Hay interesantes discusiones del pasado que aún persisten. ¿Será la mano del escritor guiada por su razón o existirá una conexión con lo superior? ¿Será su obra el resultado de sí mismo o será el producto de miles de años de aprendizaje de la llamada ontogenia y la filogenética? la herencia de conocimiento de la humanidad que se resume en mí, pues soy el pasado de quienes se fueron antes que yo, mis referentes espirituales y mis mayores que fueron mi familia. Tal vez este interrogante no tendrá una solución tan simple, no obstante, Yo me atreveré a decirlo desde mi experiencia, la cual ya se está difundiendo en un vídeo que muy amablemente realizaron mis amigos Juan y Alexandra en su productora de cine. En resumen, nuestro lenguaje puede ser funcional para coordinar acciones de la humanidad como si fuésemos una unidad, sea una comunidad pequeña y local o una comunidad global que articula su capacidad de acción colectiva para multiplicar sus capacidades. Sin embargo, hay otro lenguaje; uno que nos divide, el que utilizamos como arma para defendernos, para diferenciarnos, el de las palabras que hieren, el del maltrato, el del Bullying, el lenguaje sexista, el lenguaje racista, el lenguaje que ubica a un ser humano o a un ser vivo por debajo de su dignidad, aquel lenguaje que reduce las capacidades eliminando la confianza, el que muestra la diferencia y separa al individuo de su comunidad. A pesar del daño tóxico que genera ese lenguaje, se acepta y a veces se admira. Acaso no me dirán Ustedes que en ocasiones ven más seguro y con mayor carácter a aquella persona que esconde sus argumentos detrás de una serie de palabras soeces, de vulgarismos agresivos que van contra todos y que dan la impresión de que esa persona está tan empoderada que no teme a perder su imagen frente a los demás. Aunque lo cierto es que puede tener tanto miedo que coloca un muro de hostilidad frente a las personas para evitar relacionarse de forma cercana, también es cierto que no todo el que usa los vulgarismos lo hace con ese objeto; hay quienes lo hacen solo por imitación, por costumbre, por hábito comunicacional. Ese lenguaje se ha convertido en una credencial para poder encajar en determinados grupos o territorios. Pero no es solo el vulgarismo el que divide, por otro lado, existen Lenguajes exclusivos en sectores y comunidades privilegiadas que marcan diferencias. Recuerdo la historia de un personaje que conocí, quien ostentaba un cargo muy importante en una institución. Lo cierto es que esa persona siendo muy capacitada y estando desempleado, llevó su hoja de vida a un concurso en una prestigiosa institución. Cuando le entrevistaron, el Directivo miró sus apellidos en la hoja de vida y le dijo ¿Vos sos de qué familia o de qué ralea? Mi amigo indignado le dijo, Yo soy de una familia muy humilde y honesta del municipio x y no estoy interesado en su entidad que de entrada maltrata a las personas, por favor entrégueme mi hoja de vida. Está situación es un ejemplo palpable de un lenguaje similar al vulgarismo, no en su forma sino en su intención. Sin embargo, ahora la sociedad entra en un momento de conciencia sobre la necesidad de fijarse en el lenguaje que discrimina y en el lenguaje inclusivo, al cual no me voy a referir en este artículo, pero si trataremos en otra ocasión.
