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LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadDE EEUU, OTAN, Rusia y Ucrania para el mundo II

DE EEUU, OTAN, Rusia y Ucrania para el mundo II

Toda guerra interna o externa la «justifican» de mil maneras, pero toda guerra es un llanto, un dolor, una miseria, para muchas familias y es provocada por diversos actores, muchos de los cuales están tras bambalinas… Para acabar de ajustar, quiénes la viven en los campos de batalla no son quienes las provocan, los que por lo general están lejos y las alimentan con sus decisiones, aunque no siempre los medios de comunicación dominantes los delatan o lo hacen ver y por eso la mayoría de la gente no comprendemos el fondo de las guerras. Así mismo, sin darnos cuenta, desde una mesa de comedor y por los chats las alimentamos.

La guerra en Ucrania ha causado miles de muertos y heridos: jóvenes militares de Ucrania y de Rusia, miles de civiles más que todo ucranianos, miles de desplazados ucranianos, pero rusos también, así como graves consecuencias para la economía de ambos países y del mundo en general.

No nos vamos a centrar en este artículo sobre las causas de esta guerra lo cual fue materia del artículo anterior, sino en quiénes y cómo están contribuyendo al escalamiento del conflicto con actuaciones que justifican con unos razonamientos que parecen lógicos y acertados, pero no lo son realmente, porque además pueden terminar impulsando entre todos una guerra mundial que extenderá la carnicería a muchos otros países, que no se sentían involucrados y aparentemente no querían serlo. ¿Cuáles son algunas de esas actuaciones? Veamos:

  1. Las sanciones a Rusia económicas o financieras y los bloqueos a los servicios de empresas privadas e independientes, en diversos campos lo cual en un mundo globalizado e interconectado se ha vuelto trágico para un país y lo puede llevar en su desesperación a tomar acciones cada vez más bélicas, extremas y sanguinarias.
  • El envío de diverso tipos de armas a Ucrania lo que es claramente una decisión de meterse en la guerra y de eso no se puede sino esperar, que en un momento dado Putin con su autoritarismo e inflexibilidad, se cargue cada vez más y decida castigar de alguna manera, incluso militarmente, a los países que están enviando armas. Nadie perdona que un vecino le dé armas a otro para que lo mate a uno, así se tenga o no la razón. Simplemente eso lo convierte en enemigo. En su orden los países que más presupuesto han dedicado a enviar armas y por lo tanto se van involucrando en la guerra son: 1. EEUU (campeón absoluto: 24 mil millones de dólares); 2. Reino Unido, 3. Polonia, 4. Alemania, 5. Canadá, 6. Noruega), 7. República Checa. Pero con relación al PIB de cada país el orden del tamaño de la inversión en la guerra varía:    1. Estonia. 2. Letonia. 3. Polonia. 4. Lituania. 5. Grecia. 6. Noruega. 7. EEUU. Como se puede ver en el cuadro los países involucrados son cerca de 30.
  • La sarta de declaraciones incendiarias de muchos países tomando posición lo cual aumenta la polarización, muchas de ellas hechas más con intereses electoreros internos y para lograr obtener felicitaciones y respaldos a lo largo y ancho del mundo.
  • El marginamiento deportivo y cultural, a que someten sin ninguna necesidad, especialmente a Rusia los países occidentales, lo cual va incrementando la rabia, el odio, el deseo de venganza y sobre todo que echa a perder una de las pocas actividades que muestran que los seres humanos ─independientemente de sus conflictos─ son más hermanos que enemigos. Ejemplos: El director de orquesta Valery Gergiev de 68 años, fue despedido de la Filarmónica de Múnich, según comunicó el alcalde de la ciudad Dieter Reiter, porque se negó a condenar la invasión rusa a Ucrania. Además, Gergiev fue suspendido en unas presentaciones en La Scala de Milán según anunció el alcalde de Milán, Giuseppe Sala y el superintendente de la Scala, Dominique Meyer, por la misma razón. Así mismo, la Universidad Bicocca de Milán, decidió increíblemente suspender un curso sobre el legendario escritor ruso Fiódor Dostoyevski, como protesta por las acciones rusas sobre territorio ucraniano. Y, por último, la FIFA decidió echar a la selección rusa del Mundial de Catar. Ni los ucranianos ni los rusos deberían sufrir estas humillaciones.

La pregunta obvia que alguien nos haría sería ¿Entonces qué se debería hacer? En primer lugar, dejar que los contendientes sigan su proceso militar. Nadie va a proponer la insensatez de dejarse invadir, con razones o sin ellas, sin defenderse. Pero no hay sino una sola cosa sensata que los que no están desde un inicio en el conflicto, deben hacer y es impulsar por todos los medios el que se sienten a negociar, aún si no se ha logrado un armisticio o alto al fuego. Sentarse a negociar seguramente no va a ser fácil y nadie espera que lo sea, pero no hay otro camino, sobre todo cuando no se ve posible una victoria rápida de alguno de los contrincantes como en este caso.

Además, paralelo a ese proceso se debería hacer lo contrario a lo que están haciendo:

  1. Reducir las sanciones y los bloqueos a lo estrictamente militar.
  2. Suspender de inmediato el envío de armas a cualquiera de los contrincantes.
  3. Centrar todas las declaraciones en la búsqueda se salidas negociadas y la paz definitiva y en todo caso no ser parte de la polarización.
  4. Permitir que los pocos intercambios de fraternidad como lo deportivo y lo cultural, den una demostración de humanidad y competencia sana, para incrementar los sentimientos de entendimiento en vez de los de conflicto.
  5. Que los países como Suecia retomen sus 200 años de neutralidad y promuevan un proceso de paz.
  6. Trabajar en recobrar el único sentido que debe tener la globalización y la unión de los países de cada continente: la integración económica, cultural y de paz, en vez del predominio militar.
  7. Que los medios de comunicación masiva y los periodistas dejen la apología de la guerra porque eso no hace sino azuzarla. Que no hagan la explotación de los miedos limitándose a transmitir las imágenes de la guerra, solo por generar rating. Que no aplaudan ni al agresor, ni al agredido tomando partido. Que hagan un periodismo serio revisando a fondo la historia y haciendo un análisis profundo con expertos en la materia. En definitiva, impulsar más bien la apología de la paz.
  8. Los países deben tener el valor del no alineamiento con alguno de los contrincantes así las grandes potencias se enojen.  Como dice un autor “La alineación debe ser con la vida, la paz y la prosperidad de Ucrania y Rusia” y con el mundo entero tratando de evitar una conflagración mundial.
  9. Buscar una mayor integración del continente. Rusia es realmente parte de Europa y ha sido un importante proveedor para muchos países europeos. Incluso Putín propuso el 2007, en el Bundestag alemán, una arquitectura común de la seguridad en Europa, pero le dijeron que no y con la expansión de la Otan han empujado a Rusia a los brazos de China. George Kennan, uno de los más grandes diplomáticos americanos del siglo XX, a mediados de los 90’s, cuando empezó la expansión de la OTAN hacia el este, señaló las graves consecuencias de hacerlo.
  10. Y nosotros los “de a pie”, si queremos hablar del asunto debemos superar el desconocimiento de la historia, la ingenuidad, la indolencia, la desinformación y la complacencia con algunas de las potencias o los países involucrados.

Sé que todo esto es imposible o bastante difícil para las potencias involucradas las cuales están marcadas por unos macro egos nacionalistas, enceguecidos por la codicia y la falta de valores humanos reales, debido a los intereses económicos que son siempre el fondo de toda guerra. Sin embargo, creemos que, si se siguieran por lo menos algunas de estas ideas, se ahorrarían muchos muertos, mucha destrucción y mucho dolor, al evitar que se desencadene una conflagración en toda Europa, que arrastre a la misma a muchos otros países del mundo a una guerra, incluso nuclear, de efectos impredecibles.

César Augusto Muñoz Echeverry

cesarm@cmconsultorias.com

4 COMENTARIOS

  1. Respetado Columnista:
    Verdad de apuño:
    «Los intereses económicos que son siempre el fondo de toda guerra».
    Es cierto, los países poderosos sustentan su dominio, su expansión en la Economía de: la venta de armas, para fuerzas legales de los pueblos, cómo para los insurgentes.
    Venta de armas indiscriminadamente, que sustentan sus economías
    Imposible, creer en las tan nombradas cumbres de los poderosos en defensa del cambio climático, de la defensa de la soberanía de países , es un hecho que cuando los países poderosos, se involucran en conflictos ajenos, es porque algún interés económico, del suelo, bien sea el agua, el petróleo, algunos minerales, son los verdaderos y reales propósitos, apropiarse de esos capitales económicos.
    La economía guerrerista, del narcotráfico, sustento global.

    • Totalmente de acuerdo Martha Cecilia. No sé si pudo ver la primera parte que escribí por este mismo medio sobre la Guerra en Ucrania porque coincide con su planteamiento. Gracias por comentarlo.

  2. La tristeza e impotencia acompañan a lo largo de la lectura en la medida que es más que evidente que las potencias se lucran en abundancia con el macabro negocio de la guerra mientras los civiles ponen los muertos, las pérdidas realmente importantes.
    Mientras sigamos creyendo que eso no es conmigo, el cambio está vetado, estamos condenados a repetir historias de guerra, dolor y pobreza. Siendo ésto último lo que menos le importa a las potencias del mundo porque no está pasando dentro de los límites imaginarios de su país.

    • De acuerdo Claudia Patricia: la potencias se lucran en abundancia y seguimos creyendo que eso no es conmigo y cuando menos pensamos estamos en medio de un desastre . No sé si pudo ver la primera parte que escribí por este mismo medio sobre la Guerra en Ucrania porque coincide con su planteamiento. Gracias por comentarlo.

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