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HumorDel humor, los chistes y vainas que dan risa

Del humor, los chistes y vainas que dan risa

Por: CARLOS ALBERTO CARDONA MONTOYA

CONTRACRÍTICA: Con humor, amor y… ardor

La risa es un asunto muy serio, lo juro, no es una afirmación de ortodoncistas para promocionar sus servicios; en clase de fisiología de las emociones, un profesor a  quien llamábamos “Kilómetro” (era así de pequeñito, medía un metro y pesaba un kilo) por eso “la chapa”;  nos enseñaba que el sistema límbico es el responsable de respuestas a estímulos exteriores que se manifiestan en expresión facial, muscular, ventilación respiratoria, involucra neuro- transmisión, y de manera involuntaria genera alteración en la ventilación y la fonación, y que todo esto asociado a significados inscritos en las emociones, producen un acto motor llamado Risa.

La risa se desencadena como consecuencia de un significado, generalmente que distorsiona la realidad, suele ser un contrasentido,  y tiene su clasificación de acuerdo con la construcción inteligente que corresponda, entonces hablamos de humor, de chistes, de sarcasmos, u otras formas  que en la comunicación, producen risa.

René Descartes, que era un tipo muy serio, dijo: “«La irrisión o burla es una especie de alegría mezclada con odio que nace cuando descubrimos algún pequeño mal en una persona a la que consideramos merecedora de él. Se siente odio por ese mal y alegría de verlo en quien es digno de él». Lo anterior explica de alguna manera el por qué, la cosa pública o los actores de la cosa pública, son generadores  de geniales manifestaciones  que causan risa.

Por ejemplo, en el siglo XVII, Don Francisco Quevedo, uno de los más agraciados escritores de la historia, le dijo “COJA” a la hermosa reina María de Medicci, esposa de Felipe IV, conocida también como “La Deseada”; además de ser muy inteligente era muy bella, aunque tenía un defecto corporal, tenía un notable desnivel al caminar; podrá entenderse que toda manifestación de burla o referencia a la discapacidad real, se castigaba con la desaparición del atrevido observador. Aquel día, con la plaza llena de súbditos y servidores,  Don Francisco Quevedo, haciendo uso de del recurso de la paronimia, ó polisemia, tomó un clavel rojo en una mano y una rosa blanca en la otra mano  y extendiéndolas a  la reina, frente a su pueblo y de la mano del rey, le dijo: “Entre el clavel rojo y la rosa blanca, su majestad es coja”; Eso, sin dudas, es humor muy fino.

Entre nosotros y desde hace muchos años, la esclavitud política es fuente inagotable de sátiras, chistes y caricaturas que tienden a la ridiculización de los posibles defectos de los protagonistas de la cosa política. En pleno Congreso de la república, en los dolorosos tiempos del sectarismo godo, y del fino humor bogotano, en un paso estrecho se encontraron Darío Echandía y Laureano Gómez, el jefe conservador  se detuvo impidiendo el paso al liberal diciendo: “Yo no le concedo el paso a ningún criminal sectario muerto de hambre” a lo que el ágil líder liberal, apartándose del camino, respondió, “.. mire usted cómo es la vida, en cambio yo si lo hago, siga usted”;  Eso es humor  finísimo.

Entre el humor fino, los sarcasmos  y los chistes, hay diferencias  derivadas del buen uso del lenguaje, la intención y el personaje; por ejemplo aquel político que en la pasada campaña aspiró al congreso combatiendo la corrupción, terminó siendo un comisionista; se promocionaba diciendo: “Yo nunca me he robado un peso, yo solo quiero que me den una oportunidad”; eso No es humor, pero sí es gracioso.

No hace mucho, una señora que llegó a ser congresista, así como la tortuguita que estaba en la punta superior de un poste, nadie supo como lo hizo, dijo muy seria que: “ La masacre de las bananeras no existió, eso fue producto de la imaginación de García Márquez”, eso no es ni gracioso, ni nada distinto a ignorancia; esa misma señora hace una semana se lanzó como candidata a ser presidente de la República; eso, en cambio, sí es un chiste, y malo.

En la alcaldía de Pereira, para obtener una pauta oficial en un medio, como el Opinadero, la víctima debe presentar un examen de Salud ocupacional, cuyo resultado negativo se traduce en negación de la pauta; eso es una burla, en éste caso, la víctima sufre y ellos son los que se ríen.

Aquí cerquita no más, un ex alcalde que tiene apellido de pájaro de vuelo corto, experto en selffies, quiere ser senador de la república con nuestros voticos, Jejejejeje, ¡Citico, me da un pesar!; es que eso, eso sí que es un chiste.

No hace mucho, un ciudadano preguntaba ¿Por qué razón a un político de Pereira lo llamaban como el diputado de deporte?, eso es gracioso; alguien respondió . “Es que ha visto los juegos olímpicos y los mundiales por televisión”; eso ya es humor, y fino.

Hay chistes que provienen de la exaltación de un defecto de alguien, como cuando un “gago” ( persona que tiene dificultad para articular palabras y debe repetir sílabas) pregunta a su médico, Doo do doc tor, co co cooomo  ha ha ha hago para  para ssssaber  si si isiii  e e e e esstt estoy  en  en en feerrmo de la  de la prrr de la próstata?;el médico le contesta  “Cuando orine como habla”;  Eso es humor negro; ó cuando le avisan al congresista “ Doctor mañana llega una comisión de la corte suprema de justicia”  responde “Consígnela  en cuentas especiales”; eso, ya es un chiste cruel.

Así como se lo aprendí a mi profesor de fisiología de las emociones, el humor se relaciona con la inteligencia, los chistes, hacen parte de la burla, el  rechazo social, con risas; y otra cosa es sucesos o vainas que producen Risa, como Pereira Capital del eje, produce risa; Los políticos combaten la corrupción, produce risa, El Deportivo Pereira, produce risa por que es un equipo .. de sonido (Finísimo), producen risa los dineros para los pobres, el empleo para los jóvenes, las oportunidades para los emprendedores, las estadísticas de la policía.

Tener buen humor no es lo mismo que ser optimista, porque entre nosotros, optimista es el sordo que cree que todos se quedaron mudos. En todo caso, hay que reír, aunque los políticos, nos hagan llorar.

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5 COMENTARIOS

  1. De esos chispazos y chascarrillos necesitamos más en Colombia , porque una comunidad que no ríe , pronto sucumbe a la pesadumbre .

  2. Buen documento Profe Charly, lo de la próstata me «cayo» a mi, muy bueno. Expertos en dobles sentidos los colombianos pasamos a la «doble contabilidad» y las malas intenciones.
    La hilaridad será siempre una excelente herramienta de análisis y a veces de solución.

  3. Este pibe me va a reventar un día cualquiera, tiene un cerebro de locos. No cambie nunca carlitos. Se te quiere ehh

  4. Extraordinario, el contenido, la intención y el muy buen humor, profe, reír pensando es un arte, gracias por compartirlo.

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