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ActualidadNavidad negra en Pasto

Navidad negra en Pasto

La ciudad de Pasto fue el último bastión realista conquistado a sangre y fuego por el ejército patriota. La noche de navidad del 24 de diciembre de 1822, los pastusos no pudieron celebrar en paz el nacimiento del niño Dios; por el contrario, aterrorizados vivieron la peor noche desde que se fundara la ciudad en 1537 por Sebastián de Belalcázar, cuando fueron objeto de una masacre en cuantía de más de medio millar de pobladores, en su gran mayoría mujeres y niños.

Pasto poblada por indígenas que en cuantía superaban a los criollos, eran más afines al rey Fernando VII, dado que su interés principal estaba en la promesa hecha por los realistas de mantenerles sus tierras y sus resguardos, principal motivación de la población indígena, que ya contaban con el indígena Agualongo como vocero de confianza que había sido exaltado a general del ejército realista, y que tenía entre sus logros militares haber derrotado a Bolívar.

Esta derrota, del indígena Agualongo, a las tropas de Bolívar, no solo fue recordada como un fracaso militar hacía el ejército patriota, sino que fue vengada con alevosía y sangre por el libertador, cuando le ordenó al general Sucre: ”La ciudad de Pasto debe ser tomada el 24 de diciembre y ejercer sobre ella represalias contra la población”. En verdad que el general Antonio José de Sucre acató textualmente la orden de Bolívar, porque durante tres días con el Batallón Rifles saquearon la ciudad, destruyeron archivos públicos, libros parroquiales y asesinaron a una cuarta parte de la población”.

El proyecto señal memoria relata: “Noche mala en vez de noche buena, fue para la Pasto realista la del 24 de diciembre de 1822, casa por casa la ciudad fue tomada por los patriotas. Se vengaron implacablemente; unos rendidos, otros heridos, todos fueron muertos. Penetraron a caballo a la iglesia de San Francisco y ultimaron a todos los asilados, incluyendo mujeres y niños”.

Pero Pasto siempre ha sido una ciudad irreverente con el opresor, razón por la que sus mejores hombres se organizaron en guerrilla y siguieron desde el Guaitara y el Patía dándole problemas al general Bolívar, quien en 1826, le escribía a Santander: “Los pastusos deben debe ser aniquilados, y sus mujeres e hijos transportados a otra parte. De otro modo Colombia se acordará de los pastusos, aun cuando sea de aquí a cien años, porque jamás se olvidarán de nuestros estragos”.

La navidad del 24 de diciembre de 1822 siempre será recordada por los pastusos como la peor tragedia de la ciudad, visibilizada cada año en los carnavales de enero con una carroza emblemática llamada la carroza del colorado recordando la calle del colorado que se cubrió esa navidad con ríos de sangre. Por esto, la plaza de Pasto nunca podrá tener una estatua de Bolívar.

JAIRO ARANGO GAVIRIA

Diciembre 2022

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3 COMENTARIOS

  1. El pueblo Pastuso no ha tragado entero nunca, no en vano es que una de las más altas votaciones para Petro se depositaron en esa ciudad. Honor al rebelde pueblo pastuso

  2. Avatar Jaime Rondón Espinosa CNP COLOMBIA Colegio Nacional de Periodistas de Colombia Vicepresidente Seccional Norte de Santander

    Bendiciones y prosperidad

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