Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadLos ganadores con Petro y Francia Márquez

Los ganadores con Petro y Francia Márquez

A propósito de la toma de posesión de Gustavo Petro y Francia Márquez vuelve uno a pensar quiénes fueron en realidad los ganadores de las elecciones que los convirtió en lo que hoy son y de inmediato se me viene a la cabeza una idea recurrente en mi mente y es que debemos reinventar el discurso de ganadores perdedores al menos en Colombia. Por ejemplo, ¿sólo se gana cuando el equipo de fútbol que a mí me gusta gana o cuando vemos un excelente partido? Ambas cosas tienen mucho sentido, pero los seres humanos tendemos a ser de un extremismo insensato. La maravillosa Selección femenina de fútbol de Colombia 2022, no ganó la final de la Copa Libertadores de América este año, pero en el país muchas personas sentimos a estas mujeres como ganadoras espectaculares.

Esa reflexión inicial es para decir que, en esta justa electoral que acaba de pasar, de pronto por lo tensa y polarizada que fue, quedó un sentimiento ganador en muchos colombianos y un sentimiento de profunda frustración en muchos otros colombianos. Eso lo entiendo y creo conocer las razones, las ciertas y las falsas, para que eso sea así. Sin embargo, considero que con el resultado que se dio, ganaron muchos más de los que creemos y contrario a lo que se cree nadie perdió. Claro que tendemos a ser perdedores o ganadores exclusivos, lo cual pienso que es un error.

Celebrar una victoria ofende mucho a los que se sienten perdedores, así no lo sean. La celebración de una victoria no alegra sino a los que se sienten ganadores, pero muchos de los ganadores no saben que lo son porque se sienten perdedores, por que ignoran qué ganaron, por sus debilidades psicológicas o por su atrapamiento mental en lo ideológico. ¿Cuántos chilenos no se sintieron felices con el asesinato de Salvador Allende, así luego hayan tenido que sufrir el martirio de Pinochet?

Entiendo que se han sentido perdedores la élite dominante, el establecimiento, los partidos tradicionales y sus dirigentes, Rodolfo Hernández y los demás contrincantes, Álvaro Uribe que ya se siente “secuestrado” y “preso” en su ranchito del Ubérrimo, y también se sienten perdedores los ladrones y corruptos de siempre, aunque seguro que no faltará quien en este nuevo gobierno se corrompa y por eso hay que estar alerta y denunciarlo de inmediato cuando se dé o se sospeche.

Voy a intentar demostrar que más allá de Gustavo Petro y Francia Márquez por la llegada de ellos al poder nacional, hay una cantidad enorme de ganadores muchos de los cuales no se dan cuenta. En mi opinión ganaron, de acuerdo con el programa del Pacto Histórico “Colombia, potencia mundial de vida”:

  1. La clase popular. La población más desfavorecida: los más de 21 millones de pobres monetarios y los más 7 millones de pobreza extrema (los que no pueden acceder a una canasta básica de alimentación: 2.100 calorías diarias), y que han sido los olvidados en la mayoría de las decisiones tomadas por quienes han detentado el poder económico y político del país desde hace más de 200 años.
  2. Las comunidades étnicas más marginadas. La población afrocolombiana (raizales y palenqueros), que es el 6,68% de los colombianos, así como la indígena que es el 4,31%, y que ya empiezan a ocupar cargos importantes a nivel nacional e internacional.
  3. Las comunidades rurales. El campo y los campesinos, que son el 43,6% de la población nacional y que son vitales para lograr la autosuficiencia alimentaria, y que a pesar de ello en general están en una situación muy precaria, con ingresos pírricos, carecen de atención en salud, educación y muchos viven en condiciones deplorables.
  4. Las mujeres. Son el 51,2% de la población y a pesar de que en las últimas décadas han alcanzado importantes conquistas en cuanto a la igualdad de género y el empoderamiento, aún hay brechas por reducir. “El cambio es con las mujeres” lo dice el programa y ahora las mujeres se ven no solo bien representadas y tenidas en cuenta, sino que están mucho más presentes que antes, en cargos importantes: empezando por Francia que es la primera vicepresidenta negra, y varias ministras y viceministras, que llaman la atención por ser mujeres, por su raza, por su procedencia social y por su sólida formación académica, lo cual las convierte en una fórmula muy significativa y potente.
  5. Los jóvenes. Entre las estrategias del nuevo gobierno están garantizar, progresivamente, el acceso a la educación pública, gratuita y de calidad a nivel tecnológico y universitario; y la inclusión de jóvenes en situación de calle en el sistema educativo.
  6. Los ancianos. Sobre todo, los del trabajo informal que son 5,5 millones (de ellos el 45,8 %, son hombres y el 48 % mujeres), a los cuales se les ofrecerá media pensión, dado que al ser trabajadores no tienen ninguna protección de los sistemas de seguridad social.
  7. La clase media.  A la cual se le dejará de poner una carga impositiva despiadada como lo han hecho hasta ahora los anteriores gobiernos, por liberar de su responsabilidad a las clases pudientes, las cuales tienen derecho a existir, pero deberían asumir una mayor responsabilidad social que la que han logrado escabullir por decenas de años con estrategias vergonzosas que no vale la pena traer a colación.
  8. El ejército y la policía.  Se comenzará a construir otra historia, basada en legalidad y los derechos humanos, para que recuperen la confianza del pueblo en ellos, corrijan lo que ha sido una descomposición ya inocultable y que sean valorados más allá de su labor militar por su contribución al bienestar de los colombianos.

