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LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadElegí morir

Elegí morir

¿Hay que elegir un día para morir o hay que vivir muriendo? Fue una pregunta que me hice cuando vi mi cuerpo tendido, yacía sin vida, pálido y vacío.

Entonces no había pensado en mi muerte, aunque ya estaba muerta ciertamente. Era un zombi, un muerto viviente, con la piel putrefacta, cadavérica y mal oliente. Imagino que los otros lo veían, pero no se atrevieron a decirme, aunque intentara ocultar la descomposición, aunque quisiera ignorarla, era evidente. Me moría de a poco y me resistí a caerme, tengo una voluntad fuerte así que seguí de pie, aunque mis órganos ya quietos, lograron vencerme. Ya no tenía vida, pero me negaba a morir, las formas, las personas, las cosas, no me imaginaba sin ellas, las había perdido de repente. Me asistí, corrí en mi auxilio para ver si podía traerme de la muerte, pero al estar cerca de mi cuerpo, entendí que no fue una muerte repentina, fue una agonía dolorosa y persistente; llevaba mucho con el mal que me aquejaba, recorriendo el camino que me llevaba a la tumba, tallando mi lápida, sellando mi suerte. Y entonces, viéndome allí, elegí morir. Dejé que la descomposición se apoderara de mí, que los gusanos me comieran, me vi deshacerme. Lloré como nunca, aunque no tenía lágrimas, la imagen de lo que fui sólo era un recuerdo inexistente.

Ya no supe quién era, si la que había muerto o aquella que en la muerte solo había cambiado de cuerpo. Deduje que me había equivocado así que quise volver a mi última forma, aunque solo quedara el esqueleto. Lo cargué y se desarmó por completo, y entre tanto hueso suelto, fragmentos incluso de algunos que se quebraron por el golpe en el suelo, supe que ya no era una opción, esta vez de verdad estaba hecho. Todo era extraño porque yo quería seguir viviendo, entonces, sin pensarlo mucho, empecé a trabajar en mi nacimiento. Se trató de recoger las piezas, los huesos y sus fragmentos, unirlos con paciencia, y untarles un ungüento. Con el pasar de los días se fueron uniendo, apareció la piel y al cráneo le salió cabello. Cundo hube terminado mi forma, descubrí que me sentía mejor con ella que con quien había enterrado hace poco tiempo. Haber perdido la vida me hizo quedarme sola, la mayoría al verme enferma fue desapareciendo. Y así quedé con la compañía verdadera de quienes me aman o me soportan con sufrimiento.

Terminé mi cuerpo, pero aun debía trabajar en mi alma y mis pensamientos; empecé a escuchar la voz que llevo por dentro, el sonido suave de lo que soy, para no construir el avatar de alguien más, como si fuera un video juego. Me cuestioné acerca de mis convicciones, mi filosofía y mi credo. Eran mías verdaderamente o solo eran un cuento, la armadura que cree para vencer mis miedos. Soplé en mí, el hálito de vida, me devolví las memorias que no estaban corroídas, las emociones que tenía, con la rabia incluida, sentirla me hacía estar viva. Y entonces… viví. Muchos no me reconocieron, y aproveché la confusión para alejarme de ellos. Empezaron a acercarse otros que, como yo, también murieron, algunos que no lo han hecho, pero saben que deben hacerlo y otros cuantos que lo desconocen, pero están haciendo el intento.

Aún me estoy construyendo, rescatando lo mejor que me acompañó en aquellos tiempos y dejando florecer lo que no pudo en aquel momento. Soy una obra inconclusa, la portada de un libro que aún se está escribiendo y que nunca dejará de hacerse mientras sea yo quien use la pluma, mientras sea yo quien escriba el cuento. A veces escribo con colores, y otras solo a blanco y negro, no le temo al error, a los tachones o a empezar de nuevo.

¿Hay que elegir un día para morir o hay que vivir muriendo? Elegí morir el día que vi mi cuerpo sangriento, así que en esta nueva vida, no voy  esperar eso de nuevo, prefiero morir cada día, prefiero vivir muriendo.

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1 COMENTARIO

  1. Me encanta ese manejo del lenguaje para expresar tus emociones,la capacidad que tienes de transmitir sentimientos que son producto de largas reflexiones sobre la vida,el amor,el ser,en fin sobre lo que somos.

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