Me quiero referir a otro lenguaje, aquel que inspira, que construye, que tramita conciencia, ese que también motiva y que a la vez conecta, ese que hace palpitar el corazón en un ritmo suave y nos hace respirar con profundidad y así como los lectores sienten ese deseo de seguir leyendo. Nosotros, quienes escribimos terminamos la obra y decimos: esto no lo escribí Yo. Tuvo que existir una conexión con lo divino, entonces nos sentimos un instrumento que logra transferir mensajes de lo divino a lo humano en una puerta interdimensional que traspasa esas dimensiones y toca los corazones para que se sensibilicen frente a las oportunidades que ofrece el bien espiritual por encima de la costumbre, del instinto y del miedo, este lenguaje que no necesita inclusión porque su naturaleza se fundamenta en el amor y en el carácter del espíritu que acoge, escucha y transforma. Ese es el resumen de lo que siento cuando madrugo a pensar en quienes leerán mis escritos y en la responsabilidad que tendré tratando de tocarles con mis letras que van de corazón a corazón para sanar sus vidas y por hay derecho la mía, es lo que sentí al escribir mi libro Ser de Luz y Amor. Una fuerza que llevaba mis dedos a una velocidad que a veces no respondían porque las palabras surgen en mi mente y mis manos no responden a tal velocidad. Perdóneme si suena pretencioso, pero les prometo que lo hago desde la humildad de mi corazón. El libro Ser de Luz y Amor trae un mensaje que no es mío, yo no puedo ser el autor de tal belleza, la autoría está en lo superior, yo solo escribí el mensaje para el presente y el futuro de ustedes y el mío y luego otras personas Dahiana (estudiante universitaria), José (fotógrafo) y Dorita (diseñadora digital), Juan y Alexandra (productora de cine y vídeo) y Bend Oguntala tuvieron su impulso propio para acercarse a mí y decirme ponemos nuestro arte al servicio de esta obra para que llegue a muchas personas, para multiplicar el favor en pro de su salud mental, en pro de reconocer el valor de nuestra propia vida y en pro de valorar lo que tenemos, como la belleza de las flores colombianas y al mismo tiempo lo bonito que hay en otros. Este mensaje no nace desde lo pequeño del ser humano si no desde su grandeza que está necesariamente en articulación con lo divino. Me perdonan quienes no tengan ninguna creencia, aunque creo que ya son pocos porque aún quienes creen solo en la ciencia, creen en la verdad y la inteligencia y es esto ya un avance en relación del ser humano con lo superior. La ciencia también es divina porque es la búsqueda de la verdad y la verdad es un bien superior que no excluye, ni minimiza, ni divide. Les dejo entonces en este artículo uno de varios videos con historias que han sucedido frente a los mensajes del libro y en realidad más que interesarme si piensan o no igual a mí, me interesa que cada uno y cada una halle su conexión con lo que une, con amor, valor y se desconecten del lenguaje que divide con mezquindad y egoísmo.
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Hola Prof.
«Toca los corazones para que se sensibilicen frente a las oportunidades que ofrece el bien espiritual por encima de la costumbre, del instinto y del miedo» Que buena frase porque muchas veces olvidamos lo bonito que es vivir aportar y ayudar por medio de la empatía o sensibilización. Hay mucha noblez a en este texto permites que cada lector haga su propia opinión sin alterar el mensaje que quieres transmitir …. Felicidades y bendiciones a este Gran Proyecto…
Excelente mi hermano q el Díos del amor y conocimiento continúe bendiciones ése talento , para seguir mirando la vida desde el interior del ser de luz y amor q reflejas desde esa personalidad hermosa sencilla y humildad !! Felicidades!!
Hola Luis Alberto te felicito.!! HERMOSA iniciativa conjugada con la belleza de la naturaleza, es un delicado regalo para el alma de muchos jóvenes que están desenfocados y que encuentran un rayo de luz en el camino; gracias por ese toque de amor humano incluyente y compasivo, abrazos y éxitos en tu nuevo proyecto. Espero conocer tu libro!!
Que buena referencia Yesica, muchas gracias por compartirnos ltu reflexión y lo que te inspira este proyecto. Gracias 🫂
«el que no vive para servir, no sirve para vivir» no recuerdo de quién es esta frase que he podido escuchar y leer en escritos a través de los años, pero ciertamente encierra el propósito de la existencia del ser y la esencia del cosmos, nuestro propósito es el servicio; sin importar que haya millones de procesos y experiencias de vida individuales alrededor del mundo y sin importar que hayan existido millones de sucesos naturales -aparentemente aislados uno de los otros- y lo sigan haciendo, al fin todo fue, es y será por un bien y evolución colectiva, porque hacemos parte del universo y a la vez somos el universo mismo. Muy buen artículo, gracias por compartir y el libro será precisamente un servicio de enseñanza a la evolución de la conciencia del colectivo.🙌🏻