La Diáspora africana: Cuatrocientos años de infamia esclavista.

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Esclavitud en el siglo 21, foto cortesía canal Telesur

Por JOSÉ DANILO SALAZAR

Se  conmemoró el pasado 21 de Mayo de 2021, otro día de la afro-colombianidad, ocasión propicia para resaltar los valores y aportes económicos, culinarios y  culturales de la población negra, secuestrada y esclavizada violentamente por la avaricia de algunas naciones europeas; esclavos que con sus conocimientos,  sufrimientos, sudor y lágrimas dieron su valioso aporte para la  creación de nuestra  nacionalidad, multiétnica y multicultural.

Solo hasta tiempos muy recientes, en los albores del nuevo milenio, surgió la idea de “reparar” a los pueblos africanos y a sus descendientes, por el éxodo  al  que fueron  forzados decenas de millones de seres humanos;  hace  solo unos ciento cincuenta años que se abolió ésta  odiosa práctica, después de más de cuatro siglos de horror. Se han dado propuestas diversas  que van desde  demandas colectivas, hasta  exigir a España pedir perdón, y  el no pago de la deuda externa de los países de origen de los esclavos, ésta última propuesta se hizo en el Foro Social Mundial realizado en Kenia en el año de 2007; claro que la mayor dificultad para  esta reparación, si hubiera la voluntad política para llevarla a cabo, es cuantificar sus costos, habida cuenta que es imposible tener cifras exactas sobre  la cantidad de seres humanos sometidos a esa abominación. De otra parte hay que anotar que la demanda monetaria no sería solo para Estados Unidos  y Europa sino también para aquellos reinos o países africanos responsables de vender seres humanos para alimentar el tráfico esclavista.

En el año 2001 en la conferencia de Durban, en Suráfrica se propuso  pagar dineros por los años de duración del tráfico esclavista, porque la población africana  trabajó gratis, y sobre su explotación laboral, se erigió el sistema capitalista mundial. Se ha considerado que el éxodo forzado de personas es causa de la  falta de desarrollo del continente africano, recordemos que los esclavos fueron traídos como mano de obra sustituta de las comunidades indígenas, cuya población había decaído en un 70%, por la sobreexplotación económica a que habían sido sometidos en los primeros cincuenta  años de conquista española, generalmente, los  esclavos traídos a nuestras tierras dominaban conocimientos superiores  a los de los indígenas, como la fundición de hierro, se les destinó de preferencia  a la explotación de metales preciosos, pero  participaron en la agricultura, ganadería y obras públicas; la tragedia común es que en América y África, se obligó a trabajar por igual al trabajador raso, al campesino  que  al astrónomo, sacerdote, gobernante etc.,  perdiéndose así  grandes conocimientos  de estas comunidades.

Alrededor del 2003, las naciones unidas  creó  el grupo de trabajo sobre poblaciones  afro- descendientes  GTPA, como una de las peticiones  de afro-descendientes antes de la conferencia de Durban, para tratar de calcular los costos de las afro-reparaciones, esperando que  a través de demandas: Estados Unidos,  Europa y otros países que se lucraron del vergonzoso comercio aporten  grandes  cantidades  de  recursos, para invertir en las comunidades de afro- descendientes  permitiendo elevar  sus condiciones de vida , que en las  Américas  por lo general están por debajo de la línea de pobreza.

 Una de las prioridades de la GTPA  sería identificar mecanismos de protección de los derechos humanos de las Naciones Unidas para reconocer, proteger y promocionar los derechos humanos  de los afro-descendientes;  definir  a los pueblos afro-descendientes e identificar como se manifiesta la discriminación racial contra ellos en el  mundo, como una herramienta creada por conferencia contra el racismo en Durban.

  Del GTPA hacen parte representantes de  cinco grupos regionales de la ONU,  algunas de sus tareas principales son:  

-Estudiar la discriminación racial contra los afro-descendientes que viven  en la diáspora.

-Proponer medidas para asegurar el pleno acceso de los  afro-descendientes al sistema judicial.

-Presentar recomendaciones para eliminar la discriminación a los afro-descendientes.

