Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadLa curaduría debe reposar en las instituciones públicas

La curaduría debe reposar en las instituciones públicas

Escribir acerca de las artes en contexto expositivo, creativo y curatorial, ha tenido y tiene la necesidad de desentrañar este tema que va en ascenso y desarrollo con mayor decisión y lucidez, apuntalado por expertos que buscan darle a la actividad curatorial, mayor posicionamiento en la sociedad y sobre todo en el sector cultural y artístico.

El tema de creación curatorial procede desde finales del siglo XX, Ana María Sánchez Lesmes en su texto –El término curaduría y la acción curatorial en arte, un breve repaso– afirma que: “El complejo campo de la curaduría y las prácticas curatoriales, ejercicios orgánicos en los que es posible distinguir posturas y corrientes que están en permanente construcción. Es decir, la investigación en artes nos sugiere una acción que no está completamente estructurada como metodología ya que no sólo se refiere a un campo teórico sino también a una realidad objetual, así como a una amplia gama de comunidades interpretativas. El curador reflexiona sobre un interesante aspecto de la práctica curatorial: el componente de incertidumbre. Si bien hay una certeza de que se trabaja en algo que incidirá en otros, no se puede saber exactamente cómo se da”, lo anterior tiene una estructura académica con arraigo en el sector erudito y sobre todo en el sociológico, ya que tiene contenidos mutuos y relacionales entre creación, público y curador, como también con el productor, consolidando en el mundo del arte, posturas que aportan de manera directa en el mejoramiento de las propuestas y su investigación.

Asimismo “Si bien estas tradiciones de pensamiento presentan marcos estructurados de acción en tanto la museología, con la curaduría es posible distinguir usos, más no corrientes. Como comenta Víctor Zamudio-Taylor (2005, p. 4), el curador está semánticamente relacionado con el curar, lo que nos remite a la acción de los conservadores contemporáneos. La palabra curador proviene del latín curātor, -ōris, vinculado a la relación curador – conservador, el que tiene cuidado de algo que no está en condición de administrarse por sí mismo (RAE, 2001), mientras que la noción de comisario está cargada de una semántica productiva, de autoridad y de límites, articulada a un autor y a modos de organización, como también a procedimientos de difusión y producción”. ibid

Las artes visuales conceptualmente han mutado en la transversalidad de los estudios de académicos e investigadores y afirman que, muchas veces el tema en cuestión, está estrechamente ligado a la construcción de la propuesta y la postura del creador; y de esta manera, de sus avances en taller para ser exhibidas en salas, espacios, museos y contenedores de arte, cumpliendo un papel  protagónico, en un contexto inspirador para la edificación de una sociedad dinámica, mediante un ejercicio social relacionado entre ciudadano, artista, curador y de toda una cadena de valor que, se despliega alrededor de este tema, además, hace aportes económicos razonables en el tiempo.

Cabe decir que, como curador de la Sala de Exposición Carlos Drews, ubicada en el teatro Santiago Londoño, se presentan estos fenómenos como objeto primordial, que determina una línea de tiempo, una hoja de ruta y que, a través del cuerpo expositivo, se arroja una actividad curatorial dialogante, coherente. El factor fundamental del equipo de la sala, es transformar el arte convencional y no convencional, en un instrumento disruptivo para que el artista dialogue sus realidades en el espacio, con su propio lenguaje y construcciones simbólicas, difundiendo sus contenidos como un mensaje de conciencia y autoconciencia, un acto de amor.

Como practica creativa, la curaduría debe reposar en las instituciones públicas, que siguen utilizando lenguajes y ordenaciones de otras épocas y que convienen dar la vuelta y concertar a los requerimientos de su tiempo. Sin embargo, muchas de estas decisiones continúan en huertas estériles de acción, sobre todo porque franjas imaginarias como los museos, son difícilmente intervenibles y haría falta un enorme esfuerzo institucional para lograr semejante empresa.

Aprovecho para contar que se espera como políticas de la sala Drews, en este nuevo periodo y de acuerdo a lo anterior, son tres pasos: 1. Se realizan aspectos preliminares, selección y guión museológico, una inmersión en la obra y la vida del artista, como ejes tensores de los contenidos a exhibir, en el cual se contextualiza la actividad curatorial, los antecedentes y aspectos del arquetipo de la Sala Carlos Drews Castro, con el espacio de práctica activa, esto es fundamental, 2. Introducción a la narración, teoría y práctica de la experiencia, llevada a cabo en un trabajo interdisciplinario en cuanto a las funciones individuales, el desempeño, las limitaciones y la relación del curador con el espacio, para museo-grafiar un montaje que despliegue en contexto, toda su potencia como obra y, 3. Apertura de la propuesta de innovación, exhibiéndola con todo su diseño, que tenga un vigor hacia los asistentes, una expansión, multiplicación de su contenido (obra) con su arquitectura funcional, para que cuando sea localizada se ubique o coloque en el corazón y la mente de los visitantes.

1 COMENTARIO

  1. Un buen artículo, el autor utiliza un lenguaje elegante, esclarecedor y didáctico, que nos ilustra profundamente sobre el déficil arte de la curadia. Excelente labor del autor curador de la sala Carlos Drews Castro. Felicitaciones.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos