Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadDogmas escolares

Dogmas escolares

Uno de los grandes desafíos en los procesos educativos, en su desarrollo integral, radica fundamentalmente en como neutralizar aquellas ideologías, que vienen posicionándose en nuestros entornos, y que están llevando a nuestras sociedades a perder la objetividad en sus principios.

La educación separa al hombre de la bestia. “Educar” literalmente significa “conducir fuera de uno mismo”. La educación es una apertura a lo que está más allá de uno mismo, a todas aquellas cosas que no aparecen automáticamente en nosotros. Toda sociedad dispone de mecanismos, e instituciones que procuran cumplir con esta función. Las variaciones giran en torno a las preguntas de quién educa, a quiénes, sobre qué, de qué manera y para qué. La educación condiciona la vida entera de la persona, es por ello que, las dimensiones morales y políticas que la educación involucra, repercuten sobre todo el ser de la persona y cuando reducimos la educación a una simple instrucción técnica, concebida exclusivamente para satisfacer los deseos y necesidades del cuerpo, anulamos toda posibilidad de cumplir nuestra razón de ser.

Hoy el Estado quiere monopolizar la educación, aleccionando con un lenguaje encantador, al educando, se le llama “sujeto de derecho” dándose rienda suelta al adoctrinamiento contra los hijos de las demás. Todo lo que se ha discutido en los últimos años sobre educación ha sido, en realidad, sobre sexo. El asunto del sexo, y sus consecuencias reproductivas, una obsesión de la ONU, desde 1974 en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de 1974 celebrada en Bucarest, para reducir la natalidad. Luego es creada la “Agenda 2030”, donde uno de sus objetivos es el “la ideología de género” con la famosa “educación de calidad”, convirtiendo todo este movimiento en todo un dogma escolar.

Todo este reduccionismo, que confronta la verdad desde un pragmatismo individualista, percibiendo la naturaleza como una realidad mecánica y sin imperativos morales, ha llevado a crear un nuevo dogma, sobre el que se quiere fundamentar la educación de los niños y adolescentes, llamado “libre desarrollo de la personalidad”.

Nuestras constituciones han endiosado el principio del “libre desarrollo de la personalidad”, llevando a imponer la autonomía como la libertad de cada individuo para disponer de sí mismo, un valor supremo, del cual se parte para considerar lo que es bueno o malo, justo o injusto, legal o ilegal. Lo importante es que no afecte la autonomía del otro.

“El libre desarrollo de la personalidad” no es un derecho absoluto, es un derecho relativo, y por lo tanto ninguna persona alegando su libre desarrollo, puede destruirse a sí mismo, perjudicarse a sí mismo. “El libre desarrollo de la personalidad”, solo opera en aquellas cosas que beneficien el desarrollo cabal e integral de la persona. Es por ello que el Estado, incluso la autoridad familiar, se ven limitados frente a su capacidad punitiva frente a muchos comportamientos que ponen en peligro el orden social.

 Hoy el hombre pretende revelarse contra su propia naturaleza, incluso a las exigencias de su propio cuerpo, ambicionando ser un ser autónomo, que se construye a sí mismo, destruyéndose en su esencia misma, en su identidad primaria, como hombre y como mujer. En muchas ocasiones nuestro problema no es de autonomía sino el miedo a ser verdaderamente libres.

Padre Pacho

1 COMENTARIO

  1. Cómo siempre cumpliendo la tarea de envagelizar en nombre de la verdad y la libertad y en defensa del ser humano como el ente gestor del desarrollo humano;gracias padre Pacho.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos

 HAZ TU DONACIÓN