La grandeza de su alma

8
381

Por: Francisco Arias Escudero, Padre Pacho

Hay unos seres maravillosos, hermanos menores que solemos llamar animales, ellos, nos han acompañado en nuestro proceso evolutivo, durante millones de años; algunos piensan que fueron enviados desde las estrellas para convertirse en nuestros compañeros más fieles. Es claro que la evolución no es proporcional al raciocinio, ni a la funcionalidad social, razón por la que, siempre nos hemos considerado superiores, con el mandato bíblico de “dominad la tierra”; sin embargo, muchos creemos que han avanzado mucho más, en la línea evolutiva, que quienes nos consideramos racionales. En ellos no solo existe su dimensión somática (el cuerpo) sino que creemos que también la naturaleza los dotó de la Psique, anima o élan vital, por lo demás, de un sentido de vida, que se aplica tanto al animal como al homo sapiens y una realidad óntica, que llamamos Pneuma que, siendo propia del hombre y no quiero faltar a la formación que recibí en antropología teológica, también podrían ser parte de ella, en un universo, donde somos imagen de quien nos creó.

Al igual que los humanos, nuestros hermanos menores son también receptores de energía, ellos presienten el peligro, la enfermedad y sufren ante la muerte misma de su compañero humano por su campo multidimensional. Cada día me convenzo que, no somos nosotros quienes escogemos por ejemplo a nuestras mascotas, son ellos quienes poseen una sincronía para llegar en el momento y tiempo adecuado, creándose una empatía, mucho más allá de lo físico que, con una simple mirada, quedamos conectados con ellos para siempre.

Ellos están quizás más evolucionados que nosotros en el manejo de las emociones. Se alteran cuando algo no está bien, sienten miedo, alegría, dolor. Algunos mamíferos se niegan a cooperar cuando sienten que se les ha tratado de manera injusta. Tienen un amor maternal, incluso superior al de algunos humanos que asesinan a sus crías. Se cuenta de un chimpancé que cuidó a su hija que nació discapacitada, hasta que falleció a los dos años de edad. Cuando pierden sus parejas, como en la especie de las guacamayas, pueden incluso morir de amor. Tienen una alta capacidad de consuelo, algunos roedores como los topillos, son capaces de darse cuenta cuando sus iguales, están sufriendo y como ofrecerles consuelo. Pávlov afirmó, con sus experimentos que las reacciones repetitivas, era lo que llevaba, a los animales a responder instintivamente a estos estímulos; pienso con el respeto de algunos profesionales del comportamiento humano que, sus reacciones van mas allá de lo meramente involuntario e instintivo.       

Parecería descabellado pensar que al igual que nosotros ellos, cumplen una tarea y una misión, inscrita en lo mas profundo de su ser, tanto es, que después de su muerte, siguen muy presentes, aunque de manera sutil, cuidando, protegiendo y velando por su amo, por una razón muy simpe, el vínculo especial que los unió basado en el amor, no desaparece con la muerte. Incluso algunos estudiosos del reino animal aseguran, que algunas especies han desarrollado un comportamiento de luto frente a la realidad de la muerte, donde lloran no solo a los de su propia especie, sino también a sus amos.  

Todos tenemos nuestras historias, de encuentros y reencuentros, para terminar la reflexión, quiero compartirle a mis lectores, la de un felino, callejero que llegó a nuestro templo pocos días después de haber sido nombrado como párroco, de la comunidad que regento actualmente. Llegó en un estado de defensión y con grandes dificultades manifestada en una anemia severa. Poco a poco se fue recuperando y se convirtió en un símbolo, haciendo parte no solo de los actos religiosos, sino de una hermandad, donde aprendió a conocer muy bien los fieles, y a ser el primero que salía a recibirlos.

Cuando inició la pandemia, empezó a sentirse extraño por la falta de compañía, aunque todos los días se le llevaba su alimento, y los cuidados que requieren estas mascotas. Un día “Pachín” desapareció, pensamos que seguramente algún desadaptado transeúnte se lo llevó. Cuatro meses después, apareció, con secuelas de maltrato y desnutrición y una insuficiencia renal, y sus miembros inferiores roídos, por sus extenuantes caminadas de regreso a casa.

