Falta de un digno relevo y decisiones equivocadas

3
584

Por JUAN ANTONIO RUIZ ROMERO

Especial para El Opinadero

Marsella es un municipio entrañable. Por su gente y su tradicional cuidado del medio ambiente. Desde los años 70, pensando en el abastecimiento del acueducto local, se promovió la declaratoria de área de reserva forestal de la microcuenca de las quebradas La Nona, El Maní y El Zurrumbo.

En paralelo, desde el Concejo municipal, se promovieron los Bonos del Agua para financiar la compra de fincas en esa zona de protección. El liderazgo indiscutible del maestro Tomás Issa y del administrador público Carlos Arturo López Ángel permitieron la creación del Jardín Botánico Alejandro Humboldt, orientado con dedicación y buen juicio por Julián Zapata, promotor además de los grupos Ecológicos del municipio. La creación del Museo Mundial de la Cauchera, desde 1993, demuestra ese sólido compromiso en defensa de la diversidad de aves.

Por ese esfuerzo colectivo en distintos frentes, Marsella obtiene el Premio Nacional del Medio Ambiente Bavaria en 1987; y luego, dos años después, la declaratoria de Municipio Verde de Colombia.

El mayor momento de reconocimiento internacional de Marsella por su gestión ambiental amigable, lo consigue la figura cimera de Manuel Salazar Echeverri, más conocido como “Manuel Semillas”, cuando recibe el Premio Global 500 de las Naciones Unidas por la Defensa del Medio Ambiente, por su compromiso de sembrar un árbol cada día de su existencia.

Pero, después llegó el declive. Una sumatoria de situaciones, tanto legales como al margen de la ley, envolvieron en un largo sopor al que fuera uno de los mayores motivos de orgullo de Risaralda. Y como si ese desmadre institucional fuera poco, el icónico cementerio, patrimonio arquitectónico de Marsella, resultaba insuficiente para recibir los centenares de N.N. que llegaban desde el norte del Valle flotando por el río Cauca hasta el remolino de Beltrán. En ese oscuro momento, de poco sirvieron los méritos y reconocimientos. El municipio verde optó por el silencio. Fue una decisión de supervivencia.

¿Pero… y que pasó entonces? Tal vez, por el medio agreste o por desinterés, los relevos se quedaron por el camino. A aquellas generaciones visionarias que pusieron a Marsella en el mapa político, ambiental, económico, cultural y turístico, les faltó continuidad.

Una seguidilla de fracasos en la alcaldía municipal, sin que ningún partido pueda salvar responsabilidades; la llegada de carteles de la contratación, que le cobraban comisión hasta al Festival de la Gallina Campesina; una sospechosa remodelación del parque principal, cuyos resultados fiscales y administrativos aún esperamos; sucesivos alcaldes interinos y esa micropolítica que impide pensar en grande.

Por eso, las cuatro opciones para construir una nueva vía entre Marsella y Pereira, formuladas hace más de una década, carecieron de gestor. Por eso, hoy un Comité Cívico se esfuerza por llamar la atención sobre los distintos impactos que la pandemia, el invierno y la debilidad institucional se ciernen sobre el municipio.

Los problemas de Marsella van más allá del derrumbe y de la inestabilidad geológica en el sector de La Porcelana. Son el resultado de la incapacidad política de unos actores de asumir liderazgos constructivos, pero también, son el reflejo de decisiones equivocadas de los ciudadanos al elegir personas incompetentes para administrar el municipio.

3 COMENTARIOS

  1. Por desgracia, la clase dirigente de las dos últimas décadas en Marsella, ha sido inferior a las exigencias que el municipio mismo por su importancia departamental y nacional, exigía de aquellos que llegaron a reemplazar una generaciones que revolucionaron y exaltar on nuestro querido terruño, lo preocupante es que la mediocridad persiste, no se vislumbran nuevos líderes con la solvencia requerida.

  2. Mejor dicho imposible, Juan Antonio y ese municipio que de él se copiaron en el vecino Quindío la idea de turismo ambiental se quedó dormido en sus laureles cuando debió ser, claro salvando los problemas medioambientales que trae tal influjo de personas, el primer municipio turístico del Eje Cafetero lugar que se tomaron saliéndole adelante los del Quindío!

Deja tu comentario

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí