Bogotá, 20 de febrero de 2026.
La Junta de Inteligencia Conjunta (JIC) declaró como prioridad absoluta la seguridad del presidente Gustavo Petro, en medio de un clima de tensión que recuerda los momentos más críticos de la historia política colombiana.
Amenazas recientes contra Petro
En las últimas semanas, el mandatario denunció públicamente la existencia de planes en su contra, algunos de ellos con alcance internacional:
- En un Consejo de Ministros en Montería, Petro reveló que había nuevos planes para atentar contra su vida y que incluso se intentaba montar un escenario de desprestigio durante su visita a Estados Unidos .
- Se conoció que su jefe de seguridad habría tenido información desde hace meses sobre amenazas y posibles entrampamientos, lo que generó cuestionamientos institucionales .
- Petro denunció que el plan no solo buscaba atentar contra él, sino también involucrar a su familia en presuntos actos indebidos .
Estas revelaciones llevaron al Ministerio de Defensa a reforzar el esquema de protección presidencial y activar cooperación internacional en labores de inteligencia .
Ecos históricos de la seguridad presidencial en Colombia
La situación actual revive la memoria de otros presidentes que enfrentaron amenazas directas:
- César Gaviria sobrevivió a un atentado frustrado contra el avión en el que debía viajar en 1989.
- Álvaro Uribe fue objeto de múltiples planes de ataque por parte de las FARC durante su mandato.
- Virgilio Barco y Ernesto Samper vivieron bajo la presión de los carteles del narcotráfico y la violencia política.
Declaración oficial
El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, reiteró que la protección del presidente es un asunto de Estado:
“Nada puede ni debe ocurrirle al Presidente de la República. He ordenado activar y reforzar todas las capacidades de inteligencia y contrainteligencia, en coordinación con organismos internacionales, para anticipar y neutralizar cualquier amenaza”.
La seguridad de Gustavo Petro se ha convertido en un símbolo de la fragilidad y resiliencia institucional de Colombia, un país donde la figura presidencial ha sido históricamente blanco de la violencia política. Hoy, la JIC busca blindar al jefe de Estado en un escenario que mezcla la memoria de los atentados del pasado con las amenazas del presente.