Es tanto la empatía por este amigo que, hoy una comunidad entera ora por su recuperación, sin embargo, como es una historia real, su final no será como los cuentos de hadas, ya que tiene una insuficiencia hepática y por el hambre que padeció y los maltratos, algunos de sus órganos no están, por lo que se ha tomado la decisión en este primer día de agosto, de acelerar su proceso de muerte por ser un paciente terminal irreversible. Tenemos la certeza que seguirá siendo un fiel guardián, de nuestro templo parroquial, un lugar santo, donde seguirá celebrando el misterio de la vida y acogiendo a todos los feligreses que poco a poco van regresando a su casa, después de esta pandemia, una casa, que es la casa de todos. 

Como nos duele ver ángeles siendo ignorados, humillados y sufriendo todo tipo de maltrato. Seguramente el mundo no se cambie, por ayudar a uno de estos indefensos, pero al menos el mundo habrá cambiado para él. No hay una mejor historia, que uno poder contarles a nuestras mascotas, como fue el día maravilloso cuando nos encontramos con ellas, y no fuimos nosotros, sino ellas, quienes nos eligieron.

8 COMENTARIOS

  1. Padre, después de leer su valioso texto, no cabe duda que hay casos extremos en los que una vida debe sacrificarse para evitarle mayor sufrimiento por encontrarse en estado terminal. Se debe actuar por analogía de igual forma con el ser humano?
    Muchas gracias.

  2. Imposible no llorar con este homenaje tan sentido para “pachín” los animales son ángeles que llegan a nuestra vida a ensenarnos que el amor no tiene límites y que su amor es incondicional.

  3. Padre totalmente de acuerdo, ellos nos eligen, nos dan ese amor incondicional. Cuánta tristeza sentimos cuando se nos van y que sentimos su presencia acompañandonos. Amo los animales y sufro cuando son maltratados y abandonados. Quise mucho a mi Pachin y me duele que se nos haya ido. Gracias Padre por el artículo está espectacular y muy sentido. Bendiciones.

    Respuesta

  4. Padre totalmente de acuerdo, ellos nos eligen, nos dan ese amor incondicional. Cuánta tristeza sentimos cuando se nos van y que sentimos su presencia acompañandonos. Amo los animales y sufro cuando son maltratados y abandonados. Quise mucho a mi Pachin y me duele que se nos haya ido. Gracias Padre por el artículo está espectacular y muy sentido. Bendiciones.

  5. Ellos son los ángeles sin alas que Dios puso a nuestro lado para acompañarnos y darnos muchas alegrías con su independencia comprobada

  6. Una reflexión totalmente cierta y profunda, para muchos un animal no es considerado gran cosa, pero para quienes realmente entendemos y hemos tenido la oportunidad de tener esa conexion tan unica con esos seres, sabemos el verdadero significado de un amor que no se puede expresar con palabras, un amor que es tan sincero y puro que solo con miradas y muestras de afecto puede ser demostrado.
    Aquellos que no ceeen en esta conexión y en la grandeza del alma de un animal, no sabe lo que es amar desinteresadamente y el significado de la lealtad.
    Esta reflexión nos toca el corazón a mucho, se que a tantos como a mi personalmente.
    Se quien fue Pachin y se que aunque no fue justo el final que le tocó, ahora esta en un mejor lugar, pues creo en que existe un sitio hermoso donde van estas criaturas que en vida nunca dejaron de ser angeles que se topan en nuestro camino, se que ellos tienen un alma que va a algun sitio despues de partir de este mundo y se que tienen el alma mas pura que merece estar en un bello paraiso.
    Gracias por tan bella reflexión y por tocar el corazón de quienes amamos los animales y doy fé total de que no somos nosotros quienes los escogemos, sino que son ellos quienes saben elegir a sus compañeros y llegar a nosotros en el momento preciso.
    A Dios le doy gracias cada día por darle a este mundo ese amor tan fiel y pido perdón por todos aquellos que lastimosamente no saben entenderlo.
    Tengo un fiel amigo canino que en Colombia me espera junto con mis padres y 2 pequeños roedores que me acompañan en mi estadia en Australia, a todos los amo con el corazón entero, por ser los amigos y almas fieles que Dios puso en mi camino.
    Bendiciones!!!

  7. Es una reflexión que se identifica con más de una persona o familia que ha perdido una mascota y este escrito es una confrontación entre la ciencia y la vida porque, aunque la ciencia puede arrojar unas hipótesis, pareciera que no llenan el alma con lo que vivimos porque la vida es una multiplicidad de vivencias. Interesante escrito.

Deja tu comentario

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí