Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadNo sé tú, pero yo….

No sé tú, pero yo….

A propósito de los contratos de prestación de servicios a los periodistas

No se ustedes, pero yo sí creo que hay una ligazón entre corrupción y violencia, y que, así como requerimos verdad para alcanzar la paz también necesitamos transparencia y, ante todo, contrición para superar esta ola de corrupción que también afecta al gremio periodístico.  La profesión que escogimos como proyecto de vida demanda sacrificios y si no estamos dispuestos a hacerlos, pues hagámosles reingeniería a nuestras vidas y cambiemos de oficio.  No podemos perder el norte.  La ética nos enseña que nos debemos a la ciudadanía, esa que madruga a leernos, a vernos o a escucharnos.  Eso debe quedar absolutamente claro.  Si bien los medios de comunicación son un negocio, y el combustible del negocio es el dinero, el confundir la venta de pauta con venta de información desnaturaliza el deber ser de la prensa y la priva de su mayor patrimonio cual es la credibilidad.  Lo divulgado en la W el pasado viernes 29 de julio por un colega del departamento del Magdalena sucede en todo el país y debería llamarnos a vergüenza.  El denunciante reconoce que por una especie de “contrato verbal”, una “central de medios” les paga a los periodistas para que hablen bien del gobernador.  Eso no es nuevo ni exclusivo de la costa Caribe colombiana, pero sí deplorable.  Y lo peor, se origina en los contratos de “prestación de servicios” que nacen en las oficinas de prensa de instituciones públicas y privadas donde el “free lance”, es decir el experto en redactar noticias atractivas para que sean replicadas por sus colegas, le dan una ayudita que suena a cohecho.  No importa la veracidad del material, hay que publicarlo y punto. “Yo te pago para que tú publiques lo que yo quiero o necesito”.  Eso no solamente es deshonesto sino contrario a democracia.  Es decir, que, si el periodista opta por cambiar su misión de investigar, indagar, contrastar, denunciar y publicar por la de “tapar”, recibirá una recompensa en dinero.  Las treinta monedas de Judas por venderse al poderoso.  Aquí recuerdo al maestro Javier Darío Restrepo en sus conferencias de ética cuando insistía en que el periodista no debería trabajar para el departamento comercial ni las oficinas de relaciones públicas, porque su oficio es el de incomodar al poder. 

Mal por el gobernante que “compra” conciencias con los dineros públicos, mal porque premia a sus áulicos y castiga a sus detractores; mal por el periodista que denuncia porque no le pagaron oportunamente el compromiso inmoral; mal por las oficinas jurídicas y los entes de control y mal por los medios que se arrodillan en vez de establecer claros límites entre la venta de una pauta publicitaria, o la publicación de “remitidos” (con la advertencia de cuál es su origen en los encabezados…) y mal por las organizaciones periodísticas permeadas por ese mal que el pueblo colombiano con su voto por el Cambio exigió corregir. Ojalá suceda cuanto antes.

7 COMENTARIOS

  1. Respetado Director:
    He leído su columna, una y otra vez, he leído la respuesta de quienes desempeñan tan loable profesion ( lo expresó por los argumentos que observo en ellos).
    Sin ser Periodista, categoría que es Dada a quienes con su independencia, rigor investigativo, objetividad , conocimiento mantienen informados sobre lo político, social, económico y demás acciones del quehacer humano
    Su labor admirable, confiable, los hace centro de críticas.
    Leo a un gran docto en materia del periodismo y confirmo que la tesis planteada por el Director del Opinadero, corresponde a uno de los cánones de la labor de comunicar, lo cito:
    » El Periodista no debe ser el vocero del poder económico o ideológico, sino que debe tener presente que su principal propósito es la comunidad.»
    De Jesús Martín Barbero en 2013.

  2. El llamado «Cuarto Poder», se autodestruyo, al vender (pauta)su independencia.
    Además fue cooptado por los grandes poderes económicos con fin político.
    Hoy la lucha es por re-crear el periodismo libre, independiente, crítico pero a su vez informativo.
    Si bienvenido el debate. A releer a Ignacio Ramonet, Javier Dario Restrepo, Gossain y otros.

    • Totalmente de acuerdo. Es necesario hacer un acto de contrición y un propósito de enmienda. Ota forma de contribuir a construir verdad para reconciliarnos entre los colombianos.

  3. En ciencias sociales….hace rato se aceptó que la objetividad, per se, NO existe…

    Prefiero los medios que desde su línea editorial dicen con quién están (ej Semana) que aquellos quienes posan de independientes (hasta se llaman así) y es claro que No lo son.

    Colombia apenas va llegando al momento de la desnudez editorial… Bienvenida

    Eso en los grandes medios… En los pequeños el ejercicio es muy sencillo: miren quien les pauta y tendrán claro de quién «dependen» : es un tema de sobrevivencia …. RESPETABLE. Ya depende de su audiencia «leer» el enfoque.

    Cómo TODO en la vida… Hay de todos los colores, de todas las actitudes.

    Eso en el periodismo que debe informar… En el caso de quienes opinamos, es similar, lo que se nos puede pedir es abstenernos de usar la ventana pública, a favor o en contra, de las organizaciones (públicas o privadas) con las que se tengan relaciones contractuales….

    Bienvenido el debate LF …es curioso que No sea permanente… Porque SI LO ES.

    Abrazo

    • Se puede y se debe. La utopía es el sueño del optimista. Comencemos por hacer bien la noticia, ciñéndonos a los hechos, contrastando, verificando, denunciando, revelando. Dar copia y pega al boletín no es trabajo de periodistas. Y el medio debe advertir cuando se trate de un «publireportaje», «gacetilla» o «especial patrocinado». Eso es respeto al lector. Y en cuanto a la libertad de Opinión este medio es la prueba de que se pueden y se deben respeta todas las voces, aunque les tallen a los anunciantes. Sólo asi se construye democracia. En cuanto a la militancia, es el derecho sagrado de los que opinan y la estafa al público de los sesgados.

  4. Imposible, humanamente imposible que haya objetividad, no puedes criticar o poner en el ojo del huracán a quien te paga el sueldo. Un periodista que sea pagado por el gobierno es un trabajador más de la administración y naturalmente será un férreo defensor de su patrono, tampoco le veo nada de malo es algo normal, lo malo es que pretenda en algún escenario posar de crítico o independiente.

    • Ese es uno de los roles que puede desempeñar un periodista profesional, lo anti ético sería cobrar sueldo como comunicador y pretender actuar como periodista, porque se pierde independencia y por ende credibilidad. Cada Lora en su estaca.

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