Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

DerechoMerecido Descanso

Merecido Descanso

Por AURA MARLENE RÍOS

El año que está por finalizar, fue difícil para todos de una u otra manera. Confinamiento obligatorio, aislamiento social, trabajo virtual, estudio virtual, despido laboral para algunos, suspensión del contrato de trabajo para otros, cierre de algunas empresas, millonarias pérdidas económicas, administración de justicia – sin justicia, viajes frustrados, matrimonios cancelados, seres queridos que se fueron para siempre, proyectos que se quedaron sin realizar, cambio de planes obligado, pico y cédula para ir a supermercados, bancos y notarias, toques de queda, reinventarse para quienes jamás pensaron en inventarse algo, día de la madre y del padre virtual, cumpleaños virtual, funerales virtuales, misa virtual, en fin, de todo un poco.

Sumado a lo anterior, la pandemia del Covid-19 nos obligó a llevar una vida sedentaria, no solamente a los adultos, sino también a los niños. El trabajo en casa y colegios y universidades virtuales nos obligaron a permanecer sentados en el estudio o en el sofá, pegados del computar, el celular o la tablet; atrás quedaron actividades como el gimnasio, los parques, y en general, el deporte al aire libre.

El encierro, la monotonía y el estrés, se sintieron con más fuerza en las grandes ciudades como la capital del país; allí la pandemia dio para todo, aislamiento desde el 18 de marzo; donde de inmediato se dispararon la inseguridad, la mendicidad, la pobreza y la violencia intrafamiliar. Los almacenes de cadena como D1, Ara, Makro, Carrefour y Éxito, entre otros, vendieron hasta sus últimas reservas, como si se tratara de una guerra por comida. Al inicio de la pandemia, los tapabocas alcanzaron $25 mil la unidad; el alcohol antiséptico agotado, por fortuna no pasó lo mismo con el licor, que ese sí es alcohol del bueno…

Por si fuera poco, la señora Alcaldesa de Bogotá aprovechó para darse un baño de popularidad, fue así como, con megáfono en mano y “engrandecida” en el estribo de una camioneta de la Defensa Civil, quiso demostrarles a los demás, que ella era el mejor Alcalde del país. Por fortuna, para el mes de agosto se acordó que debía ejecutar el programa de gobierno del Distrito Capital, y decidió empezar hacer lo suyo.  

Ahora bien, las demás ciudades no se quedaron atrás en materia de medidas, desempleo, inseguridad y pánico económico. Sumado al drama de la pandemia, se dejó ver rápidamente la corrupción de algunos Gobernadores y Alcaldes que debían gestionar ayuda humanitaria para las clases menos favorecidas de sus respectivos Departamentos y Municipios. Para completar, los noticieros televisados limitaron la información a hablar de cifras de contagios y muertos.

Por lo anterior, luego de un año tan accidentado en todos los aspectos, no está demás regalarnos un poco de descanso, sin encierro, lejos de la multitud. Para ello, nada mejor que el contacto con la naturaleza, caminar al aire libre, visitar un bosque, el sonido de una fuente, ir al río, ver llover fuera de la ciudad, escuchar el canto de las aves, caminar en la arena, contemplar las olas y escuchar el sonido del mar, etc.. En general, disfrutar de la tranquilidad y recargarse de energía positiva. Cualquiera de estas actividades que tengamos a bien realizar, con seguridad, nuestro cuerpo, mente y alma nos lo agradecerán.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más articulos