Fundado el 9 de febrero de 2020
LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

Actualidad¿Qué hacer por la Colombia que soñamos?

¿Qué hacer por la Colombia que soñamos?

¿Por qué Colombia no puede superar y trascender su historia de descomposición generalizada a pesar de todos sus grandes recursos, cualidades y potencial que tiene?

De pronto deberíamos empezar por reconocer que ninguno de nosotros, estamos libres de culpa de la situación del país y al mismo tiempo ninguno estamos libres de responsabilidad para ayudar a salir de ella.

Todos soñamos con una Colombia sin problemas, pero no trabajamos por ese sueño. Nos limitamos a aterrarnos de las cosas que pasan y con frecuencia a atacar a quienes trabajan o quieren trabajar por ese sueño.

Todos podríamos contribuir mucho al logro de esa Colombia soñada pero no hacemos nada de lo que se necesita hacer.

Para empezar, nos mantenemos desinformados, por decir la palabra menos ofensiva.  Incluso hay gente que se vanagloria de no escuchar noticias, otros se limitan a oírlas o a leer titulares, pero no leen ni escuchan el análisis de las mismas, como a los columnistas, ni conocen marcos de referencia importantes que les permitan tener un contexto profundo.

No nos cansaremos de destacar que somos víctimas y victimarios de la desinformación que genera las redes sociales: creemos que contribuímos a la solución de la problemática del país mirando y enviando por las redes sociales en forma compulsiva memes, videos y mensajes, sin comprobar las fuentes, por lo que muchas terminan siendo noticias falsas (fakenews) a favor o en contra de alguien y que solo expresan indignación, rabia, miedo y nos fascinan porque obtienen muchos likes y son muy compartidos.

Otros creemos que nuestra gran contribución es levantarnos a trabajar, criar una familia, disfrutar de la vida (yo no le hago mal a nadie decimos) y listo.

Es cierto que la mayoría de los gobernantes no actúan con eficiencia y honestidad, pero nosotros los gobernados tampoco.

No importa si así es en casi todo el mundo, lo grave para nosotros es que ocurre en nuestro país. Ese fenómeno retroalimenta y aumenta el problema de tener un país con sus sistemas y subsistemas descompuestos como lo explicábamos en un artículo anterior.    

¿Qué debemos hacer para contribuir a hacer realidad la Colombia que soñamos? Como dijo Sócrates quien vaya a mover el mundo primero que se mueva él mismo. Y considero que por ahí debemos empezar:

  1. Lo primero es que nos capacitemos en lo social y lo político si creemos que podemos ayudar con nuestras opiniones en los combates políticos que se dan en las redes sociales y en las tertulias. Sabemos de periodistas y de militares responsables que se capacitan en esos temas y se les nota cuando hablan, así ese no sea su campo profesional. Es más probable ser constructivo cuando se tiene mayor conocimiento sobre lo que se habla.
  2. Ser vanguardia del cambio. No tenerle miedo: si no ha dado resultado debemos cuestionar “lo incuestionable” … aquello que la tradición ha venido aceptando y es popular. Y hacerlo dentro de un principio: la no violencia superando además la manía de andar buscando castigar.
  3. Aprender a discrepar y a refutar. Lo cual veremos en otro artículo, pero dejemos aquí una breve introducción al tema: es pasar de los insultos y el ataque a la persona, al tono a la refutación madura de los puntos centrales de las diferencias, contradiciones y disentimientos que se tengan, para evitar más divisiones y polarizaciones.
  4. Sin embargo, lo más importante es involucrarse y participar con actos en el mejoramiento del país. Para ello, en mi opinión, hay realmente dos maneras de hacerlo: 1. Participando en política, lo cual no es del gusto de la mayoría de la gente. 2. Haciendo una labor social que va mucho más allá de dar de vez en cuando una limosna o hacer una donación. Es más bien contribuir al mejoramiento de una comunidad, de una familia de bajos recursos, pertenecer a una Fundación o a un colectivo que haga obras sociales. En la mayoría de los casos es dedicar parte de nuestro tiempo de descanso.

Con ese trabajo social no vamos a ganar un peso, pero nos vamos a beneficiar todos porque ello contribuye a que haya menos pobreza, menos sufrimiento, menos delincuencia, menos violencia de distinto tipo. Todas las generaciones podemos hacerlo niños, jóvenes, adolescentes, adultos y viejos. No obstante, terminamos haciendo una invitación muy especial a la juventud para que superen las tendencias de ciertas generaciones y pasen de ser protestativos a ser más propositivos y comprometidos con el reto del cambio, el dersarrollo y las soluciones estructurales.

César Augusto Muñoz Echeverry

cesarm@cmconsultorias.com

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