El actual clima de violencia, que los grandes medios de comunicación tradicionales han exacerbado (en su afán de sembrar, de manera mezquina, un clima de desesperanza entre los colombianos), me motivó a recordar que en gobiernos anteriores también existían grupos violentos en el sur del país, y que según denuncias del presidente Petro, hubo zonas donde a cambio de dinero, altos mandos militares, entregaron el control territorial a grupos de narcotraficantes, caso de la zona del Plateado (Cauca).
El escándalo mediático quiere hacer creer que la violencia es culpa de este gobierno y que en los anteriores el país vivía en paz y tranquilidad, falso, tampoco este gobierno es el único que ha intentado procesos de paz con grupos armados; cuando en este gobierno como primer paso para negociaciones de paz, se pactaron ceses al fuego el rumor era: “se le entregó el país a la delincuencia, se amarró a las fuerzas armadas, los muertos de las fuerzas armadas son culpa del gobierno por no atacar a los bandidos”; ahora que el presidente ordenó una ofensiva armada contra los grupos narcos del sur del país, se hacen escándalos por las bajas en las fuerzas armadas ¿al fin qué? Las fuerzas armadas están para combatir a la delincuencia, no para ser sus cómplices, venderles armas oficiales bajo cuerda, darles salvoconductos a grupos ilegales, o entregar territorios por dinero. Quienes llegaron a las fuerzas armadas esperando jubilarse tras un escritorio, sin entrenar o combatir, se equivocaron de carrera.
Es necesario hacer un pequeño repaso histórico sobre la violencia y algunos de sus protagonistas, entre ellos antiguos bandoleros:” Para algunos autores el bandolerismo tiene precedentes en el siglo XIX, y en el periodo posterior a la Guerra de los Mil Días, conocidos simplemente como “chusma” o “chusmeros”, aunque otros afirman que no se concebía en ese entonces el bandolerismo social surgido en los años 30 y acrecentado en la violencia” (es.m.wikipedia.org). “El bandolerismo en Colombia se dio como consecuencia de la violencia partidista iniciada a fines del periodo conocido como la República Liberal y terminó a mediados de los años 60 durante el Frente Nacional” (es.m.wikipedia.org).
“Los bandoleros liberales, también llamados “chusmeros” por su origen popular (chusma), eran campesinos quienes al principio tenían filiación liberal, conservadora o comunista (o convertidos a ésta), pero que al ser víctimas de La Violencia deciden tomar armas más en cuestión de autodefensas. Otros bandoleros eran ex policías que tienen el mismo fin y otros eran ex soldados, que se adhieren a los paramilitares como eran los Chulavitas o los pájaros. La gran mayoría de bandoleros eran guerrilleros: algunos desmovilizados por la amnistía del presidente Gustavo Rojas Pinilla” (es.m.wikipedia.org).
“El liberalismo llamó Policía Política, Popol, a la policía encargada por los gobiernos de Ospina Pérez y Laureano Gómez de vigilar a los sindicatos y las actividades políticas de la oposición, y que actuó como brazo armado del conservatismo durante la época de la violencia” (Nota 1). “Chulavita. Nombre dado por el liberalismo durante la violencia los policías que se caracterizaban por su sectarismo y los atropellos en defensa del gobierno conservador. Estos provenían en mayor parte de la vereda boyacense de Chulavita, municipio de la Uvita, región conservadora desde el siglo XIX” (Nota 2).” Pájaro. Expresión dada a los matones civiles que emplearon desde 1948 los gobiernos conservadores, y luego la dictadura de Rojas Pinilla, para combatir a los liberales y a los opositores del régimen. León María Lozano, el cóndor fue un famoso jefe pájaro del Valle del Cauca durante los gobiernos de Ospina Pérez y de Laureano Gómez, y luego durante la dictadura de Rojas. El nombre pájaro venía del modus operandi de estos paramilitares caracterizados por acciones rápidas “volando”, luego de las cuales desaparecían entre la población civil con la complicidad de la policía y el ejército” (Nota 3). “Cachiporro, Collarejo, Patiamarillo, recalzado, Protestado. Los dos primeros eran los motes insultantes que daban los conservadores a los liberales durante la violencia. Patiamarillo era la forma despectiva como designaban los liberales o los conservadores sectarios a sus copartidarios conciliadores con el “enemigo” durante la violencia. Recalzados o Protestados eran los que cambiaban de partido para salvar su vida, o para no tener que abandonar la región durante la violencia” (Nota 4).
