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LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadPetro o Rodolfo, eso es lo que hay  

Petro o Rodolfo, eso es lo que hay  

La capacidad que tienen los medios de comunicación de incidir en una determinada situación, en un espacio de tiempo, cada vez es más pequeño, es increíble. Lo que sucedió el pasado domingo 29 de mayo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales dejó a los colombianos un poco atónitos; era verdad que la opción de Rodolfo Hernández estaba irrumpiendo con fuerza, como una tercería, como una alternativa que antes no estaba muy definida, producto más del miedo generado frente a la posibilidad de un gobierno de izquierda y por los defectos de la candidatura de Federico Gutiérrez que jamás llegó a consolidarse; pero la verdad no se tenía dimensionado que la candidatura del Ingeniero fuera tomar la dinámica que finalmente ha tenido.  

Sin embargo, llama la atención el comportamiento que ha tenido la opinión pública que pasó de una efervescencia, por la forma en que este señor dice las cosas y como comunica su discurso, escueto pero muy muy directo, muy determinado contra los corruptos, proponiendo un montón de cambios bastante neurálgicos y drásticos, que, aunque no se tenga claro cómo se van a hacer, al mar de dudas que hoy se tienen, al contar con mayor información y conocer mejor al personaje.  

Hasta la semana pasada Petro tenía limitadas sus posibilidades, justamente porque se creía que de ser presidente iba a poner patas arriba el país y hoy resulta que Rodolfo es precisamente el que está dejando esa sensación, al punto que la opción de Petro pasó de ser una amenaza de revolución a la alternativa más institucional; es irónico.  

En medio de la alineación de fuerzas de un lado y del otro con las adhesiones, corre un rumor que lleva a percibir que la gente está entendiendo la verdadera amenaza que significaría un gobierno del señor Rodolfo Hernández, por las formas en que él se expresa, por lo que ha dicho, por el tono férreo en que ha manifestado que recibe todos los apoyos pero que a nadie le va a dar nada, que es algo que en principio no está mal, porque estoy de acuerdo en acabar con el clientelismo, sin embargo no puede ignorarse del todo que el gobierno de un país tiene un altísimo componente político y digamos que esa posición tan drástica, tan irreflexiva, tan intransigente del «viejo», puede traducirse luego en muchas otras expresiones, cuando este señor esté gobernando, y vaya uno a saber qué posición va a tener, por ejemplo, en el escenario económico, en el escenario de la educación, en el escenario de la comunicación social, qué postura va a tener frente a los periodistas, qué capacidad de permeabilidad va a tener frente a la crítica, frente a la oposición y aquí es donde yo entiendo que, como dice mi mamá, desde el desayuno se sabe lo que va a ser el almuerzo.  

El país ha llegado a una situación insospechada, como la que llevó a la elección de Donald Trump en los Estados Unidos, que aún nos parece una broma o un mal sueño. En Colombia era inimaginable semejante dilema, o Petro o Rodolfo, pero los hechos son tozudos, ya estamos en la segunda vuelta y eso es lo que hay, con la absoluta certeza en cuanto que votar en blanco no tendrá ninguna utilidad, razón por la cual resultará más practico inclinarnos hacia donde el mínimo de afinidad programática o ideológica nos indique.  

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4 COMENTARIOS

  1. James
    Con todo el respeto….. solo hablaste de los “riesgos” con Rodolfo. Que hay del otro? Con ese si hay certeza del camino errático que tomaría este país y con quien la gente pasaría a sufrir más de lo que está hoy

  2. Si señor, llego la hora de la verdad, a estas alturas ya hay suficiente ilustracion y no nos podemos equivocar ni pensar tibiamente. La decision firme es: votar por Petro y Francia. No hay nada mas que decir.

  3. El voto en blanco es solamente un acto de arrogancia individual de aquellos que se creen más puros y éticos que todos los demás. En coyunturas históricas como la presente, es necesario tomar partido. O son las hordas bárbaras del fachismo y todo el establecimiento, apertechados detrás del avivato ancianito hitleriano de Tik-Tok, o es la esperanza de un mejor país con la propuesta democrática de PETRO-FRANCIA. Votar en blanco es la misma cobarde indiferencia de quienes en un momento de crisis se van a ver ballenas. O son ellos o somos nosotros. ¡No hay otra opción!

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