MI TIERRA NATAL – MONGUÍ

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Por AURA MARLENE RIOS CHAPARRO

Una joya arquitectónica fundada en el año 1.601, establecida sobre una alfombra verde, de casas coloniales, balcones floridos y calles empedradas. En la plaza principal, sobresale la imponente Basílica Menor, construida en piedra, la cual data del siglo XVII. Junto a aquella se encuentra el Convento de los Franciscanos, que durante años albergó a dicha Comunidad Religiosa encargada de evangelizar al “Pequeño Escorial Suramericano”, tal como fue denominado el Municipio de Monguí, “al comparar sus más distintivas edificaciones con el conjunto del Real Monasterio de El Escorial en Madrid, España”, según narra la historia. La antigua Abadía de la Comunidad Franciscana, es hoy  un Museo de Arte Religioso, donde  se exponen pinturas de relevancia histórica y estética, que datan de la época colonial, con predominio barroco, de autoría del maestro Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.

Luego de contemplar la Plaza Empedrada y la majestuosidad de la Basílica y el Claustro, la mejor opción es caminar por la Calle Real. A su paso encontrará la Capilla de San Antonio de Padua, construida  a finales del siglo XVI. Al finalizar el recorrido hallará el Real Puente de Calicanto, el cual debe su nombre a la mezcla de cal, arena y sangre de toro, utilizada como pegamento en la construcción de dicha obra; allí se sorprenderá con su arquitectura, de diseño eminentemente colonial, un camino empedrado, sobre un arco edificado en piedra y ladrillo, terminado de construir en el año 1.715. Pero la magia no está solo en el Puente; las cristalinas aguas del río El Morro que transitan por allí, dan cuenta  de muchas historias que se fueron. Así mismo, la vegetación que lo rodea, permanece firme, sin importar el paso del tiempo, retratando cada momento y guarda en su memoria recuerdos que no volverán.

Por consiguiente, en esta acogedora población se respira aire puro, tranquilidad y paz; la vida transcurre serena, sin afanes, como si no pasara nada. La Villa de Monguí es muy visitada los fines de semana  por foráneos de gusto por la Arquitectura Colonial; o por quienes desean adquirir un balón; habida consideración que allí se encuentran las mejores fábricas de este  importante producto, que es el fuerte de la industria del Municipio; también por quienes desean subir al Páramo de Ocetá, considerado el más lindo del mundo.

Por lo anterior,  sus lugares más emblemáticos, a saber: La Basílica Menor, el Convento, la Capilla de San Antonio y el Puente Calicanto, fueron declarados Monumentos Nacionales, mediante Decreto No. 291 de Febrero 24 de 1975.

Por otro lado, para diciembre de 1980, mediante concurso, Monguí fue declarado el Pueblo más Lindo de Boyacá, título que obtuvo por su Arquitectura Colonial, su riqueza cultual  y el colorido de sus paisajes. Adicionalmente, para el año 2005, el Ministerio de Cultura, mediante Resolución No. 0087 de 2005, declaró al Centro Urbano del Municipio, Bien de Interés Cultural de Carácter Nacional, reconocimiento que hizo por expresa recomendación del Consejo de Monumentos Nacionales, al tener en cuenta sus “valores de orden temporal, físico, estético, y representatividad histórica y cultural.”; cualidades que sin lugar a dudas posee de sobra y que saltan a la vista.

Igualmente, en el año 2010, un proyecto liderado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y el Fondo de Promoción Turística de Colombia (FONTUR), tuvieron  a bien incluir a Monguí, en la red de los diez Pueblos Patrimoniales de Interés Turístico de Colombia, junto a  Barichara- Santa Fe de Antioquia-Villa de Leyva- Salamina­- Santa Cruz de Mompox-, entre otros. Dicho reconocimiento potencia el patrimonio cultural de este bello Municipio, el cual se valora y proyecta mediante el turismo, generando desarrollo económico y sostenibilidad para sus habitantes. Es así como hoy los visitantes pueden disfrutar su estadía en cualquiera de los más de cinco hoteles que ofrecen tranquilidad y confort al turista, entre los que se destacan, el Monguí Plaza Hotel, ubicado en la Plaza Principal y el Hotel Calicanto Real, situado junto al Puente de Calicanto.

Posdata: Después de la Pandemia, no olvide visitar Monguí.

2 COMENTARIOS

  1. Me encantó esta descripción tan dulce y romántica de uno de los tantos lugares maravillosos que tiene Colombia y, particularmente, Boyacá.

    Monguí es pequeño pero tiene mucho que ver y mucho valor histórico.

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