Emprender: un verbo que se conjuga con amor.

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Por LUIS FERNANDO CARDONA

Desde el ingreso a las instalaciones de Expo Futuro se respira optimismo. Trescientos diecisiete empresarios comparten sus ideas de negocio, ricas en diseños, colores y modelos con una masa creciente de ciudadanos que han llegado al lugar ilusionados en un final, ojalá cercano, de la más larga cuarentena de que tengamos historia en nuestro país, agravada por un mes de protestas callejeras en contra del gobierno.  Y es que la sola idea de una posible reactivación económica surge como una esperanza de la cual aferrarnos todos, tras sucesivos sacrificios que se representan en vidas humanas, dolores imposibles de paliar, restricciones a las libertades individuales, y privaciones de toda clase de necesidades, que han precipitado el descenso en la escala social de millones de colombianos por causa del confinamiento.

El problema es de tal magnitud, que esta semana en El Opinadero, el columnista Jesús Saldarriaga (https://elopinadero.com.co/al-desnudo-gente-de-bien-y-pobres-en-colombia/) nos explicaba cómo el año pasado (2020) el 11.4% de los colombianos en clase media desmejoraron su nivel de vida y bajaron a la pobreza, en cifras reales cerca de 5,5 millones de personas. “Suficiente para explicar el estallido del descontento que hay en las calles de las principales ciudades del país”. Ante tan precaria situación, la ciudadanía espera respuestas proactivas del gobierno en vez de represión. 

Por tal motivo, merece nuestra exaltación el bálsamo que significa la feria «Vamos Pa’Delante», muestra realizada por las autoridades municipales en estos tres días de puente festivo, en el centro de convenciones Expofuturo, de Pereira, en asocio con el comercio organizado y el Comité Departamental de Cafeteros, que ayuda a aliviar las heridas causadas por la recesión económica en los emprendedores y renueva nuestra fe en lo nuestro, en la esperanza de que habrá luz al final del túnel.

Es, precisamente, en la pequeña y la microempresa, donde descansan los mayores indicadores de generación de empleo, al ser estas los motores del desarrollo, dado que quienes las lideran se caracterizan por la fe de carboneros con que son capaces de navegar el embravecido mal de la economía nacional.  Y es este sector el que nos está dando ejemplo de reactivación, como lo demuestra la citada Feria que nada tuvo que envidiarles a anteriores grandes certámenes celebrados en la misma sede, solo que en esta ocasión los expositores no fueron los dueños de grandes capitales sino personas comunes y corrientes, de carne y hueso como usted o como yo, apasionados eso sí, por la innovación y fanáticos del buen servicio.   Y es en manos de esos emprendedores en quienes están puestas las esperanzas de reactivación que rescatará para Pereira su bien ganada fama de capital del eje, meca comercial y cruce obligatorio de caminos del Paisaje Cultural Cafetero, patrimonio cultural e inmaterial de la Humanidad.

Para la muestra uno o varios botones

Integración étnica, Embera Chamí de Riosucio y Embera Katío de Santa Cecilia, Pueblo Rico, Risaralda exponen sus artesanías

En el primer pabellón, la Mercatón Campesina organizada por la Secretaría de Agricultura del Municipio, el Comité Departamental de Cafeteros y la marca Risaralda Diversidad de Perfiles, una palmaria demostración de que el producto del campo bien presentado, con altos estándares de calidad y servicio, puede generarle rentabilidad al campesino, siempre y cuando se le haga acompañamiento que impida los abusos de intermediarios que se quedan con sus pingues ganancias.

En otros pabellones, innovadoras creaciones fruto de la mente inquieta y soñadora de nuestros emprendedores locales:  Tal el caso de una madre y su hija, constituidas en microempresa de confecciones, que ofrecen realzar la belleza de la mujer con prendas exclusivas y cómodas; o el de un ingeniero electricista capaz de diseñar en caliente las redes eléctricas para cualquier proyecto constructivo; el de un comercializador de cárnicos, que empaca el producto al vacío listo para su cocción; el que ofrece utensilios de cocina en acero inoxidable y equipos de ayuda para la alta gastronomía; o el ingeniero de sistemas que ofrece traducir las ideas del lenguaje  verbal a los algoritmos que construyen inteligencia artificial, en fin, una gama interminable que, sumada a los espectáculos musicales y la muestra gastronómica, hicieron de este el mejor programa para el puente festivo que terminó.

Aún es temprano para conocer en detalle los resultados de la muestra, el monto de las ventas al por mayor y al detal y el número de contactos comerciales que contribuirán decididamente a reactivar la economía, pero sí es momento oportuno para reconocer que, desde el gobierno municipal y departamental, como desde algunos gremios, se está trabajando y de buena forma, por impulsar los emprendimientos de nuestros conciudadanos. 

En buena hora, porque Emprender es un acto de fe, una virtud que escasea cuando los gobiernos pierden el norte y dividen a sus mandantes o condenan sus protestas en vez de apostarle al diálogo que permita la reconstrucción del tejido social.

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