“La denominación de cachiporros y similares comprendía a todos los contrarios al partido conservador o godos: liberales, comunistas, ateos, masones, izquierdistas, etc. Enfrentados a los miembros del partido conservador y a la policía política ya que hasta mediados del siglo XX la política la religión controlaban también a la policía. Se formaron también cuerpos paramilitares conservadores como los pájaros y los Chulavitas. Los liberales o cachiporros conformaron las guerrillas liberales durante La Violencia entre la denominada “generación de la violencia” entre 1945 a 1965 en los departamentos de Tolima, Cundinamarca, Antioquia, Santander, Boyacá, en los llanos orientales, valle del Cauca, Cauca y la Costa Caribe. El enfrentamiento entre liberales y conservadores finaliza con la “pacificación del país” en el mandato de Gustavo Rojas Pinilla y el establecimiento del Frente Nacional, tras lo cual los grupos que no se desmovilizaron o volvieron al uso de las armas serían considerados como bandoleros, entre ellos grupos comunistas no incluidos en las negociaciones” (es.m.wikipedia.org).
” Durante la violencia liberal – conservadora, y sobre todo después de la terminación de esta, se conoció como” bandoleros” por oposición a “guerrilleros”, a quienes se dedicaron a matar y asolar los campos sin motivación política alguna, solo por espíritu homicida, de venganza y de pillaje, o al servicio de terratenientes que buscaban apoderarse de las tierras de los campesinos. Las cuadrillas de bandoleros, principal secuela de la violencia bipartidista, solo fueron exterminados a comienzos del Frente Nacional. Entre otros jefes bandoleros famosos figuran Teófilo Rojas -chispas-, Efraín González (Foto 1), Jacinto Cruz Usma – sangrenegra-, José William Aranguren -Desquite-, el Capitán Venganza, Alma negra, Joselito, Tarzán, el mico” (Nota 5).

“ Muchos ex guerrilleros se convirtieron en bandoleros, como es el caso de Chispas, quien con Efraín González fue el bandido más famoso. Chispas se acogió a la amnistía de Rojas, se casó y reconstruyó su finca en Rovira (Tolima). El alcalde de la población no creyó en la sinceridad del ex guerrillero y una noche mandó la policía a matarlo. Como no lo encontraron le incendiaron la casa, mataron los animales y destruyeron el trapiche. Desde ese momento Chispas se volvió una fiera. Jacinto Cruz Usma, sangrenegra, a raíz del asesinato del hijo del alcalde de su pueblo se vinculó a las guerrillas liberales y luego realizó acciones independientes a lo largo de tres años en el norte del Tolima. Fue dado de baja por el ejército en 1964. José William Angel Aranguren, Desquite, en 1952 vio asesinar a su padre a manos del alcalde conservador de su pueblo. Se fugó de la Picota y en 1957 se vinculó a los hombres dirigidos por Chispas; luego actuó por cuenta propia” (Nota 6).
Ex guerrilleros liberales se asentaron desde los años 50, en zonas regiones apartadas, alejados del control estatal organizaron a los campesinos en “autodefensas”, creando las “repúblicas independientes” llamadas así por Laureano, quien demandó desde el Congreso en 1961 su destrucción “por considerarlas peligrosos reductos subversivos. Las repúblicas independientes más conocidas fueron la de Marquetalia, El Pato, Riochiquito, Guayabero, Sumapaz y el Ariari, las cuales fueron atacas por el ejército en 1964 y 1965” (Nota.6).
Todos estamos hastiados de la violencia, anhelamos la paz, no es lo mismo combatir a un pequeño grupo de campesinos, mal armados (como en el pasado) que, a un grupo de narcotraficantes con dineros suficientes para reclutar y armar a sus integrantes, para contratar como mercenarios a otros grupos delincuenciales que cometen delitos en su nombre; por eso los últimos procesos de paz han sido parciales, hay pocas posibilidades de un desarme total y masivo.
