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CulturaMonumentos. Héroes, Mártires, Genocidas y Cuestionamientos. Parte II

Monumentos. Héroes, Mártires, Genocidas y Cuestionamientos. Parte II

Por: CARLOS ARTURO CASTAÑEDA GARCÍA

Una vez contextualizados sobre algunos escenarios, es muy importante preguntarnos: ¿Cuáles son los propósitos iniciales a la hora de ambicionar la construcción de una obra que supuestamente represente culturalmente un territorio?… ¿cuál es el símbolo u objeto real para querer erguir una escultura en particular, cuando es cuestionada y, posiblemente ha manchado con dolor la memoria de los pueblos, la vida de seres humanos y sus estructuras sociales?… ¿Existen verdaderos símbolos para la humanidad y, no son necesariamente el fruto de consensos?…

De hecho, si nuestros antepasados se han equivocado con erguir elementos en representación de un momento histórico, talvez ha llegado la hora de replantear el discurso, el significado multi e intercultural, para así, evitar destrucciones a raíz de diversas historias hoy “distorsionadas”; pues recordemos, adoptar posturas radicales, conllevan al odio entre grupos poblacionales; no obstante, fijar puntos de encuentro para construir y estructurar un discurso colectivo, conlleva a la paz y entendimiento entre pueblos; la fórmula es simple, pero aun, hay guerra en el mundo.

De hecho, el comportamiento de querer atentar en contra de los bienes públicos, no es justificable, denota una enorme falencia en materia educativa, ello, es fiel muestra del daño comunitario al haber suprimido las cátedras de historia, urbanidad y civismo en centros de formación; adicionalmente, no puede desconocerse la disfuncionalidad del Estado Colombiano y sus deudas en materia social, cultural e histórica que muy tristemente, ha encauzado un malestar reflejado sobre las vías de hecho como mecanismo para expresar la inconformidad e impotencia por parte de muchos ciudadanos, siendo ello, el origen de un deplorable “río revuelto”, ese mismo aprovechado malintencionadamente por algunos grupos al margen de la Ley.      

A manera de ilustración, la cultura de un pueblo, está marcada por la semilla, la gesta, el fruto de sus antepasados, formas de coexistencia, tradición oral, el legado, las alegrías, las tristezas, alimento, creencias, costumbres, ubicación, manera de vestir y gran cantidad de elementos del entorno, aquellos que labran un estilo de vida. De esta manera, hagamos una síntesis de conceptos, basado en dos definiciones relevantes para los casos que nos atañen: Escultura: figura o acción artística que representa un momento, figura, objeto o cualquier imaginario de un artista. Monumento: Construcción de gran valor histórico y artístico.

Entonces, el gran valor de la escultura o el monumento, debería ser una tarea de sensibilización pedagógica a nivel de las comunidades, entendiendo esto como un desafío, ya que, en muchas ocasiones, una reducida clase dirigente, es quien decide rendir honores y homenajes a particulares individuos, desconociendo en algunas ocasiones, el daño que probablemente se haya causado a segmentos poblacionales. Si de concertar momentos para la trascendencia social e histórica de los pueblos se trata, seguro tendríamos más sentido de pertenencia, cuidado, protección y amor por los territorios.

También, es importante considerar algunas perspectivas académicas las cuales, parafraseando un poco, ante medios de comunicación, dijeron que: “muchas de las estatuas representan una historia oficial que se constituyó de manera conmemorativa; en ese sentido, tumbar las estatuas, implica un cuestionamiento a esa historia oficial” … “Belalcázar en Cali, era un –conquistador- que los grupos indígenas, consideran un símbolo de la invasión y finalmente la aniquilación de los pueblos, especialmente desde la época de la conquista” – (Diego Martínez – Gestor de Patrimonio Cultural)…

Seguro debemos replantear la resignificación de muchos monumentos en Colombia, a tal punto hemos llegado que el Ministerio de Cultura, tuvo que retirar las esculturas de Isabel la Católica y Cristóbal Colón ubicadas a un costado de la Avenida Calle 26 en Bogotá, por posibles amenazas de sabotaje y destrucción; además, en una encuesta realizada por la Unidad de Patrimonio a más de 4.500 personas en el Distrito Capital, se estimó que la estatua de Gonzalo Jiménez de Quesada, no debería regresar a su lugar habitual, por el contrario, lo mejor sería sitiarla en un museo.

El tema abordado sobre el derribamiento de símbolos, no es un caso exclusivamente de Colombia, pues también se ha visto en diferentes países del continente americano incluyendo en algunos casos recientes, a países tales como los Estados Unidos de Norteamérica, en donde fueron saboteadas las estatuas de “conquistadores europeos” como Colón, alegando los manifestantes del momento, que estos representaban símbolos de apología a la represión de cualquier tipo de libertad y el desarrollo de los pueblos.

Simbolismos, aquellos hoy representados a través de esculturas y monumentos ubicados en algunas zonas de Colombia, sobre los cuales, yace una discusión concerniente al objeto real, la esencia, los significados, la verdadera comprensión de expresiones, patrimonio, momentos históricos, trascendencia y si de verdad, vale la pena, generar espacios que nos ayuden a reconstruir una mejor nación, considerando que llevamos décadas colmadas de divisiones, violencia política con repercusión en la conformación de grupos armados, desagravios, indignación e impotencia ante la impunidad, lamentablemente hoy representada, en marchas y manifestaciones en medio de la pandemia covid19, sin precedentes, en la historia del enunciado país sudamericano y otros lugares del mundo.

9 COMENTARIOS

  1. Una sociedad devastada por el sin sentido, la perdida de valores y acostumbrada a la violencia, difícilmente logrará consenso para la reconstrucción de la misma.

    Excelente reflexión la que nos comparte Carlo Arturo Castañeda, una de las mentes brillantes que aún piensa en libertad.👍

  2. Muchas gracias apreciada Irma. Durante las dos entregas, nuestro propósito era generar momentos para analizar y reflexionar sobre nuestra sociedad «antes, durante y después», como consecuencia de las decisiones que se toman desde diferentes escenarios. Un abrazo.

  3. Gran contenido. Muchas reflexiones al leerlo. Muy bueno sería en verdad, tener en cuenta la participación ciudadana antes de decidir exponer cualquier tipo de representaciones o símbolos. No he leído la primera parte, esta me gustó mucho y buscaré la otra. Gracias.

  4. Excelente articulo, estoy de acuerdo con el análisis que haces sobre las consecuencias de materias, de historia, urbanidad y civismo, lo cual ha socavado bases importantes para la sana convivencia y el conocimiento mas amplio sobre las causas y consecuencias de las decisiones que tomemos a nivel político y social.
    Igualmente no estoy de acuerdo con la violencia . Felicitaciones apreciado amigo.

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