Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

Actualidad¿Cómo le fue a Risaralda con Duque?

¿Cómo le fue a Risaralda con Duque?

A solo dos semanas de concluir el período legislativo de los congresistas y a treinta días del final del mandato de Iván Duque bien puede hacerse un balance completo de cómo le fue al departamento de Risaralda duranta estos cuatro años que terminan. En esta primera entrega haré un recuento y análisis de lo que significaron para este terruño los aportes del gobierno nacional y el próximo miércoles daremos una mirada al papel que tuvieron los seis «parlamentarios» (o quizás siete) de nuestra comarca.

La más importante promesa que nos hiciera el primer mandatario de los colombianos durante su campaña y en su primera visita a Pereira fue el Parque San Mateo. De antemano sabíamos que era una utopía. Una inversión de casi medio billón de pesos para construir un nuevo batallón militar y regalarle a Pereira un terreno de más de ochenta hectáreas eran una apuesta «loca» que no pocos se creyeron. No pasó absolutamente nada y en sus últimas visitas el presidente preguntó con cinismo que cómo iba el proyecto del parque. San Mateo quedó en lo que siempre ha sido, un muerto sin entierro.

Los dos proyectos locales de mayor envergadura eran, cuando Duque tomó posesión de su cargo, el Megacable —para avanzar en la integración del transporte público metropolitano— y la remodelación del aeropuerto. En ambos el gobierno brilló por su ausencia, pero nos duele más el tema de Matecaña al percatarnos que se giraron más de un billón de pesos para financiar el «paquidermo» de Palestina, en el vecino departamento de Caldas.

Nos prometieron diez mil millones de pesos para afrontar la calamidad invernal en los taludes de la variante la Romelia-El Pollo y solo un reclamo airado del alcalde de Pereira, más de un año después de la tragedia, logró que se hicieran los aportes correspondientes. De igual manera los risaraldenses protestamos por la nueva concesión que se haría por treinta años con el peaje de Cerritos y logramos —con la ayuda de los congresistas— que se permitiera a las administraciones departamentales de Valle y Risaralda el manejo de estos recursos para lo que se denominan «Las vías del Samán», obras locales de máxima importancia, pero plata de nuestro bolsillo. La doble calzada Cerritos-La Virginia se encuentra retrasada más de tres años por cuenta de ese nuevo proceso.

No recibimos ningún aporte para avanzar en el proyecto económico más importante de la región en los próximos años: la Plataforma Logística del Eje Cafetero. Todos los esfuerzos han sido con recursos locales, aunque desafortunadamente ha sido poco el ímpetu del actual gobernador para sacarlo adelante y corre el riesgo de quedarse en la lista de «elefantes blancos».

Los escasos dineros que llegaron para vías terciarias provinieron del Fondo Nacional de Regalías —que por ley son recursos departamentales— y fueron muy lentos los avances en la pavimentación de la vía Marsella-Chinchiná y en la recuperación de la vía Pereira-Alcalá, «algotros» pobres proyectos para mencionar.

En el último año aparecieron recursos —muy importantes— para la construcción en Pereira de un hospital de cuarta categoría, pero queda en el ambiente un extraño sabor al percibir que se lograron solo gracias a la gestión improcedente del coterráneo Contralor General de la Nación. Y digo «improcedente» porque no es tarea de ese funcionario tramitar proyectos ni conseguir recursos.

Creo que el balance cuatrienal del gobierno nacional en nuestro territorio es definitivamente muy pobre. El presidente queda en deuda con Risaralda, el departamento colombiano que más aportó (en porcentaje de población) a su elección. Ni modo que pensemos que «otra vez será» porque Duque es, sin lugar a duda, un cadáver político.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos