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LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadEl voto en blanco

El voto en blanco

¿Ha votado alguna vez en blanco? O al menos, ¿lo ha pensado? Una de las más poderosas herramientas que tenemos los ciudadanos para expresar nuestra inconformidad frente a las opciones que se nos brindan en el panorama electoral es el voto en blanco. No solo es un instrumento legal al que la ley colombiana (y las leyes de todos los países democráticos) le ha otorgado enormes consecuencias sino una valiosa oportunidad de expresión política a través de la cual manifestamos categóricamente que los candidatos que se nos ofrecen como alternativas de poder no son de nuestro gusto o apetencia.

El común de los colombianos cree erróneamente que esta opción es un verdadero «saludo a la bandera» o aún peor, que los votos en blanco se le suman al ganador. Alguna vez, hace muchas décadas, fue de esa manera, pero hoy en día el marco jurídico del voto en blanco es muy diferente. No solamente no es «ñapa» para el ganador, sino que en el evento en que dicho voto supere a todas las demás opciones deberá llevarse a cabo una nueva elección con candidatos diferentes pues todos los que participaron quedan eliminados. Desafortunadamente en Colombia no existe pedagogía para este tema porque a nadie le interesa. El voto en blanco es un enemigo común para todo el mundo, incluso para el gobierno y para la Registraduría que tendría que incurrir en altos costos para hacer unas nuevas elecciones.

La alternativa de no escoger ningún partido político ni a candidato alguno es una decisión muy madura. Estoy seguro de que quien se inclina por esta opción lo hace despojado de presiones externas, sin temores y con pleno convencimiento. Es el resultado de un análisis íntimo, serio y concienzudo. Una clara conclusión que no busca congraciarse con nadie y mucho menos con las opciones existentes sobre las que se siembra con dicho voto el peso de la descalificación.

Los colombianos han hecho uso de esta alternativa en muchas oportunidades, pero en cantidades muy precarias. En las elecciones para el Congreso de la República el 5,7% de los votantes del año 2018 y el 5,2% de los del año 2014 votaron en blanco. En las primeras vueltas presidenciales ha sido así: en el 2010 el 1,5%, en el 2014 el 6% y en el 2018 el 1,8%. En las elecciones locales (alcaldes gobernadores, etc.) la participación también ha sido similar: en el 2015 el 3,8% y en el 2019 el 5,08%. Todas ellas son cifras muy exiguas que demuestran que dicho voto es una opción poco apetecida a pesar de las enormes inconformidades que el pueblo colombiano tiene con sus dirigentes y que se expresan claramente en todas las encuestas que se hacen en el país. El voto «amarrado», la compra de votos, el clientelismo y el miedo son otros grandes males de nuestra democracia que suman razones para que estos resultados del voto en blanco sean tan bajos. En Europa y en otros países del mundo las cifras suelen ser muy superiores y llegan a alcanzar promedios del 10 al 15 por ciento del total de los votos válidos.

La abstención y el voto nulo son otras formas válidas de protesta. Este último alcanza cifras enormes en Colombia, incluso superiores al 10% del total, pero es imposible determinar qué porción de ellas es una decisión consciente y consentida y cuál corresponde al uso indebido o erróneo de los tarjetones electorales. Y no votar es otra manera imperceptible de desaprobar las opciones pues quien eso decide se pierde entre la inmensa masa de colombianos que no participan por pereza o por incultura. Si de verdad queremos protestar la mejor opción es el voto en blanco.

6 COMENTARIOS

  1. «…Desafortunadamente en Colombia no existe pedagogía para este tema porque a nadie le interesa…»

    Hay que empezar a hacer pedagogía ya (en caso de poder conservar la libertad de elegir), si más adelante vamos a querer hacer valer nuestra opinión con razones de fondo.

  2. No tan cierto a no ser que sea el que salga mayoritario (cosa difícil) de lo contrario como dice el comentario anterior es un pajazo. mental

  3. El voto en blanco se parece mucho a la masturbación: le deja al individuo una ilusión de satisfaccion (de deber cumplido), pero es absolutamente inane en tanto participación del ciudadano en los problemas de la sociedad.

    • Respetado Columnista:
      Voto en blanco?
      Para eternizar el continuismo violento y corrupto del sistema?
      Para eternizar a la misma clase política, ?
      Para eternizar el odio, los clanes del golfo, patrocinados por el sistema?
      Para eternizar la pobreza?
      Para sumirnos en la ignorancia electoral?
      El voto en blanco es similar a las investigaciones exhaustivas del fiscal corrupto y los demás entes de control

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