La seguridad vial en tiempos de la dictadura

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Por JUAN CARLOS PARRA

A los habitantes de la antigua Grecia, se les atribuye la construcción de las bases de la democracia, desde aquel entonces, hemos asistido a diferentes escenarios, donde se cometen los más extraños abusos en nombre de este sistema de participación ciudadana para la elección de sus gobernantes, en los diferentes pueblos.

En los nuevos tiempos, los políticos han aprendido nuevas formas de asaltar el poder, ya han mutado eficazmente de los golpes de estado por medio de las armas y han pasado a la historia aquellos episodios donde se instrumentalizaban a algunos líderes militares para doblegar a los civiles, ahora se observa que hay alianzas con grupos al margen de la Ley, algunos mafiosos invierten dineros para obtener beneficios  con los nuevos gobiernos y los negocios se han diversificado tanto, tienen tanta variedad y sus montos son de tantos ceros a la derecha, que muchos candidatos optan por feriar los contratos a personas de la bolsa de valores con el fin de recibir un adelanto millonario e invertir en una cómoda campaña política.

Los gobiernos en todo el mundo se han convertido en un mercado persa bajo las toldas del neoliberalismo, todo se convirtió en mercancía, nada escapa a las flexibles reglas del libre mercado.

Se convirtió en negocio la política, los medios de comunicación, la salud, la educación y por qué no, la seguridad vial, todo puede suceder en el espectáculo de la oferta y la demanda.

En estos recorridos, donde hilos invisibles nos mueven, nos cuentan y venden a multinacionales hasta esas mismas estadísticas, hemos llegado a las puertas de “Los nadies” ese escrito de Eduardo Galeano, que nos enrostra la realidad de esta sociedad, donde inmensas masas de personas , que no son tratadas como personas, pero que siempre sueñan con salir de pobres, porque son dueños de nada, que no son aunque sean, que no tienen nombre sino un número, pero es increíble que el autor de las venas abiertas de América latina, en ese escrito también haya hablado de seguridad vial y de los sistemas de movilidad en el mundo, sobre todo en los países latinoamericanos. Porque los nadies solo somos una estadística, los políticos cuando hablan de seguridad vial dicen:

“Han muerto en el 2019 más de 6mil personas en siniestros viales, pero estamos felices porque este año van a morir solo 5mil, qué importa el dolor de todas esas familias que han perdido a un ser querido, se deben conformar con un discurso que envía unas condolencias a victimas anónimas, a millones de personas sin rostro.”

Los noticieros pasan los reportajes de los siniestros viales y de manera inmediata saltan a los deportes o al informe de una actriz que se ha puesto silicona en sus nalgas y otros tantos escándalos que hacen olvidar el dolor de “los nadies”.

Las víctimas de los siniestros viales, se revictimizan por el abandono del estado, la ausencia de justicia para los delitos viales y los que es peor, del show que arman con su dolor las empresas privadas que viven del negocio de la seguridad vial, que invierten millonarias sumas de dinero en publicidad para dominar la voluntad de los consumidores y obligar a comprar miles de productos que ni  siquiera necesitan las familias de los Nadies, nos enseñan a tomar café sin cafeína, beber leche sin lactosa, a endulzar sin azúcar, a tener sexo sin amor, ya no sería más importante el fondo que la forma, millones de trabajadores en el mundo madrugan y se trasnochan trabajando para pagar sus cuentas, sus créditos, les dibujan la libertad y les pasan el mapa del modo de vida de Hollywood  inclusive.

Al joven que le venden la motocicleta o los autos deportivos, los medios de comunicación le tatúan un lenguaje mitológico que le dice claramente que la velocidad es sinónimo de libertad, que la adrenalina es recorrer kilómetros a exceso velocidad, borracho o en medio de una traba con la droga que esté de moda en cualquier callejón.

Ese espectáculo manipula a todas las poblaciones y los gobiernos no están preparados para afrontar ese grave problema social, solo nos damos cuenta del caos reinante, cuando a los jóvenes accidentados se les ve salir en sillas de ruedas de los hospitales, en muletas porque han perdido un miembro del cuerpo o simplemente porque su familia está reclamando su cuerpo inerte.

En este duro momento POST SINIESTRO, el ser humano cae más profundo, porque ya no hace parte de la población objetivo, al cual envían sus millonarias campañas de publicitarias, ya no le podrán vender su tenis, porque le han amputado las piernas, no podrá correr en la playa ni comprar su paquete turístico, porque ha perdido el ingreso familiar y tendrá movilidad reducida porque tendrá que vivir en una silla de ruedas.

Ya no podrán comprar su marca de cigarrillo, ni sus bebidas alcohólicas, porque ya están muertos.

¿Cuándo nos vamos a tomar en serio la educación y la seguridad vial?

7 COMENTARIOS

  1. La buena educación es la única solución a todo, pero el trasfondo del asunto y del problema es nuestro estilo de vida en que los nadie sólo sueñan en tener dinero para lograr llegar hasta donde están quienes hoy nos manipulan y engañan. Es un círculo vicioso perfecto porque implica mantener las mismas bases del consumismo desaforado que viene minando la sobrevivencia de las especies y del planeta, pero mientras termina de ocurrir todos felices como perdices comiendo lombrices.

  2. No solo son olvidados los muertos, no son acompañados ni asesorados los sobrevivientes. Las aseguradoras, cuando se tienen, solo pagan y listo

  3. Para poder entender la seguridad vial es necesario que se vea desde los colegios, de lo contrario los nadies seguiran siendo numeros de estadística

  4. Buenos días, cómo siempre comparto sus ideas, pero recientemente estuve en una mesa redonda…Dónde un interlocutor manifestaba: «vivimos en un muro de lamentos»… Los monopolios seguirán ejerciendo su poder neoliberal…Mi pregunta: será posible que tengamos oportunidad de cambiar esa cruda realidad? …Una de mis afanosas respuestas es que cada uno de nosotros sigamos colocando nuestro granito de arena por el bienestar de esas personas estigmatizadas con el calificativo de LOS NADIE…

  5. La seguridad vial desde siempre, la han visto más como negocio que como parte integral de la educación. Un pueblo educado sabe escoger a sus dirigentes

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