Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadEl cuerpo un territorio de vida

El cuerpo un territorio de vida

Un mundo de mundos

Invito a mis lectores a mirar su antebrazo, lo mínimo que su ojo pueda percibir, una partícula para poder ser vista por el ojo humano debe medir más de cuarenta micrones, allí caben entre una y tres células, pero tu ojo no alcanzará a ver ni siquiera una de esas células. 

En cada célula existe un universo donde se trasladan insumos a través de vehículos que viajan por túneles hasta una fábrica donde la molécula de ADN almacena como un tesoro la información necesaria para multiplicar la vida, un pedacito de inteligencia superior que crea lo que nuestra mente no ha logrado, cada célula tiene una única función, cada parte nuestra es un milagro de la vida y un universo de universos más pequeños. Hay comunicación entre unas partes y otras mediante mensajes químicos. no importa si eres una persona hermosa o fea, allí existen millones de millones de pequeños seres, unos muy lindos otros que pueden parecer poco estéticos, pero todos indispensables para mantener un equilibrio. 

En ese pequeño mundo no se decide por cuenta propia viajar a otros pequeños mundos porque algunos órganos nacen y crecen rodeados por una inmensa muralla que no les permite el paso, un organelo de ese mundito no sabría decir qué hay más allá de la membrana celular ya que le separa una distancia demasiado grande para ser traspasada con su naturaleza de composición y locomoción limitada y mucho menos va a poder saber qué sucede o existe en un sitio tan distante como en el extremo opuesto del cuerpo ya que los trayectos son inmensos, como el que nos separa del límite de la galaxia 1.9 millones de años luz. Si para el hombre asusta pensar en tan inmensas distancias, creemos que un organelo de la célula no tiene esa capacidad de sentirse inconforme y tratar de viajar por el espacio exterior superando sus limitaciones naturales a través de la creación de soluciones artificiales como un cohete.

Ese Universo de pequeños mundos considera que es único, ignora los demás mundos, afronta sus propias batallas y temores, retos y deseos habitando dentro de tu cuerpo en esas 10 micras de territorio, porque así seas conservacionista o consumista tu cuerpo es un territorio de vida. Algunas partes se revelan y originan un cáncer autoatacando a su propio mundo en una confusión de su existir y un desamor absoluto, como puede suceder con seres humanos que hieren su propia tierra.

Esos munditos necesitan un conductor, creo que en este momento lo estas notando, el conductor de ese mundo de mundos eres tú, aunque te equivoques a veces, aunque sientas que no eres capaz de asumir responsabilidad alguna se te ha confiado un vehículo muy complejo y hasta ahora lo has conducido porque estas leyendo este texto, reconoce ser el líder que orientas el milagro de conectar 30 millones de millones de células, 206 huesos, dominar 60 mil pensamientos diarios. Viajar a universos desconocidos en tus sueños, eres a quien se le ha dotado de una inteligencia capaz de integrar y dirigir el milagro de tu vida.

Orientar ese organismo tan inmenso hacia una armonía total e interactuar de forma óptima con otros universos complejos, que no solo agrupan millones de diminutas partículas sino también un mundo ilimitado de pensamientos, seis emociones: tristeza, asco, miedo, enfado, sorpresa y alegría y veinte cuatro sentimientos que se alternan cada instante.

Gracias a la inteligencia puedes tejer y entrelazar cada una de esas partes con otras en un todo, como líneas que orientan la unidad de cuerpo de todos los universos, pero lo hace de una forma física real.

Ya sabemos que eres el líder de este inmenso universo con una gran inteligencia, pero no tienes toda la inteligencia ni el poder que existe, con el respeto que me merecen quienes no crean, para mi entender existe un ser a quien llamamos Dios y en otras culturas le dan otros nombres, ese ser con una inteligencia superior a la nuestra que se esfuerza para equilibrar todo al mismo tiempo, orientar no solo estos pequeños universos planetas, estrellas y galaxias gigantescas para nosotros pero diminutas para las dimensiones del espacio profundo, así que creer en esa existencia no es solo un acto de fé sino también de lógica analítica.

Nosotros, como especie humana debemos ayudar para que este mundo complejo logre esa unidad de cuerpo, mantenga el equilibrio y en ningún momento, por ningún motivo contribuir a su destrucción, eludir las trampas de juegos temporales que eliminan la riqueza real del universo de tal manera que seamos coagentes del milagro de la creación y el crecimiento del universo y de la vida en él y no responsables de su exterminio.

Ahora pongámonos el uniforme con el cual nos unimos a la construcción en cada acto, palabra, emoción y sentimiento y con ellos ayudemos a justificar la maravilla de la existencia propia y de entorno natural y construido. Sumemos nuestra inteligencia a la inteligencia divina para sembrar el amor, la paz y la fuerza poderosa del equilibrio de los elementos que reproducen el milagro de la vida, sí estamos convencidos de que somos conductores de nuestro cuerpo que es un sistema adaptativo complejo y que en ocasiones asumimos también ser conductores de un sistema llamado familia y de otro llamado organización o comunidad, entonces hagamos bien el trabajo, generemos unidad de cuerpo en cada célula, en cada órgano, sistema, ser, familia, comunidad, ciudad y en cada país. 

Esa unidad de cuerpo se llama coherencia y se dá en la medida en que sabemos quiénes somos y para qué estamos en este mundo, no por los sueños que nos vende el mercado que nos conduce a ser lo que tenemos, sino por el descubrimiento de nuestro potencial como lo hace cada célula, por la capacidad adaptativa de nuestra inteligencia y por el don humano de aprender, crear y recrear. Coherencia es vivir como se ora, ofrecer como se pide, hacer como se sabe, hablar como se piensa, es simplemente hacer lo correcto y justo conforme a nuestras capacidades y valores.

Liberémonos de las cadenas que nos atan a pensar que no somos líderes sino seguidores, que no existe poder en nosotros sino dependencia, que no hay grandeza en el milagro de nuestras vidas, borremos de nuestras mentes todo sentimiento de inferioridad y demos dignidad a estos cuerpos, mentes y espíritus que agradecerán la justicia con que los gobiernes. Generemos justicia y equilibrio en nuestras familias, organizaciones y amigos.

El equilibrio es el principio de la sostenibilidad, la felicidad y por ende de la vida. 

lrfranco@utp.edu.co

ceo@poderlider.com

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