Los Niños Cantores de Viena y la cucaracha en el Aeropuerto Matecaña

0
59

Por ÁLVARO CAMACHO ANDRADE.-

(Especial para El Opinadero Dominical).-

Nunca olvidare ese día cuando acostado en la cama de mi papá y rodeado con mis hermanos nos leyó la historia de los niños cantores de Viena. A las 6 am del domingo, el repartidor de leche dejaba tres botellas y un ejemplar de El Tiempo que traía las Lecturas Dominicales que estaban divididas en dos secciones: las tiras cómicas y la cultural. Mi mamá se levantaba a preparar el desayuno para 9 o 10 que componíamos la familia, ese era el momento que aprovechábamos para acostarnos al lado de él y quién llegaba primero cogía el cuadernillo con las historietas de Lorenzo y Pepita, Educando a papá, Tarzán, El Fantasma, Mandrake, Dick Tracy, Don Abundio y Benitín y Eneas. Ese día, un domingo de 1964 mi padre con las Lecturas Dominicales en la mano nos pidió atención para contarnos emocionado que en Viena, capital de Austria, existía un coro de niños  creado hacía más de 450 años, que interpretaban a compositores de la talla de Beethoven, Mozart o Schubert y que sus integrantes eran niños entre 10 y 12 años que provenían de distintas partes del mundo, nos decía que estaban representadas todas la razas y que sus presentaciones eran en los lugares más espectaculares del mundo como la catedral de Notre Dame en París y que vestían impecablemente de marineros.

La tarde del 15 de agosto de 2007, 43 años después de aquel domingo inesperadamente la jefe de prensa de la alcaldía me pidió que saliera rápidamente para el aeropuerto Matecaña para registrar fotográficamente el arribo de Los Niños cantores de Viena que llegaban para una presentación en la Plaza Cívica como parte de la programación cultural de las Fiestas de la Cosecha, llegué al aeropuerto y logré pasar a la sala Vip donde los jovenes eran esperados por algunos funcionarios, pocos periodistas, dos fotógrafos y unos camarógrafos que al tenerlos en el sitio les hicieron entrevistas con un traductor que los acompañaba, fotos y videos hasta terminar su labor y abandonaron el sitio para registrar la salida del grupo de niños. Solo quedamos en la sala aparte de los Niños Cantores de Viena el periodista Fabio Castaño Molina, la fotógrafa  Rocío López y yo.

En ese momento se me ocurrió decirle al traductor que le pidiera el favor al director que formara a los niños como si estuvieran en una presentación para hacer una foto especial para la alcaldía. Yo no sé qué entendió  pero de un momento a otro el director formó a los muchachos, cogió una batuta y ¡los  Niños Cantores de Viena empezaron a cantar “Torna a Sorrento”! ¡Quedé  impactado, cantaban para mí! Tomé algunas fotos y cuando terminó la canción ¡siguieron con “Moliendo Café”! ¡Espectacular! El cierre fue fenomenal, cantaron “La Cucaracha” en varios idiomas, cuando terminaron salieron disciplinadamente para abordar el bus hacia el hotel. Aun no lo creo. Los Niños Cantores de Viena me dedicaron tres canciones. Si mi padre viviera para contárselo me abrazaría y me diría que logré su sueño.

Álvaro Camacho Andrade

Deja tu comentario

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí