Festival de cine en las montañas

0
42

Por Germán A. Ossa E.

Me alegra saber que nuestros vecinos del Quindío hacen un Festival de Cine de tan altas calidades. Tuve la oportunidad de asistir (de manera virtual desafortunadamente, porque me gusta más la proyección en una sala y el abrazo físico, así estén en el ambiente miles de bichos amenazadores, que la visualización solo en un estudio como el de mi casa) durante esta semana que va terminando, (la semana, el Festival aún no) a esta nueva versión del FESTIVAL DE CINE EN LAS MONTAÑAS, y de verdad que he quedado sorprendido por el nivel del mismo, la organización,  la programación, el material seleccionado, los invitados convocados, el merecido homenaje a la vida y  obra del amigo y Maestro Lisandro Duque, fino realizador de cine de nuestro país y el sobrado e interesante  contenido de las conversaciones que durante el evento se  han llevado a cabo.

En esta oportunidad quiero hablarles a mis amables lectores, solo de algunas de las cintas de largometraje que hemos visto y que, a decir verdad, muestran la calidad de parte del material que allí se ha presentado.

               JAGUAR, VOZ DE UN TERRITORIO

Los jaguares duran entre seis y ocho días apareándose. Suelen estar solos, así que tantos días de compañía son una excepción. Simón González Vélez decidió seguir sus huellas y encontró a una pareja a la orilla de un río. Cuando los vio dejó de moverse: las manos y los ojos fijos en la cámara para lograr registrarlos. En medio de su parálisis, la canoa en la que viajaba se soltó del borde. El amigo con el que iba, que también era guía de la zona, no le dijo nada. De un momento a otro y sin mucho tiempo para reaccionar, otro tigre se sumó a la toma de González, que asustado giró la cabeza hacia su amigo: “No se mueva. Ni estamos entre la comida ni somos contrincantes para los machos, así que no nos van a parar bolas. Siga grabando”. Así fue. No les pararon bolas. Después de una pelea entre los dos machos, los tres jaguares desaparecieron. González decidió dejar de buscarlos. Ese fue el final de un viaje que duró diez años. Jaguar es un documental que se dedicó a seguir las huellas de unos animales que, según las comunidades indígenas, son maestros, sabios, jefes y líderes. Se fue a comprobar si era cierto lo que decían del hombre jaguar: un humano convertido en gato que adquiere la agudeza de sus pupilas y la implacabilidad de sus garras.

Hermosa cinta que lleva consigo una impecable fotografía, una historia perfecta qué contar con unos fantásticos testimonios y una manera muy diferente de narrar un documental, que merodea y hasta convoca sutilmente la ficción.

                                AMIGO DE NADIE

Una historia ambientada en la década de los 90 y que tiene a Medellín como escenario principal, es el punto de partida de ‘Amigo de nadie’, la película colombiana que pronto llegará a las principales salas de cine del país.

La sinopsis oficial de la cinta habla de Julián, un joven que cometió un asesinato cuando era niño, pero del que nadie quiso darse cuenta. «Fue algo mecánico, por miedo, casi en legítima defensa, piensa él. Más tarde, siendo un adulto (un joven mayor), junto a sus amigos, disfruta de las ventajas que le otorga el prestigio de su familia, pero siente que el mundo al que pertenece se desmorona en un ambiente de violencia generalizada».

Sin embargo, «sus apellidos parecen no significar nada, la representación de él mismo y de lo que significa su historia son ahora ruido sin sentido, pura decadencia. Julián decide entonces resolver sus problemas personales de la misma forma en que se resuelven los conflictos sociales en la sociedad en que vive, a bala».

Excelente narración cinematográfica de la mano de Luis Alberto Restrepo y con una muy buena actuación por parte de un elenco bien seleccionado. Y la recreación ambiental, perfecta, le llega a uno como espectador, la época de Pablo Escobar de otra manera, pero con el mismo oscuro y duro significado.

EL SILENCIO DEL RÍO

La primera ficción del director colombiano Carlos Tribiño, El silencio del río, que obtuvo el reconocimiento a la Mejor Película Colombiana en la Competencia Oficial de la 55 edición del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias. La película, coproducida por Colombia, Uruguay, Francia, es una reflexión en torno a las víctimas silenciosas de la violencia en los más bellos paisajes naturales de un país como el nuestro. Cuenta la historia de un niño que se convierte tempranamente en adulto al descubrir la cercanía de la muerte violenta y sus consecuencias en una zona de conflicto. Es, también, el retrato cuidadoso de un apacible campesino que es atacado y asesinado. Dos representaciones paralelas se unen a partir del hallazgo, por parte de Anselmo, de un cadáver bajo el agua, un día que jugaba con y en el río.

Suena duro, pero es un poema visual nostálgico, en el que la muerte y la belleza de la naturaleza, en una cierta forma cruel, se disputan los pensamientos que pueda tener el espectador que mira el film.

FAIT VIVIR

En un pueblo perdido del trópico, un gobernante prohibió los bailes, los cantos y las fiestas…” Así se da inicio a MAKONDO, un espectáculo creado por la Orquesta GKO, una ingeniosa banda de músicos, bailarines y actores de circo venidos de diversos lugares del mundo. FAIT VIVIR relata, a través de un niño de cinco años, de nombre Manuk, la leyenda de esta orquesta que es fuera de lo común. La fantasía de su narrador, nos permite conocer de cerca la cotidianidad de sus creadores y el sueño profundo que alimenta este proyecto que invita a la libertad y el movimiento. El joven Óscar Ruiz Navia, cineasta caleño, nos muestra una vez más, que sabe hacer cine y RELATOS DE RECONCILIACIÓN, fenomenal película que es un proyecto de investigación social y creación transmedia que recopila las historias de violencia de un puñado de víctimas en Colombia, las cuales ni mostrándolas en animaciones, dibujos y/o caricaturas le rebajan a ese dolor que abunda en los relatos de los entrevistados que cuentan apartes de su dolorosa realidad vivida por culpa de los desplazamientos y torturas experimentadas en diversos tiempos y lugares de nuestra bella y amada patria colombiana.

 “Relatos de Reconciliación” la hace un equipo de creadores conformado por reconocidos maestros en el área de la animación artística, en un trabajo de construcción colaborativa con jóvenes aprendices del SENA, Centro para la Industria de la Comunicación Gráfica, en donde combinan sus conocimientos para realizar esta maravillosa y apabullante producción, bajo la dirección de los cineastas Carlos Santa y Rubén Monroy.

Un abrazo y un millón de felicitaciones a Juan  Francisco Bautista y a Adelfa Martínez  y  su equipo de trabajo,  responsables de este excelente festival.  

Deja tu comentario

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí