Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadLa Interculturalidad debe operar como bloque en cualquier Plan de Gobierno

La Interculturalidad debe operar como bloque en cualquier Plan de Gobierno

La cultura de Pereira es eminentemente pluricultural, marcada por grandes y diversas corrientes migratorias provenientes de todos los rincones del país, además del intenso mestizaje, negritudes e indígenas de la Perla del Otún.

La gran mayoría de su población es católica, no obstante, es una ciudad abiertamente cívica, con espacios dispuestos para diferentes manifestaciones culturales, artísticas y estéticas. Una fuerte característica de la cultura pereirana es la presencia de múltiples expresiones, producto del encuentro de la complexidad étnica en el territorio.

El despliegue de la interculturalidad en Pereira, se debe a un proceso el cual se produce una articulación con programas de educación cultural para grupos, colectivos constituidos, artistas, emprendimientos culturales, escuelas, academias, instituciones públicas y privadas entre otras, de cualquier nivel, con resultados satisfactorios. Esto se debe replicar como una buena costumbre de un gobierno, que se traduzca en el servicio a la sociedad, es el deber ser de la política, no como alternativa, sino como un principio rector interdisciplinario de la administración, apoyado por lo más valioso, la sensibilidad.

La interculturalidad debe operar como bloque en cualquier plan de gobierno, con todo el despliegue necesario representado en: tecnología, inversión, innovación, recurso humano calificado, infraestructura acondicionada, una reingeniería actualizada para el buen funcionamiento, integrando personal idóneo con experticia para su buen curso y desarrollo de contenidos, con energía social que retroalimente el carácter individual en un ser comunicador de los gobiernos territoriales, es decir, como un conjunto de punto de conexión encaminados a la administración pública, con una conducta transparente, eficaz y eficiente, en este caso que marque la diferencia cultural, este será el plus innovador que transforme al ser para que se transforme en un saber hacer.

Sobre la cultura recaen hoy en día paradigmas, que se expresan en formas más aceptadas y extendidas de pensar el momento histórico, como en las características de muchas de sus disputas; podríamos decir, que «ahora la cultura explica todo», como parte de esta visibilización creciente de la cultura -o las culturas-, han surgido novedosos problemas: nuevos objetos de atención e intervención política y académica, para zanjar inconvenientes y desfases históricos.

Uno de los más destacados en el momento es la cuestión multicultural, la creciente certeza de habitar un mundo poblado por distintos grupos culturales y artísticos; y junto a estos, el problema de las relaciones entre dichos grupos (relaciones interculturales y multiculturales). Lo anterior abarca hoy en día, ámbitos cada vez más amplios de la vida social, como: la salud, el derecho, el emprendimiento, economías circulares, el deporte, el ambiente y la filosofía, para solo mencionar algunos.

Con el fin de comprender la manera en que las relaciones entre culturas han adquirido tal relieve en las preocupaciones de nuestro tiempo, se deben considerar programas, proyectos y propuestas en arte, educación, cultura, filosofía y patrimonio de la ciudad. Centrarse en el problema de las relaciones entre culturas y artistas de Pereira para resolverlas es lo fundamental, esto tuvo su emergencia en la primera mitad del siglo XX, en el marco de las políticas culturales promovidas por organismos como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), agencias de cooperación internacional en asocio con entidades estatales y con poca frecuencia, la participación de organizaciones sociales.

Progresivamente, el concepto de interculturalidad se irá haciendo más prescriptivo (formular varias cosas), con trayectorias del arte y la cultura en general, que adquieren especial relevancia para comprender el despliegue de programas y proyectos, que hoy se proponen como alternativas para modificar las relaciones históricas entre grupos que conviven en espacios limitados. Por ejemplo: las escuelas de arte con sus contenidos especializados, orientados con profesionales de la más alta calidad en cada área, la inclusión de género, la diversidad sexual, los afrodescendientes, los niños y niñas, madres cabezas de hogar, los artesanos, adultos y adultos mayores, lideres, lideresas y gestores.

Destacar el patrimonio arquitectónico y cultural es recordar el pasado como insumo histórico, un legado que se muestre como pilar fundamental para hacer de esta ciudad una fortaleza turística y, asimismo, con los proyectos, programas y propuestas de la misión de las actuales administraciones. sabemos que hay prioridades robustecidas: la emisora cultural Remigio Antonio Cañarte 97.7 FM, la Banda Sinfónica Municipal de Pereira, las escuelas de arte, entre otras, ha dejado una estela de historia, ha puesto el ritmo de la vida en nuestros corazones, con pedagogías de la vida para construir nuevos seres,  por otro lado la biblioteca pública Ramón Correa Mejía, con sus miles de ejemplares en todas las ramas del saber, han construido multitud cívica y educada por décadas, la edificación de nuevos nodos construidos y acondicionados en barrios y veredas, para el desarrollo de los saberes en todas las áreas y expresiones culturales, como identidad social es definitivo, los saberes y oficios que enriquecen esta visión distinta, han enseñado otra manera de andar la piel de la comunidad, con inversión, un acto progresista concreto que cumpla con las necesidades del sector y satisfaga a esta ciudad. Lo merece.

Con el paso del tiempo, se deben configurar proyectos coherentes, potentes y conceptualizar desde los saberes de manera horizontal, porque todos somos, servimos y existimos para tejer proyectos, ideas desde lo comunitario y lo social, lo individual cuenta para no borrar los hechos del pensamiento propio, es la parte que hace parte del todo. Lo anterior visualizado y descentralizado desde sus necesidades, no como algo existente y viejo, sino algo nuevo y renovador. Los programas que empiezan a ser calificados como culturales y artísticos inclusivos (cultura, arte, educación, investigación y filosofía contextualizada etc.), sustentados en principios de cómo descongestionar el arte y la cultura en el centro y periferias de la ciudad, enriquece y recupera el espíritu de los más olvidados por administraciones anteriores y contextualizarlos en este mundo convulso pero interesante es fundamental, para darle un golpe de gracia a la ignorancia o decirlo mejor, suprimir la falta de la oportunidad de aprender, por carencias u oportunidades culturales y educativas de estos sectores.

El canje será estimular lo que ya existe e ir creando nuevos lenguajes actualizados, frescos, relacionales con las costumbres y la vida misma, que nos permitan navegar como seres civilizados, tolerantes y proactivos, de tal manera, que las relaciones jerarquizadas, sean remplazadas por otras de tipo horizontal y no piramidal, donde no haya jerarquías.

Simultáneamente, a medida que se consolide esta política de la interculturalidad como proyecto con todas sus mallas estructurales, se producirá algo nuevo, que empiece a plantear una alternativa al sector cultural, fenómenos artísticos, creaciones e ideas que ayuden a sacar adelante una gran generación que se proyecte en el mundo de las estéticas , de la vida, que propongan alternativas de conocimientos interactuantes, industrias creativas funcionales, puntos de acción que circule conocimiento apoyadas y estimuladas desde los gobiernos municipales y departamentales, que encuentren salidas a través del tejido de saberes de ambas partes, que construyan otra visión distinta de empoderamiento del sector cultural, del artista, el gestor y el cultor, tan olvidado en muchos periodos en la historia más reciente del país.

Con este propósito, las políticas de cultura, educación con filosofía, patrimonio y cultura, han sido promovidas por el Estado hoy, organismos multilaterales, sectores de la academia y organizaciones sociales, hace ya más de medio siglo, esto será un hecho real y objetivo, sin titubeos, cuando exista de verdad voluntad política de gobiernos que más allá de sus planes de desarrollo sean más sensibles y con afecto hacía estos asuntos.

El sector cultural ha aportado con hechos creativos de los más excelso a la región, como también con su propia fuerza de trabajo, colocando esta espectacular ciudad como referente, no solo regional y nacional, sino internacional. En la pandemia para poner un ejemplo trascendental fue esencial, creó un espacio universal de reconciliación, del reencuentro virtual, el despertar de los oficios y saberes dormidos en el inconsciente, abandonados en los closet y anaqueles, se sacudieron erudiciones, fue el acto más diáfano y contundente que salvó al mundo de una catástrofe mayor.

Una de las características del sector cultural a implementar, es ser reconocida y presentarla como resultado de una línea fundamental, componente esencial de este y cualquier gobierno. Mostrar, cómo emergen de las entrañas de los barrios periféricos más apartados del centro, el talento la creación como plantas de un resquicio de una pared todo el talento con nivel, de las 19 comunas y 12 corregimientos, en cada casa, barrio y familia una esencia inherente, esto algo mágico, la sensibilidad no tiene medida, lo empírico es mágico; lo anterior acompañado desde la academia sirve y debe hacerse para cambiar paradigmas desde cada corazón, de los sectores más golpeado y abandonado, para sacarlos  y emergerlos con estas tesis, es importante para cualquier sociedad cultural, pilar donde se fundan la recuperación de una sociedad, de una ciudad que tiene el espíritu muerto, despertar el hálito vital, que renazca una nueva luz de esperanza, para reconquistar la ciudad cívica y generosa, que aprenda y reconozca en donde vive y hace su propia vida, esto es definitivo a la hora de sacar conclusiones. En esta perspectiva no puede haber distancia entre nosotros, posturas mezquinas, tal vez sin entender estos contenidos, seremos una torre de Babel. No es solo formular, decir, sino desarrollar, apoyar y plantear lenguajes que unan para avanzar, el resto lo hará la administración con más facilidad, yo creo en esto.

Pereira es una ciudad distinta, donde actúan las voces y principios sociales de organizaciones sagaces, de artistas, gestores y cultores, intelectuales que siempre aportan, es decir, aquellas personas, que se reúnen a hablar a través de sus saberes, en parques, recodos, espacios independientes, públicos, privados, acondicionan casas, bodegas y hasta lo más cerrado, solo con el interés de construirse, vivir para restarle poder a la muerte, esa que nos ronda cuando no hay un artista predicando que el mundo es color, escrito con letras, esbozado danzando, teatralizando el dolor que vive en el esternón o la música para mover el cuerpo y no esquelitizar. Un proyecto alternativo logrado por lo colectivo sin borrar las individualidades es contundente, no es derrotado, con acuerdos en los contenidos es viable, que reconozcan las trayectorias de nuestros orígenes ancestrales, es una bella apología al ser humano perdido y emborronado por las fracturaciones que están y viven por dentro de cada uno y por fuera camuflado en la esfera del capitalismo, donde nos alargó el tiempo con trabajo y nos robó el espacio donde aplauda el encuentro como pretexto de vida.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos