¡Grabemos mientras se muere!

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Por: MARTHA ROTAVISTA

No sé qué pasa, pero desde que las redes sociales existen, no solo cualquiera se cree periodista, sino que el afán de mostrar lo que ocurre, hace perder la cordura, la sensibilidad y hasta el más mínimo sentido común. Mucho se criticó en su momento al ‘amarillismo’ mediático, había sanción moral y en muchos casos legal, por ciertos contenidos ‘no gratos’ para el público. Sin embargo, parece que esa crítica es nula, totalmente cuando Facebook, WhatsApp, Instagram y hasta el popular Tik Tok se trata.

Hace unos días un hombre, por la razón que sea se suicidaba en el Viaducto César Gaviria Trujillo, el video se viralizó como espuma y no era para menos, los que por allí pasaban pararon para ver ‘tal acontecimiento’ como si de la película más taquillera se tratara. Muchos con celular en mano querían literalmente inmortalizar el momento que estaban presenciando, pero ¿para qué?

Es claro que en una situación como estas nos deja sin saber qué hacer (tal vez lo único aceptable es pedir ayuda). Creo yo, en mi humilde opinión, que el corrillo y el grito alentador aquí sobra, ¡es una vida la que está en juego, como la suya, la mía, la de su hijo, pareja, madre o padre! Así que en resumidas cuentas, si no tiene la capacidad de ayudar, no estorbe, no se haga el youtuber y menos critique a la prensa por “no mostrar estos hechos” cuando varios especialistas coinciden en que cuando se muestra detalladamente un suicidio en medios de comunicación, esto de alguna manera ‘atrae’ otros hechos parecidos…y eso jamás es deseable (al menos en una sociedad normal).

En los tiempos actuales, creo que el mayor virus que sufrimos es la indiferencia. La presión sicológica y mental a que día a día nos vemos sometidos, exige resistencia, no todos pueden sobrellevarla y lo peor, aún en nuestro país no hay herramientas claves y eficientes para tratar la depresión, incluso cuando se va a un sicólogo el paciente, en muchos casos, es tratado como loco (por la gente más cercana) y pues, ser loco parece ser un insulto.

Este reciente suicidio es terrible, pero debería servir para recordar que del año pasado hasta el mes de noviembre (que es hasta donde hay cifras oficiales), en Risaralda murieron de la misma manera 57 personas, de las cuales 24 lo hicieron en Pereira, 13 en Dosquebradas, ocho en Santa Rosa de Cabal y el resto en los demás municipios, esto ubicó al departamento en el puesto 9 con más casos del país.

Y no solo preocupa esta cifra, sino que en este mismo momento muchas personas atraviesan una situación de la que piensan, no tienen salida.

Es urgente pensar en ellos, es urgente que se garantice la salud mental para todos, la atención, la no burla, el no chiste, el no morbo, por la desgracia ajena…Empatía, empatía, ponerse en los zapatos del otro hace rato parece que pasó de moda. Es urgente ayudar a sanar a una sociedad que por lo visto parece que está muy enferma, la cura está en las manos de todos, seamos parte de ella.

4 COMENTARIOS

  1. Hoy día tenemos déficit en el tema salud mental..es necesario aprovechar los programas afines que desarrollan los psicólogos…debe ser política pública.

  2. No
    Puedo estar más de acuerdo con esto, las redes sociales, el afán por tener likes nos está volviendo más insensibles e indiferentes 😑

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