovechar la invitación tantas veces iterada, para pasar unos días al lado de mi maestro, hermano y gran amigo.  Ya las luces de la Navidad habían traído alegría al hogar al lado de mi esposa Solángel.  Habíamos disfrutado la velada aislados, como casi todos los colombianos, en prevención de cualquier contagio que más tarde nos costara algún arrepentimiento.   Hubo pesebre, árbol, adornos, música parrandera y cena romántica.  El amor invadió de calor el lugar y solo quedó espacio para las llamadas telefónicas a los prójimos, esos seres que, aunque lejos en ocasiones, son los más próximas a nuestros corazones. 

El 26 de diciembre, como movido por una fuerza extraña, compré mi tiquete terrestre; en la tarde del 27 me trasladé en taxi al Terminal y tomé rumbo a Bogotá para reunirme con mi hermano.  Llegué en medio del toque de queda.  Nuevamente, la ciudadanía se había desbordado en celebraciones y las UCI estaban agotadas.  Las autoridades no tuvieron alternativa.  Toque de queda desde las 5 a.m.  Bogotá lucía fría y húmeda.  El taxista cruzó la ciudad de Occidente a Norte, intentando llegar al destino antes de ser sorprendido por los guardas.  Llegamos a la urbanización Mirandela, al extremo norte de Bogotá, lugar donde Néstor tiene rentado un apartamento para pernoctar en la capital por motivos de trabajo. El cansancio nos sorprendió haciendo remembranzas, y dormimos el resto del día. 

Jorge Antonio Vega, una leyenda viva de la radio en Colombia

Llegó el 29, día en que habría de conocer a una leyenda de la radio en Colombia:  el gran Jorge Antonio Vega.   A sus 88 años se ve espléndido, delgado, sonriente y lúcido.   Él iba caminando por una congestionada calle del 7 de Agosto y nosotros nos dirigíamos a un concesionario para averiguar por un automóvil que mi hermano pretende comprar. Vega y Néstor revivieron recuerdos de esa radio dorada que todos los colombianos escuchábamos con admiración y nostalgia.   La Hora Philips, el Show de Evert Castro, el coloso del humorismo, Última Hora Caracol, fueron espacios que lo consagraron y le generaron gran empatía con la audiencia.  Néstor fue su editor en los espacios de noticias y su gran compañero de juerga con quien vivió inolvidables aventuras nocturnas, entre ellas algunas escapadas de los burdeles del barrio Santafé.  Al despedirnos al mediodía, consideraba que “la boleta de mi viaje” estaba pagada con ese alegre encuentro.  Se despidieron los camaradas y todo el tiempo me rondó la idea de su vitalidad, su salud casi sin deterioro, salvo por una pequeña dificultad para escuchar, que no parece tan insalvable.  Néstor y yo almorzamos un corrientazo, de esos que prefieren los mecánicos que trabajan por el lugar y nos dirigimos a La Esmeralda a visitar a nuestra hermana Lucero.  Ya comenzada la noche, mi hermano me invitó a dar un paseo por la carrera séptima, ritual que en mi familia se conoce con el nombre de “septimazo”.  Por allí deambulamos varias horas, yo compré como souvenir una pintura al óleo de unas grandes mariposas, hecha por artista anónimo, y fuimos al encuentro en una vieja amiga de mi hermano con quien caminamos varias cuadras buscando una tienda dónde tomar una cerveza.   Allí permanecimos hasta las 10 de la noche, cuando salimos al Transmilenio rumbo a casa.   Debíamos habernos bajado en el centro Comercial Santafé, que permanece iluminado y visitado, pero no fue así; llegamos tarde a la puerta y el bus siguió hasta la siguiente estación, en la Terminal de Transportes del Norte, donde se mueve el flujo intermunicipal hacia Boyacá y los Santanderes.   Éramos los últimos pasajeros.   Un vigilante nos advirtió que llevábamos el rumbo equivocado y sólo podíamos abandonar la estación por el laberíntico puente peatonal.  Hacia allá nos dirigimos en medio de la soledad y la oscuridad.   Y allí, como de la nada, aparecieron los dos antisociales que amenazaron con matarnos.  Fueron instantes de impotencia, vergüenza y una sensación de dejadez que se me antoja similar a la aceptación de la muerte.  Me veo tirado en el piso con la mirada perdida, sin fuerza en las rodillas, y un hombre encima despojándome del celular, el dinero y la argolla, porque me negué a entregárselos voluntariamente.  Veo a mi hermano suplicando por mi vida, ya que la de él estaba a salvo.  Y veo a los maleantes alejarse despacio y mirar desafiantes hacia donde estábamos nosotros.  Lo demás, son las gestiones infructuosas que todos hacemos.  La denuncia ante la Policía, las llamadas que van y vienen con los oficiales, las preguntas de cuántos eran, cómo vestían, cuál era su acento.  Y finalmente, en medio del pánico que nos produjo la jornada, acostarnos a dormir para al día siguiente remediar la incomunicación en que nos dejaron.  Este solo episodio pudo haber sido suficiente para comprender la fragilidad de la vida. Lo mal preparados que nos encontramos para una eventualidad como la que vivimos y finalmente, concluir que todo bien material se puede reemplazar, pero la vida pende de un hilo cuando víctima y victimario son objeto de igual dosis de terror, y un mal movimiento o una mala interpretación pueden llevar a que cualquiera pierda la vida.  Así transcurrieron mis últimos días del 2020, sin siquiera imaginar que los quince días siguientes permanecería aislado con mi hermano, en una casa de Villa de Leyva, tratando de ganarle una batalla imaginaria a un virus que, sospechábamos, nos había contagiado y que solo la fe en Dios y el amor de los seres queridos no proporcionarían ese halito que por dos semanas nos permitió aferrarnos a la vida.  Hasta el viernes 15 cuando tomé la determinación de comprar por Internet mi boleto de regreso, retornar al lado de mi amada esposa y sentirme como si Dios me hubiera dado una segunda oportunidad, que de seguro no dejaré escapar, para cumplir la misión que me haya sido impuesta.

De regreso a casa, a cumplir mi misión

En mi próxima entrega les contaré cómo sobrevivimos dos semanas de incertidumbre, aislados y atemorizados por la sospecha del Covid, en una casa suburbana de Villa de Leiva; tomando cuanto remedio nos recomendaban, hidratándonos con Pedialite y Gatorade, sin apenas deseos de comer o caminar, débiles, y distanciados de quién pudiera ingresar a la casa para ayudarnos a recuperar las fuerzas.  Solo nos teníamos el uno al otro y yo debía partir cuanto antes para retomar el curso de mi vida.  Y así lo hice.    

Pereira, 17 de enero de 2021.

Aquí les comparto esta canción que define mi momento:

Mercedes Sosa – Gracias A La Vida – YouTube

La cantaleta del casco

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Por JUAN CARLOS PARRA SANABRIA

La humanidad ha caminado por senderos muy difíciles y dolorosos, por eso ha buscado proteger su cuerpo con diferentes elementos y no rendirse ante las disímiles tormentas que le ha otorgado la historia.

Después de haber sobrevivido a todos los riesgos de la guerra, el ser humano ha aceptado el reto de usar los vehículos automotores y por dos centurias ha roto las barreras de la velocidad de cada época y continúa escalando su pedestal, construyendo un futuro infinito.

Uno de esos excitantes inventos fue la motocicleta y al lado de nuestra inseparable amiga llega el casco para el motociclista, se dice que, en 1885, Gottlieb Daimler, ingeniero industrial e inventor de una de las primeras motocicletas, fue quien creó la primera versión primitiva del casco de motocicleta.

