Fríos Juegos Olímpicos y Paralímpicos sin contacto físico en verano japonés

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  • Llegó Tokio 2020 +1 y los japoneses tienen una prueba que los dejará con el Oro en humanidad o en un lugar no deseado para nadie.
  • Atajar el Covid_19 en la burbuja con entradas y salidas de todo el mundo 24 horas durante 43 días consecutivos parece imposible. Tokio Sin Perdedores #EMPATE_21 Integridad Juego Limpio.  

Por HERNANDO AYALA MELGAREJO

Caterine Ibargüen volverá a levantar las manos aplaudiendo antes de emprender carrera hasta saltar para volver a alcanzar el podio, pidiendo apoteosis del público como impulso definitivo que potencia la explosión de su impulso triple en busca de los 15 metros de vuelo. No llegará el retorno a sus oídos con la respuesta que siempre tuvo hasta pasar por la Plata en Londres 2012 y el Oro olímpico soñado en Rio 2016. Los vítores de humanos portadores de sus banderas no resonarán agitando el tricolor colombiano. Tendrá que hacer su acto deportivo supremo con el impulso de la imaginación pensando en las pantallas y el grito de la gente desde sus lugares lejos del suelo nipón.  Realidad igual para 15.500 atletas de doscientas banderas nacionales durante los dos juegos que encienden el pebetero en viernes 23 de julio en el estadio olímpico y paralímpico nacional del Japón.

La potencia mental es el factor adicional sobre el que hay mayor trabajo en los atletas del siglo veintiuno despojar de todas las amenazas extradeportivas y prácticas prohibidas que interfieren el juego limpio y para ese avance el reconocimiento presencial del público es determinante. La ausencia de la gente sí pesa e incide en el nivel de desempeño de los competidores que se han preparado toda una vida joven en constante crecimiento, para sentir la apoteosis de la gente presente en el escenario de la competencia, dicen psicólogos deportólogos sobre este uno de los grandes aprendizajes para todos en el momento culminante del ciclo de los más grandes campeones del olimpismo y el paralimpismo. 

Periodismo ante lo desconocido.  Los primeros en extrañar todo lo que constituía la normalidad convencional del trabajo informativo en unos Juegos olímpicos, han sido los periodistas que han llegado a la más rara incertidumbre no imaginada. Ser periodista reportero en unos juegos olímpicos es tener toda la amplitud posible para moverse, indagar, ver, auscultar, conocer, la totalidad del contexto en que ocurren los acontecimientos. No será posible en Tokio 2020 +1, donde están sometidos desde ya a las más duras restricciones, en un protocolo estricto, con vigilancia permanente y sin derecho a perderse de vista no a la hora de la privacidad. Su movilidad está totalmente controlada y tienen todo asignado para su estadía limitada. Aún no han dicho cuáles son los criterios de admisión para el número de periodistas que podrán estar durante los juegos, reporta Gianni Merlo, presidente de AIPS Asociación Internacional de Periodistas, en un informe con el ítem de periodistas preocupados.

El mega dispositivo japonés de control para atajar e impedir colarse al Covid_19 en una burbuja donde se moverán no menos de cincuenta mil personas, en constante salida y entrada, para realizar algo más de novecientos eventos en 43 días, aportará cualquiera que sea el resultado, afirmativo o no, ganancia o pérdida en su balance organizacional, diversidad y multiplicidad de lecciones en el extenso espectro de actividades y aspectos de este ensamble hiper costoso llevado a cabo durante ocho años con toda la ansiedad y estrés adicionales por la contingencia de una pandemia que hasta abril de 2020 no era considerada en su magnitud. En ese tiempo aún creían los responsables de esta organización que sacarían adelante el proyecto en su fecha original julio 23 del año original. 

No hay pie atrás, los invitados ya han llegado en número considerable al territorio de la fiesta, la inauguración será el viernes 23 de julio a las seis de la mañana hora Colombia, 8 de la noche hora Tokio y abarcará 3:30 horas de espectáculo repleto de luces y tecnología todo para la televisión. Es razonable esperar que sean los Juegos Olímpicos, al menos en su apertura, más vistos por la humanidad por la novedad de la circunstancia en que se cumplen.

Colombia llevará casi 140 atletas entre olímpicos y paralímpicos, en delegaciones financiadas por el erario nacional que se extenderán por lo menos a cuatrocientas personas que pasarán acreditadas como delegación oficial y trabajadores de medios de comunicación por territorio japonés, obedientes a extremos controles sanitarios y de movilidad.  No está permitido para nadie moverse sin permiso fuera de los protocolos. Ya esta semana fue reportado el primer caso de deserción de en pesista ugandés que se evadió de los juegos y dejó una nota que dice “quiero trabajar en Japón”. Es predecible que el hecho se repetirá no obstante la extrema vigilancia que puede haber sobre delegaciones como equipos de refugiados olímpicos y paralímpicos o casos como Cuba, dice alguien.

El espíritu, ética, integridad de la filosofía olímpicas y paralímpica, están a máxima prueba en las siguientes seis semanas, en el mayor grado de incertidumbre de unos juegos y con la expectativa porque puedan llegar a feliz término, deseo de toda la humanidad para todos quienes hacen algo hoy por derrotar al enemigo de todos, el virus. Por ello, Tokio no tiene derecho a proclamar perdedores si es posible sacar avante los Juegos en medio de la realidad Covid_19.  Nadie sano en espíritu, mente y cuerpo, puede querer ni esperar nada distinto al triunfo de la humanidad en #Tokio2020 +1.  La apoteosis será cuando se haya cumplido la meta colectiva.  #EMPATE_21 Aprendizajes de Tokio Sin Perdedores.

Escrito por Hernando Ayala M. Periodista Proceso EMPATE 21 DISNNET SOCIEDAD PARA TODOS 30_DS.  

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