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LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

Espiritualidad“Dios y Ciencia”

“Dios y Ciencia”

Por PADRE PACHO

Un amigo que suele denominarse “agnóstico”, me enviaba a mi correo, esta afirmación de Neil DeGrasse Tyson, astrofísico y director del Planetario Hayden en el Centro Rose para la Tierra y el Espacio, para que desde mi percepción religiosa le pudiera dar una opinión. Cuando se trata de la fe, nosotros no opinamos, sino que enseñamos. Sin embargo, creo que, son innumerables los científicos que han tenido una percepción distinta, a la de Tyson, conocido por la serie “Cosmos”: “Un viaje personal”, escrita y presentada originalmente por Carl Sagan. En uno de sus programas afirmaba Neil:

 “Quieres decir que, si tú no entiendes algo, y la comunidad de físicos tampoco lo entiende, ¿significa que Dios lo hizo? ¿Así es como quieres jugar a este juego? Porque si es así, hay una gran lista de cosas que los físicos no comprendían en su momento y ahora si sabemos. Si es así como quieres invocar tu evidencia de un Dios, Dios no es más que un pequeño cajón de ignorancia en la comunidad científica, que se hace cada vez más y más pequeño con el paso del tiempo. Así que prepárate porque esto va a pasar y no vas a saber lidiar con tu problema.”

La escala de científicos para quienes Dios no ha sido un obstáculo en sus investigaciones, es innumerable; he querido en esta reflexión, apoyarme en algunos de sus conceptos, que parten de una realidad, trascendente, y que en ningún momento les ha obstaculizado, sus investigaciones y rigor científico.

Servicio a la ciudadanía

 Albert Einstein consideraba que: “A todo investigador profundo de la naturaleza no puede menos de sobrecogerle una especie de sentimiento religioso, porque le es imposible concebir que haya sido él, el primero en haber visto las relaciones delicadísimas que contempla. A través del universo incomprensible se manifiesta una Inteligencia superior infinita”.

Darwin quien propone la teoría de la evolución biológica por selección natural, quién lo creyera solía decir: «Jamás he negado la existencia de Dios. Pienso que la teoría de la evolución es totalmente compatible con la fe en Dios. El argumento máximo de la existencia de Dios, me parece, la imposibilidad de demostrar y comprender que el universo inmenso, sublime sobre toda medida, y el hombre, hayan sido frutos del azar».

Copérnico, el precursor de la astronomía moderna, una pieza clave en la revolución científica decía: «¿Quién, que vive en íntimo contacto con el orden más consumado y la sabiduría divina, no se sentirá estimulado a las aspiraciones más sublimes? ¿Quién no adorará al Arquitecto de todas estas cosas?».

Hathaway, padre del Cerebro electrónico enseñaba que: «La moderna física me ha enseñado que la naturaleza no es capaz de ordenarse a sí misma. El universo supone una enorme masa de orden. Por eso requiere una Causa Primera, grande, que no está sometida a la segunda ley de la transformación de la energía y que, por lo mismo, es sobrenatural».

Isaac Newton quien cambió nuestra percepción del universo afirmaba que: «Lo que sabemos es una gota, lo que ignoramos, un inmenso océano. La admirable disposición y armonía del universo no ha podido salir sino del plan de un Ser Omnisciente y Omnipotente».

E. Schrodinger, premio Nobel de Física, creador de la Mecánica Ondulatoria, decía que: «La obra maestra más fina es la hecha por Dios según los principios de la mecánica cuántica».

Sir Fred Hoyle, gran astrónomo y matemático: «El universo de las galaxias se dilata, y se crea continuamente en el espacio, nueva materia para mantener constante la densidad media del universo, y esto exige la existencia de un Creador».

A. S. Eddington, astrónomo y matemático inglés: «Ninguno de los inventores del ateísmo fue naturalista, sino filósofos mediocres. El origen del universo presenta dificultades insuperables, a no ser que lo consideremos sobrenatural».

J. barón Von Liebig, químico y fisiólogo alemán: «La grandeza e infinita sabiduría del Creador la reconocerá realmente sólo el que se esfuerce por extraer sus ideas del gran libro que llamamos naturaleza».

A. M. Ampere: «¡Cuán grande es Dios, y nuestra ciencia, una pequeñez!».

¿Por qué muchos científicos han sido personas de fe? Por lo limitada que es la ciencia. Existen realidades fundamentales de la vida, donde la ciencia no alcanza a llegar y es ahí donde esta Dios. Nos han creado un falso estereotipo, en el que se piensa que los científicos necesaria y radicalmente se oponen a la “experiencia religiosa”. Algunos científicos lo han negado, sin embargo, son mayoría los que vislumbran a Dios a través de la grandiosidad del universo en su conjunto y en la complejidad de una célula viva o un átomo.

Todo esto nos permite afirmar que, la existencia de algún tipo de Dios o de alguna realidad trascendente no puede ni probarse ni refutarse desde la razón humana y mucho menos desde la ciencia.

Padre Pacho

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