Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadCRÓNICA DE UN GOL CIENTÍFICO

CRÓNICA DE UN GOL CIENTÍFICO

 
Siempre me ha llamado la atención en el fútbol el tema de la estrategia y la táctica, en la medida en que es un tema complejo que no agarro, aunque pareciera, por lo que uno escucha en boca de los entendidos, jugadores, técnicos y periodistas deportivos que es algo cierto, tangible. Quienes aún no le cogemos el sabor al plato creemos que eso del 4-4-2, del 3-4-3, del 2-4-2-2 o el 4-3-3 es pura rimbombancia, puro cuento, así como creíamos que eso del fuera de lugar era un embeleco para enredar a algunas señoras a las que, por más que les explican, no comprenden por qué se debe anular un gol por el fuera de juego.  Yo creía eso hasta esta semana, luego del partido entre Deportivo Pereira y Millonarios por la 5ª fecha de los cuadrangulares.
Tuve una revelación viendo el resumen del partido, cuando repetían el segundo gol del Pereira con el que se empataba el cotejo y se revivía la esperanza Matecaña de clasificar a la final y morían las de Millonarios.
El gol del empate del Pereira en el juego aludido nació de un tiro de esquina que ejecutaría Yesus Cabrera desde la punta derecha de la cancha; mientras Yesus acomoda al balón y se dispone a patear, en el área chica se acomodaban los jugadores, con esa forma tan característica de forcejear y moverse unos para evitar el cabezazo o el contacto de un rival con la pelota que se convierta en gol y, los otros, precisamente para tener la mejor ubicación y anotar.
Mientras eso pasaba, me llamó la atención que en un lugar del recuadro del área del arquero se encontraba el jugador Carlos Darwin Quintero, quien curiosamente no estaba de pie, no se estaba moviendo ni en fricciones con ningún jugador de Millonarios, estaba acurrucado, sí, acurrucado, como en posición de descanso por la tremenda fatiga y el desgaste que le había causado el partido, o al menos eso era lo que quería que se creyera y eso fue lo que creímos todos.
Devolví la imagen de la jugada y me concentré en detallar su desarrollo, luego de que el árbitro autorizó el cobro del tiro de esquina; pues bien, lo que puede verse es que Darwin se mantiene acurrucado hasta que Yesus se impulsa desde la esquina a hacer el envío de la pelota la cual surca los aires y va a dar al corazón del área donde el joven Samy Merheg se eleva para cabecearla, pero mientras eso sucede Darwin, que ya se ha erguido, hace un giro, rodeando al jugador de Millonarios que lo está marcando y se ubica al fondo junto al palo izquierdo de la arquería protegida por el actor, perdón, el arquero Álvaro Montero, de tal manera que cuando el balón sale despedido de la cabeza de Merheg va hacia adelante en diagonal y pica en el suelo, justamente donde fue a ubicarse Darwin, quien luego de eludir la marca y de manera oportuna, providencial, empuja la redonda con un cabezazo que la envía el fondo de la red, para el delirio de los locales con estadio casi lleno e impotencia de los visitantes que con ese gol sellaban su eliminación.
Inmediatamente, con el estadio cantando el gol algunos jugadores azules levantaban los brazos en señal de protesta y simultáneamente los comentaristas se preguntaban si la posición de Darwin, que le permitió pescar el rebote del balón y anotar, era lícita, es decir si no estaba en fuera de lugar; las imágenes revisadas permitieron establecer que el gol, aunque Darwin estaba tan adelante era legal; ¡pero ¡cómo si se veía que era el último jugador antes del arquero! Pues resulta que los cánones de la táctica del fútbol indican que cuando se cobra un tiro de esquina para provocar el fuera de lugar, es decir que alguno de los jugadores  atacantes se adelante y quede solo ante el arquero, sin la presencia de ningún otro jugador de la defensa, los jugadores que se defienden deben salir, es decir avanzar en el campo, pero resulta que en este caso el jugador Macalister Silva, que era el que estaba estorbando el cobro del tiro de esquina de Yesus, se quedó sembrado, no se movió hacia adelante y con ello convalidó la acción de Darwin cuando tomó el rebote e hizo el gol.
La jugada, que es rápida, no permitió en su momento pensar en todos estos detalles que llevaron a un gol que nos dio gran alegría, puesto que dejó al Pereira en carrera, dependiendo de sí mismo para llegar a la final en el último partido con Bucaramanga. De esa jugada quedan varias conclusiones: 1) La táctica existe y es determinante en el fútbol, no es carreta, es una realidad que en un momento dado hace la diferencia y permite empatar o ganar partidos; 2) Carlos Darwin Quintero es un tremendo jugador no sólo por su infinita habilidad con el dominio de la pelota y con sus regates sino que tiene una inteligencia superior, enriquecida  con una gran picardía y 3) Es irónico que el jugador que en el partido hizo más por la victoria de Millonarios incluso provocar la falta del penalti del segundo gol embajador, con obra de teatro y todo, puesto que creímos que Jeison Suarez lo había desnucado, haya sido el verdugo de su equipo al permitir el empate, al no aplicar correctamente la táctica del fuera del lugar en el tiro de esquina del minuto 90.
Una pena el desenlace para los visitantes, pero al final fue un verdadero acto de justicia para un equipo como el Pereira que buscó el empate metiendo ganas y jugando, mientras en Millonarios, liderados de una manera cuestionable por Macalister y el arquero Álvaro Montero, se dedicaron a fingir lesiones y a quemar tiempo para poder llevarse los 3 puntos.  Lo de Montero, además de desleal es grotesco, al llegar a las artimañas primero de cambiarse los guayos sin motivo alguno, parando el partido 4 minutos y luego, en un avance de los delanteros pereiranos, tirarse al piso a retorcerse de dolor cuando nadie lo había tocado.  Así no se vale.
Sobre el Deportivo Pereira y su desempeño en los cuadrangulares no vale la pena especular con lo que pudo haber sido y no fue, es preferible alegrarnos con los dos empates en casa que nos dieron los dos puntos que nos mantienen a la cabeza y con opciones de clasificar a la final y no amargarnos con los 4 que se perdieron. Hoy todo se reduce a que el Pereira debe ganarle al Bucaramanga, si no lo hace pues entonces no estaba para ser campeón; en su lugar dejará una muy buena impresión como gran animador de la Liga I. La vida seguirá y vendrá otro campeonato.

1 COMENTARIO

  1. Acertada explicación de un gol que muchos creíamos que nos iban a anular por fuera de lugar.

    La experiencia de Darwin puesta a trabajar positivamente, aunque a veces se deja llevar de lo aprendido en recochas de potrero en sus años tempraneros en el fútbol.

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