De manera coherente, si analizamos las actividades del ser humano donde se han utilizado cascos o elementos similares, tendremos que referirnos a las lides de la guerra, donde las épocas mas antiguas, se han desarrollado creativos y muy variados diseños para proteger la cabeza de los titanes bélicos.

Es el caso   del año 1935 donde ocurre el fallecimiento de Lawrence de Arabia quien muere en un hecho de tránsito, por tal evento sale despedido, se cuenta que el profesional médico que lo atendió, concluyó que si el piloto hubiera tenido un casco se habrían evitado todos los traumas cráneo encefálicos, es desde aquel entonces, que se promovió un estudio con los motoristas del ejército y se inicia la carrera en el mundo para colocar el uso del casco como obligatorio.

¿Pero qué es un casco? Si miramos Wikipedia nos define este elemento de protección de la siguiente manera:

“Un casco es una forma de prenda protectora usada en la cabeza y hecha generalmente de metal o de algún otro material resistente, típicamente para la protección de la cabeza contra objetos que caen o colisiones a alta velocidad”.

La real academia de la lengua lo define así:

“Cobertura para la protección de la cabeza que deben utilizar generalmente los conductores y pasajeros de motocicletas, vehículos de tres ruedas, cuatriciclos, ciclo motores y vehículos tipo quad…” (https://dpej.rae.es/lema/casco-de-protecci%C3%B3n)

Para que no demos muchas vueltas, vamos al código de tránsito de Colombia, Ley 769 de 2002, en el artículo 2, define el casco en el siguiente tenor:

Casco: Pieza que cubre la cabeza, especialmente diseñada para proteger contra golpes, sin impedir la visión periférica adecuada que cumpla con las especificaciones de las normas Icontec 4533 «Cascos Protectores para Usuarios de Vehículos», o la norma que la modifique o sustituya.

Cómo lo podemos ver , la norma colombiana ya habla de una norma Icontec, pues la NTC 4533 es la que en primera medida  rigió solitaria para los motociclistas,entonces veamos que certificaciones existen o que normas deben cumplir los cascos para poder ser comercializados:

Las certificaciones DOT (USA) La norma FMVSS 218, también conocida simplemente como DOT, es la que regula el uso de cascos en Estados Unidos. Las sigas DOT significan Department of Transportation y FMVSS es por Federal Motor Vehicle Safety Standard, SNELL (USA) y ECE/ONU (EU) La norma ECE R22-05 es desarrollada por la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa. Ha sido adoptada en más de 50 países del mundo, cubren los estándares de homologación más exigentes de Estados Unidos y Europa, mientras que la homologación NTC 4533La NTC 4533 versión 2017 es una actualización a la norma anterior que definía los estándares que deben cumplir los cascos cubre las exigencias establecidas en Colombia y la homologación NBR 7471 cubre las exigencias establecidas en Brasil. 

En Colombia están permitidas 3 normas para la certificación de los cascos: ECE 2205, DOT y NTC 4533. Puedes utilizar cualquier tipo de casco siempre que se encuentre certificado bajo una de estas 3 normas.

Normas en Colombia: la NTC 4533 DE 2012 Fue adoptada por la resolución 1737 de 2004.

En el año 2017 se actualizó la NTC 4533, para lo cual fue necesario que dos años después el ministerio de transporte expidiera la resolución 1080 de 2019.

Durante la vigencia de estas normas la gente se ha disparado a dar miles de versiones, diferentes posiciones y se han creado diversos mitos:

El casco abierto, abatibles o  escualizable está prohibido:

El Ministerio de Transporte publicó el 22 de junio de 2016 un comunicado en donde explica que los cascos abatibles y abiertos son permitidos para su uso, desmitificando así un rumor que indicaba que iban a ser prohibidos.

