Gracias a tutela, Medimás deberá realizar cirugía de afirmación de sexo en Risaralda

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Por EDUARDO MOTOYA PÉREZ

Tras varios años de luchas y el fallo del Consejo de Estado que obliga a la EPS Medimás, por fin se realizará, hoy jueves, la cirugía de afirmación de sexo a Luis, que nació en Risaralda y reside en Dosquebradas con discrepancia o ambigüedad de genitales y (acuñado desde principios del año 2000) persona intersexual.

La lucha del paciente (quien pidió reserva de su nombre y yo le daré el nombre de Luis) se ha dado desde su infancia: fue víctima del médico que lo atendió recién nacido en el Hospital San Jorge de Pereira y le asignó como órgano genital la vagina. Múltiples cirugías fueron realizadas, pero no se contó con lo que Luis sentía en su interior. No era niña; era niño y pesó el concepto médico más que el concepto personal y familiar.

El problema es que al crecer, Luis nunca se sintió en género femenino, sino que asumió su vida desde lo masculino.

Recordemos que sólo hasta el año 1999, a través de la Sentencia SU-337, la Corte Constitucional se pronuncia frente a un hecho similar y pone en la palestra publica el tema deHermafroditismo- Pseudohermafroditismo Masculino’, dando potestad a la persona y, en especial a los menores, de decidir si adelantan cirugías y tratamientos hormonales cuando se es intersex y no a médicos o padres.

Para que entendamos un poco, el vocablo hermafrodita hace referencia a animales o plantas, mientras que la intersexualidad sí es ajustable a humanos. Por esta razón la Organización de las Naciones Unidas (ONU) expuso que «las personas intersexuales nacen con caracteres sexuales, como los genitales, las gónadas y los patrones cromosómicos, que no se corresponden con las típicas nociones binarias sobre los cuerpos masculinos y femeninos».

Llegan entonces un poco tarde los pronunciamientos de los organismos internacionales y los tribunales colombianos, sumado al desconocimiento que existe para brindar tratamiento desde lo psicosocial y médico a personas intersexuales.

Pero no llega tarde para Luis someterse hoy a la cirugía que le hará feliz; que le hará sentirse en el cuerpo adecuado, con un órgano genital de acuerdo a lo que siempre sintió y luchó por ser.

Finalmente, falta que en el país se tenga una legislación clara para atender estos casos y que no se convierta en tramitología el solicitar tratamientos hormonales y/o cirugías de afirmación de sexo. Por estas inconsistencias es que muchas personas transgénero han perdido sus vidas por malos procedimientos realizados en la clandestinidad o por inyectarse sustancias como aceites o biopolímeros. Definitivamente, y no sólo por esto, es que el sistema general de seguridad social debe reformarse y evolucionar de acuerdo a las nuevas necesidades que el mundo enfrenta. 

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