Memorias I: Día del estudiante caído, un siglo de guerra contra la juventud colombiana.

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Imagen tomada de El Espectador.

Por JESÚS ALBEIRO ZULUAGA LÓPEZ.

A Lucas Villa Vásquez y familia, y a todos los jóvenes asesinados en el marco del presente Paro Nacional.

Hoy 8 de junio, no se celebra – como se suele decir de los festivos -, se evoca, se conmemora la lucha de la juventud por un país mejor, y se recuerda también la guerra que batallaron y seguimos batallando a día de hoy, propuesta, contra nosotros los jóvenes, por el gobierno colombiano en el siglo XX.

A raíz de la Masacre de las Bananeras, una de tantas masacres cometidas en una Colombia presidida por genocidas, el 7 de junio de 1929, 92 años atrás, se alzaron en arengas los jóvenes de la Universidad Nacional contra el asesino y entonces presidente, responsable la hecatombe del año anterior, Miguel Abadía Méndez. Ese día en la noche (nótese que se han valido por años de mi bellísima luna para cometer sus fechorías), la protesta, que iba cerca al entonces Palacio de la Carrera, hoy Casa de Nariño – llamada diferente pero siempre casa de los mismos asesinos – los estudiantes fueron recibidos a bala, como para evocar la masacre que entonces era motivo de la manifestación. Del ataque de los temerarios policías nos quedó un muerto, el estudiante de derecho, de esta universidad, Gonzalo Bravo Pérez. Un acontecimiento no novedoso en su calidad de doloroso e inaudito, pues en Colombia siempre han asesinado al que no siga el hilo del gobierno, sin importar que el bordado final sea un desventurado crimen. Así, siendo pan de todos los días, este acontecimiento en particular marcó para siempre la historia del país.

Al día siguiente, el 8 de junio, los estudiantes volvieron a las calles sacándole el cuerpo al miedo, a rechazar el homicidio de su compañero, qué pasó a la historia como el primer mártir estudiantil y dio origen al lastimero y no honorífico festivo. Gonzalo, quedas en nuestra memoria.

En el montaje el retrato del joven Gonzalo Bravo Pérez. Imagen tomada de Kienyke

25 años después, el 8 de junio de 1954, en plena dictadura de Rojas Pinilla los estudiantes decidieron movilizarse en conmemoración de lo sucedido en 1929. Todo el derecho, la gente le reza a sus muertos, ¿por qué los jóvenes aquellos no podrían marchar por sus asesinados? Digamos que en dictadura oficialmente reconocida (diferente de todas las demás, igual de violentas, pero no reconocidas) desde el principio esta protesta ya dejaba ver un conflicto. Tal cual fue y no se dejó esperar, tras una jornada condicionada por enfrentamientos con los policías y de regreso a la universidad, los estudiantes fueron mandados a desalojar la institución y tras la firme negativa, atacados indiscriminadamente, como siempre han sabido hacer, a bala. En el suceso fue asesinado el estudiante de medicina y filosofía Uriel Gutiérrez de la Universidad Nacional. Otro muerto para la Universidad Nacional, otra vez una protesta por el homicidio de Estado es respondida con homicidio de Estado. Estado cruel, sinsabor y asesino.

El día siguiente, 9 de junio, miles de estudiantes de diferentes universidades salieron a las calles a reprochar el asesinato vil de Uriel por parte del ejército. Historia repetida. El glorioso en la guerra de Corea, mal respetado Batallón Colombia, abrió fuego contra la marcha y en la agresión asesina a 11 estudiantes: Álvaro Gutiérrez Góngora, Jaime Pacheco Mora, Rafael Chávez Matallana, Hernando Ospina López, Hernán Ramírez Henao, Hugo León Velázquez, Helmo Gómez, Carlos J. Grisales, Hernando Morales, Raquel Cantor y Jaime Moore Ramírez. 50 personas más resultaron heridas, y heridas de bala.

Imagen de Señal Memoria.

Por los acontecimientos, Gustavo Rojas Pinilla declara Estado de Sitio. ¡El colmo del descaro, brutalidad y redundancia! Para entonces Colombia ya era un país sitiado y las garantías constitucionales no eran garantes de nada. Encima, el dictador, declara el cierre de la Universidad Nacional, epicentro de la revolución, y detiene a más de 500 personas, actuando como buen protagonista de la censura y el abuso de poder. Para entonces Colombia bien aplicaba para ser el epicentro de la bellaquería de toda América Latina.

De Rojas Pinilla no se pudiera esperar otra cosa. Batallón Colombia, para que no olvidemos. Olvidar nuestra historia es nuestro peor pecado. Uriel Gutiérrez y compañeros, quedan en nuestra memoria.

Pasados los años, exactamente 19 de ellos, en 1973, en el día del estudiante caído, el 8 de junio para ser preciso, en la ciudad de Medellín cuyo alcalde era Guillermo Mora Londoño, se cometió otro asesinato; igual que los demás, hasta hoy está impune. La tarde de ese día, un viernes, estudiantes y profesores de la Universidad de Antioquia realizaron una marcha hacia el centro de la ciudad, allí un impúdico agentes del DAS baleó el pecho del estudiante de economía Luis Fernando Barrientos, de la universidad convocante. Hoy en la UDEA existe una plazoleta en su honor. Luis Fernando, quedas en nuestra memoria.

Plazoleta Barrientos, en la UDEA. Imagen tomada del sitio web de la UDEA

Hoy, en medio de un paro nacional histórico, recordamos otros acontecimientos trágicos, otros estudiantes caídos. Como los casos de Dylan Cruz, de los jóvenes de Samaniego, Nariño, y de los niños del cañaduzal, en Cali. Solo en el 2020, en aterradoras cifras publicadas por El Tiempo, hasta el 31 de julio, fueron registrados 294 menores de edad asesinados. Todos nos duelen, cada uno de ellos.

Hace un mes y dos días, el miércoles 6 de mayo, fue baleado el estudiante de ciencias del deporte Lucas Villa Vásquez de la Universidad Tecnológica de Pereira, y 5 días después, el 11 de mayo, murió. Esto, para que quede en la memoria y no pequemos, en la alcaldía de Carlos Maya. La muerte de Lucas y las decenas de estudiantes en el marco de este paro, se suman al conjunto, que supera los miles de individuos jóvenes asesinados. Su autor: el desgobierno de Iván Duque. Lucas Villa y compañeros, quedan en nuestra memoria.

Son casi cien años de guerra declarada, por parte de la oligarquía, contra la juventud. Hoy hay más fuerza que nunca, más arte que nunca. Hoy hay más resistencia y más dolor que nunca. Hoy la marcha es por el estudiante caído.

Fuentes:

http://www.colombiainforma.info/8-de-junio-hoy-se-conmemora-en-colombia-el-dia-del-estudiante-caido/#:~:text=8%20jun.,en%201929%2C%201954%20y%201973.

http://www.udea.edu.co/wps/portal/udea/web/inicio/patrimonio/lugar-para-memoria/plazoleta-barrientos

https://pagina10.com/web/primer-martir-estudiantil-gonzalo-bravo-perez-es-el-personaje-10-del-dia/

https://www.senalmemoria.co/articulos/el-dia-del-estudiante-caido-violencia-y-protesta-estudiantil

1 COMENTARIO

  1. Respetado Columnista: una excelente retroalimentación de cátedra de Historia y Humanismo.
    Con la lectura de su columna, se hincha el corazón y el conocimiento se nutre de verdades un poco olvidadas.
    Juventud que enarbola la defensa de los derechos sociales Apoyo total.

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