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ActualidadJuan Manuel Buitrago y sus “Herejías” (II)

Juan Manuel Buitrago y sus “Herejías” (II)

Se había dicho en la semblanza escrita en la pasada columna acerca de Juan Manuel Buitrago (Q.E.P.D), de su gran capacidad para analizar y hacer uso del pensamiento crítico en cosas o motivaciones, como también para imaginar con buen asidero soluciones que beneficien la calidad de vida de la población. Sus escritos contenidos en la sesión de opinión de El Diario “Herejías”, dan cuenta de esta afirmación. Hoy se quiere resaltar el de la circulación en Pereira, al proponer un sistema de monorriel “que permite usar un transporte colectivo barato para resolver el problema de movilidad en el occidente de la ciudad en la franja llamada “separador central” que existe a lo largo de la doble calzada desde la calle 46 hasta Cerritos”. Y agregaba: “Ahí cabe una línea de metro con vagones eléctricos sobre monorrieles de concreto. Uno de ida y otro de venida, con ventanas y puerta a un solo lado porque estarían separados solamente dos metros. Este tipo de tren electrónico que se monta en monorriel lo tiene diseñado Musk en Tesla y constructores japoneses. Los mismos pereiranos podríamos comprar los trenes fiados si se emiten bonos con atractiva rentabilidad. (…)”.

La propuesta de Buitrago de cierto que es interesante e invita a pensarla como posibilidad. Se recuerda que, por el segundo quinquenio del 60, alguien presentó un dibujo detallado de un viaducto para plasmarlo en razón de unir a Pereira con Dosquebradas y, tiempo después, hoy se transita por el “César Gaviria”. y que bueno que un hijo de él, Julián Buitrago Arango, ha sido anunciado por el alcalde electo Mauricio Salazar en su condición de ser, a partir del primero de enero, el Secretario de Planeación Municipal. Se piensa por parte de los que encuentran atrayente el planteamiento en cuestión, de poder reflexionar y simular entramados técnicos, logísticos y financieros para otear con elementos medibles, una sugerencia que no se debe remitir al olvido.

Un ejemplo que señala positividad y no simple deseo de la mente, es la monografía de ciento veinte páginas que elaboraron en 2017 María Camila Moreno y Jesús Alberto Rengifo para optar a los grados de ingenieros civiles de la universidad Gran Colombia de Bogotá. El planteamiento es determinar un monorriel como alternativa de intercomunicación entre los aeropuertos El Dorado I y II y el Centro Internacional de la capital. El trabajo investigativo giró alrededor de experiencias internacionales en la adopción de este medio de transporte para movilizar personas, el cual, según los cotejos de su versatilidad en los desplazamientos, las ganancias de tiempo, el mejoramiento vital, el mobiliario urbano, la descongestión vial, la disminución de accidentes, constituyen a este medio en herramienta útil de tipo masivo únicamente con “el uso de una franja delgada de terreno para su implementación…, su contribución a la no contaminación auditiva  [y de CO2], su capacidad de superar cuestas de hasta el 6 por ciento y de franquear obstáculos en zonas ya urbanizadas como puentes, rodear edificaciones, entre otros”. El trabajo aludido mostró que el sistema monorriel es rápido y seguro.

Independiente a la tesina, es saber que dicho sistema posee neumáticos, lo que proporciona agarre en las superficies del rodaje, que solo utiliza un carril, mientras que el sistema llamado “metro” requiere de dos en sus deslizamientos. La publicación La Estrella de Panamá, trae esta información: “Desde Kasado-Japón, Sebastián Garrido, ingeniero de material rodante de la fábrica de Monorrieles Hitachi, explicó que el sistema monorriel es un poco más alto y circula en un sistema que se llama “orquilla”, que permite sostenerse de la viga de concentro, creando un sistema urbano que se adapte más a las curvas y a los lineamientos de la vía. (…)

Además, los vagones del sistema del monorriel son más ligeros que los del metro y se movilizan con una potencia eléctrica de 750 voltios, pero también alcanza una velocidad más rápida que la del metro, a 80 kilómetros por hora”.

Juan Manuel es claro, tal se dijo antes y, en su convencimiento, sentenciaba: “la futura Pereira puede ser mucho mejor que la Pereira nostálgica del sonsonete histórico”.

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