Además de los anteriores grupos (y eso que son muchos más), ganaron ciertos procesos cruciales para la Colombia que amamos y que conocemos en sus grandezas y sus miserias, porque tiene de ambas. Ganaron o ganarán porque esto apenas comienza, procesos como los siguientes:

  1. La democracia colombiana. La cual salió fortalecida al ser capaz de dejar de lado a quienes han dominado el país, al permitir que se eligiera por primera vez a un candidato divergente del poder tradicional, lo que implica una alternancia democrática que dentro del capitalismo es necesaria y en Colombia en realidad no se había dado. Seguramente con el tiempo se podrán crear condiciones para pasar de una democracia formal a una democracia real.
  2. La inclusión. Muchas más personas que han estado excluidas y en desventaja, por razón de género, nacionalidad, raza, etnia, edad, pobreza o por limitaciones en sus capacidades físicas o psíquicas, tendrán mayores posibilidades y oportunidades para realizarse como seres humanos, al poder estar más cerca de satisfacer sus necesidades de atención médica, recursos económicos, acceso al agua, la vivienda, la educación, la alfabetización digital, la participación en la sociedad, etc.
  3. El medio ambiente. Algo clave para Colombia y el mundo es el compromiso real para reducir el cambio climático, proteger con seriedad a los líderes ambientales, detener la deforestación en todo el país en especial en la Amazonía, reducir la pérdida de biodiversidad que cada día es peor en nuestro medio por diferentes razones e impulsar la transición energética. Ya se aprobó en el Congreso algo que había escamoteado el anterior gobierno: el Acuerdo de Escazú.
  4. La paz. El logro de esta debería ser un punto prioritario en todo gobierno con la cual nos beneficiamos todos. ¿Por qué no lo podemos ver? ¿Por qué estamos enceguecidos en pensar que la guerra es lo mejor? Son procesos complejos y lentos, pero se deben iniciar y trabajar, porque ahorran vidas y facilitan el progreso.
  5. La transparencia en la administración pública. Hay un compromiso basado en proyectos muy reales para iniciar un proceso de eliminación de la corrupción. Ojalá el Pacto Histórico no se corrompa y establezca los mecanismos suficientes para lograrlo.
  6. La descentralización. Se perfila un salto cuantitativo y cualitativo en esta materia porque, aunque se han logrado algunos avances en la descentralización administrativa del Estado colombiano, es aún incipiente.
  7. El progresismo en todas sus manifestaciones. LosMercados necesitan ser libres, pero está probado que son intrínsecamente injustos, favorecen a las grandes corporaciones y a los ricos, cuando la riqueza no existe sin el trabajador, por lo tanto, debe haber un control que equilibre el asunto para ambos lados. No es malo lo llamado progresismo.
  8. Los antipartidos, los antipolíticos. No sé si hayan ganado los antipartidos y los antipolíticos, pero, aunque no se eliminen los partidos políticos y no podamos vivir sin los políticos, en definitiva, en Colombia ha nacido una fuerte exigencia de mejorar los partidos y limpiar la clase política, lo cual no es fácil ni se da en un solo golpe.  
  9. El país. ¿A qué me refiero? A que se ha estabilizado un poco, al haberse neutralizado, no sabemos si, en definitiva, un estallido social que sería mucho más grave que el dado en forma descomunal en abril del 2021 porque un nuevo estallido fácilmente se convertiría en una guerra civil.
  10. La vida. Es real que ha surgido un compromiso para iniciar procesos que vayan eliminando todo aquello que atente contra los derechos humanos y contra la vida de los colombianos, privilegiando las soluciones sociales de raíz, por encima de las soluciones armadas.
  11. La salud, la educación y muchos otros campos donde es claro que iniciarán transformaciones impensables hace un par de meses. Pero algo más es que se le ha logrado un avance en la mentalidad del cambio, porque se supo hacer ganador el deseo de cambiar, en medio del terror de quienes no entendían que era necesario y crucial para el país.

Para terminar dos reflexiones finales: la primera es que sé que hay que tener una mentalidad ganadora en todo: en el fútbol, en la educación, en el trabajo, en los negocios. Ganar es importante en nuestros propósitos, pero debemos tener una visión sistémica, más amplia y profunda nos lleva ser grandes ganadores, así no hayamos ganado una competencia. Se trata más de ganar para todos, que ganar solo en la individualidad.

La segunda, es que no sé cuántos de todos estos procesos de cambio cumplirán Petro/Márquez, pero tengo fe en que serán significativos e históricos y han arrancado muy bien con los nombramientos en los altos cargos. De verdad considero que con un cambio como el que se propone el nuevo gobierno, ganamos todos los colombianos… Ganamos todos porque si tenemos más paz, menos pobres, menos excluidos, menos marginados, mayor sostenibilidad ambiental, etc., tendremos menos violencia, menos delincuencia común, más tranquilidad y mayor dignidad al sentirnos colombianos.

César Augusto Muñoz Echeverry

cesarm@cmconsultorias.com

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4 COMENTARIOS

  1. Interesante análisis. Gracias.

    Complemento. Hay una frase que siempre me a gustado, y referente a cada uno, nosotros somos el país. La frase a que me refiero es de J.F.Kennedy: « No nos preguntemos que hace el gobierno por mi bienestar, pregúntese, que he hecho YO por mi país».

    En cada una de MIS acciones, están las soluciones, personales, familiares y de mi comunidad.

    Hoy empieza una GRAN ESPERANZA, y no es de considerarnos ganadores, es unirnos, es un solo rumbo, una sola bitácora como que debe llevar a buen puerto a nuestra Nave Patria.

  2. Excelente César Augusto, ganó Colombia, son muy pocos los que perderán, los corruptos, los violentos, los insolidarios, es decir, una ínfima minoría.

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