Pero no se crea que los negros aceptaban resignadamente su suerte, muchos de ellos prefirieron suicidarse  antes de ser esclavizados, una vez embarcados eran desnudados y examinados pormenorizadamente, los aceptados  eran marcados con un hierro al rojo vivo para diferenciar los traficados por ingleses, franceses, holandeses etc.  Los ubicaban en la bodega el barco de dos en dos, hacinados con esposas en los brazos y grilletes en los pies, por lo que casi siempre debían estar en una sola posición y eran frecuentes  las ampollas, peladuras, y heridas en carne viva, sus necesidades corporales  tenían que  hacerlas  allí mismo, por lo que los olores eran repugnantes; si había buen tiempo eran llevados a cubierta, pero se encadenaban en grupos de 50 a 60 para evitar  amotinamientos y las zambullidas al mar  para suicidarse,  la ausencia de alimentos frescos , las conservas y alimentos salados  provocaban  escorbuto; llegados a su destino se notaba la alta mortalidad, de la mitad y hasta dos terceras partes del cargamento humano, allí se revisaban y se clasificaban por edades y sexo, en el texto “Antología histórica”, Historia general de Colombia, página 32 se narra “Enseguida se les ponía una marca para reconocerlos en caso de fuga. La crueldad de los amos llegó al extremo de aplicarles un hierro  candente en el rostro, como se practicó en Vélez  Santander, según consta en los archivos coloniales de la biblioteca nacional. Tan inhumana práctica  se remonta a la época de asiento de Coymans, quién logró del rey,  el 12 de Marzo de 1685, la cédula que legalizó esta práctica”.  Una vez  llegados a su destino muchos se fugaban, dando origen al cimarronismo,  en  Panamá  de mil llegados al año, 300 escapaban a la selva;  otros se sublevaban, tal es el caso de  la española, donde se rebelan los esclavos del ingenio   propiedad  de Diego Colón. Según el mismo texto citado antes “En 1784, el rey movido por sentimientos de humanidad y benevolencia, para mitigar  y mejorar la suerte  de los negros esclavizados y transportados a sus dominios de Indias, decretó que cesara la horrible práctica”.

Según  “La antología histórica”  antes citada, página 58: “En Colombia no puede hablarse del liberador de esclavos, pues esta obra fue  el resultado del esfuerzo de muchas personas en diferentes épocas. La ley sobre la libertad de estos seres humanos, sometidos a una de las peores ignominias, solo vendría a divulgarse a comienzos del siglo XIX. Quizá el primer documento criollo que intentó romper las cadenas  fue la ley que quiso  expedir personalmente Juan del Corral. Aunque falleció  dos  semanas antes de verla sancionada, sus compañeros del Cuerpo Legislativo de Antioquia  la hicieron oficial el 20 de Abril de 1814. En su primer artículo la ley proclamaba que “Los hijos de los esclavos que nazcan desde el día de la sanción de esta ley serán libres” Pero pasarían años antes de que fuera una realidad.

Según  Horacio Gómez A. en su “diccionario de la historia de Colombia” páginas 106- 107, “En distintas regiones del país  se presentaron manifestaciones de comprensión y solidaridad humana, ante los tratos y trabajos  que les daban los amos a los negros en las minas, cultivo de caña y de tabaco, como también en el servicio doméstico. Los hijos de los señores muchas veces eran educados  junto a los de los siervos y desde la infancia se creaba  entre ellos el sentimiento de la igualdad y los nexos de simpatía y servicios recíprocos. Se explica de este modo  que al obtener la libertad muchos de ellos  no hubieran querido  abandonar la morada de sus antiguos amos; cómo ejemplo,  narra el señor Gómez que “el negro Ignacio, esclavo de don Manuel  María Mosquera, que al ser puesto en libertad por este le dijo: cuando fui su esclavo era libre; hoy, ya libre, soy su esclavo”. Otros esclavos liberados  tomaron  por gratitud los apellidos de sus antiguos amos, recuerdo haber leído que ese es el caso de  apellidos como Mosquera, Arboleda,  llevados por descendientes de esclavos, siendog apellidos de antiguos señores esclavistas del Cauca.

Las cifras de las personas esclavizadas procedentes de África  varían  según distintas estimaciones  entre 10 y 28 millones  de personas, pero hay quienes digan que pueden ser 60 millones. Se calcula que hasta 1850 doce millones de esclavos llegaron a Norteamérica, sus colonias y al Caribe y que al menos dos millones murieron en la travesía marítima.

Aunque damos por sentado que la esclavitud es un mal recuerdo del pasado , “El Tiempo” del Domingo 22 de Agosto de 1999, página 13- A, denuncia que a finales del siglo pasado la esclavitud seguía viva, un ser humano costaba 50 dólares, porque el grupo humanitario suizo Christian  Solidarity  International, compró a ese precio en julio de 1999,2.034 esclavos sudaneses para liberarlos, eran en su mayoría niños y mujeres de la tribu Dinka, secuestrados en sus aldeas por milicias árabes aliadas del gobierno, que estaba en guerra civil  con el ejército popular de liberación EPL, que controlaba grandes territorios del sur del país.

De igual manera en artículo de Margarita Vidal, en “El tiempo” domingo 22 de Abril de 2001, página 1-38, titulado “El barco de la infamia”, hablando del desinterés del mundo por el futuro de los niños  relata que: “Este desinterés es palpable en el caso dantesco del barco nigeriano que vagó sin rumbo durante 20 días con niños vendidos como esclavos  para trabajar en plantaciones de Costa de Marfil y otros países africanos. Hacinados y famélicos, se  temió que la tripulación acabara echándolos al mar,  para eliminar la evidencia. Y al mundo no se le paró ni un pelo. Son niños de nadie por quienes nadie aboga ni clama”. 

1 COMENTARIO

  1. AUN EN LOS INGENIOS AZUCAREROS SE VE LA EXPLOTACION A NUESTROS HERMANOS NEGROS. COLOMBIA SIGUE SIENDO FEUDAL Y NEO ESCLAVISTA.

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