Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadLa virgen de las empresas privadas

La virgen de las empresas privadas

La Virgen de las empresas privadas tiene nombre corporativo. Se llama Innocam y conoce los más recónditos secretos y misterios de la robótica.

Apareció como enviada del cielo, justo cuando los errores infantiles del caprichoso gobierno nacional están lanzando la economía al abismo.

Gracias a este milagro será posible aumentar la productividad o simplemente sostenerla usando dispositivos personalizados, sin incrementar el personal y evitando los crecientes costos salariales y prestacionales o los riesgos de la compleja «protección laboral reforzada» de la que abusan algunos trabajadores.

El CEO de la compañía, Andrés Camilo Cruz Marín, estableció centros de operaciones tanto en Pereira como en China. Ha creado una especie de «link» directo entre Asia y Sudamérica, a través del cual logra adaptar los equipos en tiempo récord y los pone en servicio tan pronto han sido estructuradas las características específicas requeridas por cada usuario.

No serán como el personaje de hoja de lata de la antigua serie de ciencia ficción «Perdidos en el Espacio» que se la pasaba alertando a la familia Robinson con el grito «¡Peligro! ¡Peligro!». Se trata  más bien de robots sofisticados, de tecnología de punta, que pueden ser operadas desde la casa de los gerentes o jefes de producción, vía internet y haciendo uso de cámaras para supervisarlos las 24 horas del día y los 7 días de la semana durante todo el año.

Han llegado para convertirse en la más prometedora alternativa con motivo de la reforma laboral que de nuevo fue presentada a hurtadillas al Congreso de la República por la Ministra del Trabajo, por la puerta de atrás y sin hacer ruido para evadir el debate público de quienes consideran que el cambio del régimen «progresista» es «regresista» y muy perjudicial para las clases populares porque desestimulará la generación de empleos.

De hecho, muchas compañías tienen congeladas sus nóminas y se abstienen de suplir las vacantes por miedo a lo que vendrá en el evento de que los congresistas se entreguen a cambio de beneficios personales o políticos, como ocurrió en la Cámara de Representantes con la reestructuración del sistema de salud que de repente, y luego de uno que otro tinto y reunioncita misteriosa, empezó a abrirse paso hacia la aprobación aunque parecía condenada a hundirse como el Titanic.

Es una lástima que un Presidente que se dice “social” esté induciendo a los empresarios a sustituir progresivamente el factor humano por máquinas, como recurso desesperado para mantenerse a flote y no sucumbir junto con el país. Pero es una gran suerte que empiecen a aparecer fórmulas salvadoras como la que ofrece Innocam. Todavía quedan esperanzas de sobrevivir.

        fergo14@gmail.com

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