Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadMi pequeña gran ciudad 

Mi pequeña gran ciudad 

MISCELÁNEA 

Todos tenemos algo que decir de la ciudad en la que vivimos, todos la gozamos, todos la sufrimos, desde distintas perspectivas. Algunas de esas visiones son muy optimistas y otras muy fatalistas, en opiniones que estimo se lanzan como una forma de presionar para que la ciudad siga cambiando, que siga mejorando, que no nos la dejen caer.   

Existen listados o rankings que nos sugieren cuáles son las mejores ciudades del país y se cuestiona uno qué tan objetivos pueden ser los estudios que dan origen a esos listados o si, como sucede actualmente en casi todo, la mejor ciudad será aquella que tenga la administración más pila y con la mejor estrategia de marketing y el mayor presupuesto de publicidad; la pregunta es ¿cuándo, por qué y para qué una ciudad es mejor? 

Las ciudades grandes, tipo Bogotá, Medellín, Barranquilla o Cali, tienen a su favor reunir las mejores ofertas comerciales y culturales, por las grandes concentraciones de gente que habitan y trabajan en ellas y hacen viable casi cualquier negocio, cualquier espectáculo o cualquier proyecto. Pero justamente por sus tamaños y las complejidades sociales que de ello se derivan, las ciudades grandes son invivibles y son hartas, por las dificultades en la movilidad, por las grandes distancias que se deben recorrer y principalmente por los problemas de seguridad.    

Siendo claro que me inclino por las ciudades intermedias o pequeñas, aun con sus limitaciones, pensemos en los motivos que hacen que mucha gente se venga a vivir a lugares como Pereira, Manizales o Armenia.  En este sentido, aunque carezco de estadísticas, debo decir que cada vez es más frecuente encontrarnos por las calles de nuestros barrios personas con acentos raros, mucho rolo e incluso extranjeros, muchos de ellos en búsqueda de mejores oportunidades producto de los procesos migratorios ya conocidos, pero también encontramos personas que por puro gusto eligieron vivir en una ciudad como la nuestra, porque la consideran mejor para criar familia o simplemente para disfrutar su pensión y su retiro.  

Yo prefiero vivir en el Eje Cafetero, porque aquí encuentro todo lo que me interesa y lo que necesito; aquí todo está cerca, incluso si nos toca desplazarnos de Armenia a Pereira o de Pereira a Manizales por motivos de trabajo.  Yo prefiero vivir donde las personas todavía saludan y corresponden a un saludo; donde la gente aún es gente con esa calidez de los paisas que no somos paisas de Medellín ni de Antioquia; yo prefiero quedarme aquí, donde cualquiera está dispuesto a ayudarnos con una dirección e incluso a llevarnos al lugar preciso donde necesitamos ir; donde nos topamos hombres amables y mujeres encantadoras por todas partes; donde todo queda a la vuelta de la esquina, el centro comercial, el cine, el supermercado, la farmacia, la clínica, el parque para caminar, la ruta para ir en bici o la trocha para montar a caballo.  

Con agrado y con preocupación debo que decir que todas las cosas que me gustan de mi ciudad, también les gustan a otros que todos los días llegan y la hacen crecer, aunque no crezcan al mismo ritmo sus calles, sus rotondas, sus puentes y sus avenidas. Como dijera el poeta de la tierra «…porque se volvió ciudad, murió mi pueblo pequeño». 

2 COMENTARIOS

  1. muy cierto todo,que mejor que vivir en esta ciudad que lo tiene todo.
    un comentario en castellano RANKING,ESCALAFON Y MARKETING,MERCADEO

  2. Así es Don James Cifuentes: Que no muera nuestro pueblo, y que no se pierda la riqueza de pueblo, de un pueblo adolescente, que cada día vuelve más adulto.

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