EN BLANCO Y NEGRO. Del régimen a los derechos

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Por: ALBERTO VILLEGAS AGUDELO.

No importa si se es inmigrante, ex-combatiente o sindicalista, lo importante es al régimen que se pertenece y el territorio donde ejerce su jurisdicción. Si un sobrino llega a vivir de manera permanente a la casa del tío, este deberá acoplarse a las costumbres y disciplina de su nuevo hogar, lo mismo sucede con los regímenes o sistemas políticos existentes en el mundo; llamase maoísta, chiíta, democrático, socialista, o comunista, todos ellos se fundamentan en el respeto y acatamiento a los principios que los rigen.  Y, es responsabilidad de quienes tienen el encargo de dirigirlos el velar por la defensa y preservación de los mismos. Qué tal que el expresidente Mao Tse Tung hubiese entregado el sistema educativo a un demócrata o Joe Biden entregando la secretaria del tesoro a Alí baba baba y los 40 ladrones.

Las difíciles circunstancias que están viviendo millones de seres humanos de nacionalidad venezolana  debe ser motivo de solidaridad del resto de países del mundo; en el caso de Colombia y los países limítrofes mucho más, pues, su desgracia, eventualmente se puede solucionar con el solo decidir emprender extenuantes caminatas,  en la búsqueda de la supervivencia y mejores condiciones de vida. Lo que debe ser claro tanto para ellos como para todas las autoridades,  es que una vez, en territorio colombiano deben estar sometidos a las normas y leyes que rigen todo nuestro sistema constitucional.

Situación igual ocurre con los ex farianos, hoy desmovilizados, gracias a un cuestionado proceso de paz, pero que se debe respetar, sobre todo y de manera prevalente con aquellos  que de manera franca y responsable estén dispuestos a reincorporarse a la vida civil, mediante el respeto y acatamiento de las normas y deberes que contempla nuestro sistema democrático. El gobierno está en la obligación de cuidar y proteger su integridad, como una forma buscar caminos de entendimiento y convivencia pacífica entre todos los colombianos.

Ahora bien, en qué parte del significado o del fundamento de la palabra sindicato dice o se expresa que estos fueron creados para la destrucción o acabose de las empresas o entidades a las que pertenecen? Acaso no son estos los organismos  encargados de velar y proteger los derechos de sus asociados y el principio básico es ayudar a cuidar la matriz a la que se pertenece, como una razón de permanecer y favorecer en el tiempo a sus asociados, porque como dice el refrán popular «muerto el perro, acabada la chanda». Los sindicatos no pueden ser el acabose de las empresas sino los organismos que en la defensa de los derechos de quienes lo integran, ayuden a buscar soluciones a los empresarios, menos aún, salpicarse de ideologías políticas, cualquiera sea su tendencia. Qué tal las fuerzas armadas o de policía incorporando bandidos, o los seminarios permitiendo el ingreso al sacerdocio de ateos.

En un sistema democrático como el nuestro, bueno, regular o malo, pero es el modelo  al que pertenecemos, no se puede permitir que quienes tienen el encargo de transmitir conocimientos, a través de la educación, lo hagan en contra de los principios que nos rigen. La defensa del sistema democrático que  está en cabeza de las autoridades escogidas mediante procesos de  elección  del constituyente primario no solo hay que acatarlas sino respetarlas.

Sindicato de educadores sí, pero con acato y respeto al sistema democrático al que pertenecemos. Ese  «sancocho» cerebral con el que estamos criando a nuestros hijos, del cual son artífices primarios algunos educadores, que a pesar de estar devengando del estado colombiano ven en el a su máximo enemigo, debe de acabarse y el empleador, o sea el Estado, cuenta con los argumentos y mecanismos legales para erradicarlo. El sistema educativo colombiano debe estar fundamentado en la transmisión de conocimientos y saberes de educadores a educandos libre de ideologías y sesgos políticos y mucho menos, si la pretensión de quienes vienen ejerciendo esta práctica, se basa en ir en contra del régimen al que se pertenece. La ideología de cada individuo debe estar basada y fundamentada en su propia percepción.

1 COMENTARIO

  1. Respetado Columnista: en su argumentación propone inicialmente que los foráneos de cualquier nacionalidad deben acatar las normas del país en el que son acogidos, es lo legal, no transgredir la norma, con el pretesto de que son desplazados, igual ocurre con los colombianos desplazados al Ecuador, allí deben acatar su Constitución.
    Igual debería El Estado salvaguardar la vida , de los propios y sus derechos fundamentales.
    También pone en consideración la situación de los Sindicatos, ( derecho fundamental de asociación contenido en la magna carta.
    Dudar del principio politico de quienes integran los sindicatos, es poner el papel en blanco, pues el deber ser del ser humano , es precisamente tomar posición frente a sus derechos y deberes, tomar posición a favor o en contra del sistema, es desde allí y otras acciones cívicas , donde cabe que el ser humano es un ser politico.

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