El estado no puede repetir errores del pasado: 1- Dejar abandonados territorios desocupados por grupos alzados en armas, como ocurrió tras el acuerdo con las Farc, territorios ocupados hoy por grupos violentos a semejanza de las repúblicas independientes, pero al contario de ellas, allí los campesinos son abusados, reclutados y hasta extorsionados por estos grupos de narcotraficantes, preocupados solo por continuar con su negocio. Las Farc eran una guerrilla cansada, que aceptó dejar el monte a cambio de ganancias pírricas, entre ellas 8 escaños en el Senado por dos periodos legislativos ¿Cuántos escaños obtendrán las Farc en las próximas elecciones? (ver video al finalizar escrito). 2 – Movilizar al ejército, y para justificar que se estaba ganando la guerra, cometer ejecuciones extrajudiciales fuera de combate (falsos positivos), un baldón para nuestras fuerzas armadas. 3 – Este error es responsabilidad del presente gobierno: reconocerles estatus político a grupos de narcotraficantes disfrazados de insurgentes, enfrentados entre sí (por control de rutas de cocaína), con otros grupos que usan su mismo disfraz ideológico, (Nueva Marquetalia, disidencias de Iván mordisco, incluso E.L.N.), u otros grupos de narcotraficantes que se dicen de derecha, caso del clan del golfo autoproclamado eufemísticamente: autodefensas Gaitanistas.
En síntesis: continúa en muchos de los mismos territorios, la vieja violencia colombiana, con particularidades que dificultan las negociaciones y los procesos se paz.
Aunque derrotar militarmente a narcos adinerados y aliados del poder, es más fácil de decir que de hacer: En estos días de ofensiva militar contra los grupos armados, no se les puede volver a comer carreta, o entregan las armas y se someten a la justicia, o son sometidos militarmente, no hay otra opción.
Notas:
-1, 2 ,3, 4: 1101 cosas sobre la historia de Colombia que debemos saber, Eugenio Gutiérrez C. Miguel A. Urrego, Círculo de lectores S.A Santa fe de Bogotá, Colombia 1995 pagina 13.
5-: 1101 cosas sobre la historia de Colombia que debemos saber, Eugenio Gutiérrez C. Miguel A. Urrego, Círculo de lectores S.A Santa fe de Bogotá, Colombia 1995 pagina 77.
6-1101 cosas sobre la historia de Colombia que debemos saber, Eugenio Gutiérrez C. Miguel A. Urrego, Círculo de lectores S.A Santa fe de Bogotá, Colombia 1995 pagina 78.
La Historia de las negociaciones de Paz, FARC-GOBIERNO y los excluidos o intocables (Eliminados, descartados, separados y apartados) …. y cómo se llegó a la Firma del Acuerdo de Paz, realizado con el GOBIERNO de JUAN MANUEL SANTOS.
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Mil saludos Isdaen: muy oportuno su comentario, mil abrazos y bendiciones para UD y su familia.
Me equivoqué por escribir a la carrera: Ha sido
Magistral clase sobre la historia de la violencia en Colombia, que deberíamos conocerla todos.
Mil gracias por su gentileza, pero si tiene UD toda la razón: pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla. Mil saludos y bendiciones.
Buen dìa Danilo. Saludos.
Violencia siempre ha existido en este hermoso y sangriento país.
En el caso del mandato de Gustavo Petro, la característica de este gobierno
a sido el sabotaje y el no dejar que nuestro presidente gobierne ya que todo
lo que haga Petro lo estropean y así es muy dificil.
Yo le pongo un ejemplo: Un rector, un muy buen rector si los docentes no le caminan
a sus directrices y al contrario se la sabotean o estropean es muy díficil para él, siendo un buen rector mal rodeado.
Yo le deseo mucha sabiduría a nuestro presidente.
Colombia es un país muy difícil, donde se vaya existen problemas por doquier y la violencia
con sus actores es una forma de vida para un país que tenía escasas posibilidades cuando
el tema del narcotráfico comenzó pero ahora el gobierno ofrece más alternativas pero la violencia y
el narco han atraído a muchos, pero eso no significa que se deben quedar mirando para el techo.
Como dice la frase: » El buen trabajo no traiciona». Hay que hacer cumplir la institucionalidad a través
de nuestro mandatario. Como lo he expresado, este gobierno es el gobierno del sabotaje a la institucionalidad pero no se puede bajar la guardia ya que la guerra es para todos los involucrados y el estado tiene que hacerse sentir.
Muchas gracias Danilo y un feliz descanso le deseo.