A hoy, este comunicado sigue vigente y se permite el uso de dichos cascos en el país. Esta circular se puede encontrar también en el sitio web de Mintransporte con el número de radicado 20164000279671

Las cosas que siguen pasando

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Por VICENTE NAVAL ZULUAGA OSORIO

1.El payaso Donald Trump, tras incurrir en el delito de incitación a la insurrección, fuera de todas las demás bestialidades cometidas durante su funesto mandato, será investigado por segunda vez, pero en esta ocasión sí será sancionado por el congreso, en donde los demócratas tienen mayoría, aun cundo la condena llegue después de la posesión de Joe Biden, es decir cuando ya no sea mandatario de  los EE UU, lo cual quiere decir que, inhabilitado, no podrá aspirar nunca más a la presidencia, a pesar de los 74 millones de votos que alcanzó en las elecciones de noviembre y eso es ya suficiente triunfo de la democracia.

Lástima que en Colombia no tenemos los votos suficientes para destronar al presidente eterno, pues amangualados los liberales, los uribistas, los conservadores y  Cambio Radical, harán trizas cualquier iniciativa en ese sentido que presenten los congresistas de la oposición y por eso tendremos que seguir soportando masacres y asesinaos de líderes sociales porque el sub presidente está muy ocupado dando lora por televisión y al Ministro de Defensa, Caerlos Holmes Trujillo no le queda tiempo para velar por la seguridad de los colombianos porque está preparando su condidatura presidencial para hacerle duo a Paloma Valencia, Ma. Fernanda Cabal, Tomás Uribe y sabe Dios cuál otro despistado del Centro Democrático, como si creyeran que los colombianos les van a seguir aceptando las mentiras y los actos de corrupción. Qué  tal uno de ese cuarteto en el Solio de Bolívar. Ahí sí “apagá y vámonos”.

2. Por fin alguien se atrevió a señalar al responsable de la masacre de los miembros de la Unión Patriótica, así le duela al homosexual confeso  Felipe Zuleta y al ex director del Das en el vergonzoso gobierno de Ernesto Samper, Ramiro Bejarano, quienes se atrevieron a demeritar la acusación del distinguido periodista Alberto Donadío  dizque por falta de pruebas, como  si no fueran  suficientes las dos grabaciones de las entrevistas  de Virgilio Barco con el espía extranjero que le relató  con pelos y señales cómo debía ejecutarse el exterminio de los líderes y miembros de ese grupo de oposición. Lástima que ya nada se puede hacer porque el ex presidente se fue a pagar a la otra vida ese imperdonable crimen.

3. La Procuraduría General de la Nación acaba de condenar en el  proceso disciplinario al ex general Rodolfo Palomino, por los delitos relacionados con la presión a un testigo para que se retractara de sus acusaciones, a la inhabilidad de 13 años en el ejercicio de funciones públicas .

Se pregunta uno: Qué pasa con la investigación penal? Habrá que preguntarle al Fiscal Barbosa qué órdenes le dio el presidente terno.

4. Según Human Right Watch en Colombia se cometieron 66 masacres en el 2020 y más de 400 asesinatos de líderes sociales, lo cual es suficiente para aspirar a que la denuncia de la Fiscal Bezzudo ante la Corte Penal Internacional tenga éxito en vista de que la justicia interna no ha sido capaz de nada.

5. Entre las muchas denuncias del ex Fiscal Anticorrupción Luis Gustavo Moreno contra ex magistrados, congresistas, ministros, gobernadores, hay una que no irá a ningún Pereira, la que involucra al ex Fiscal Néstor Humberto Martínez Neira porque, según dijo, le da miedo acusarlo.

6. Alguien puede explicar por qué de los 241 cargos importantes que dependen directamente de Duque sólo 45  son ocupados por  mujeres? Esa es la equidad de género que prometió en campaña? No deberían tener el 50% es decir 121?

7. Por fin se definió lo relativo al Técnico de la Selección Colombia, a quien le corresponde la difícil, aunque no imposible, tarea de clasificar al mundial de Katar y ganar la Copa América. ¡Suerte Señor Reinaldo Rueda.