¿Qué pasa con las vacunas?

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Por ALBERTO ZULUAGA TRUJILLO

Las alarmantes cifras de la pandemia que ha cobrado la vida de dos millones de personas en el mundo y ha infectado a 87.5 millones más, llegando a 15 mil muertes en tan solo 24 horas y 900 mil nuevos contagios, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), expone el doloroso drama que vive el planeta Tierra sin que sepamos a ciencia cierta para dónde vamos y lo peor aún, qué esperar el día de mañana. Los repuntes se deben al creciente aumento del contagio en las Américas que llegan a 450 mil diarios y una cifra récord de 7.800 muertes en un día, contabilizando 38 millones de contagiados y una cifra cercana al millón de fallecidos. Tan solo en nuestro país, ya superamos los dos millones de infectados con 150 mil activos y 52 mil muertes. El presidente Iván Duque y su Ministro de Salud anunciaron el 18 de diciembre el cierre de acuerdos para la obtención de 20 millones de vacunas con las farmacéuticas Pfizer y AstraZeneca y otras 20 con la plataforma Covax, vacunas que por ser de doble dosis solo cubrirán a 20 millones de colombianos. Igualmente anunciaron el cierre de otra negociación por 9 millones de vacunas más, producidas por Janssen y de aplicación única, para un gran total de 29 millones de colombianos.  Ante anuncios contradictorios  el Ministro de Salud ha respondido que este febrero arrancarán con la vacunación de las de Pfizer; que en marzo aterrizarían  varios lotes de las dosis del mecanismo Covax y que habría que esperar hasta abril o mayo para recibir  las de AstraZeneca y Janssen. Día que pasa es un día más de dolorosas muertes, cuarentenas y toques de queda, medidas policivas que restringen derechos y una economía cada vez más limitada sin que sepamos realmente que sucede con la no llegada. El médico pediatra de la Universidad del Rosario, Sergio Isaza, profesor de  Uniandes y actual presidente de la Federación Médica Colombiana, tiene serios reparos con el carácter secreto con que el Gobierno ha rodeado la negociación de las vacunas y sostiene: “La información ha sido contradictoria, insuficiente, imprecisa e inoportuna”, y agrega: “Estaremos vacunando 29 millones de colombianos pero hay que tener en cuenta que para lograr una inmunidad de rebaño requerimos de 35 millones de personas vacunadas”. Todo el secretismo que ha rodeado esta penosa negociación acaba de complicarlo más las declaraciones del Contralor General, quien buscando tranquilizar al país sobre la realidad de las negociaciones expresó: “Los contratos sí existen pero los laboratorios que las producen no tienen obligación de venderle a Colombia”. ¿Esto no es acaso un contrasentido? Las cláusulas de confidencialidad existen para proteger los secretos industriales y la propiedad intelectual pero en la medida en que las vacunas son medicamentos de interés público compradas con dineros públicos, el alcance de las negociaciones, una vez cerradas, deben ser de conocimiento público.  Un alto funcionario propuso que las vacunas fuesen entregadas a las EPS al igual que se contempló la posibilidad de que gobernadores y alcaldes consiguieran vacunas en el mercado mundial. Dios nos ampare. Tantas desgracias juntas el país es incapaz de soportarlas.

Post Scriptum.  Enviamos a la familia Karron Uribe nuestro sentimiento de pesar por la muerte de Richard, otra víctima más de la pandemia. Alberto Zuluaga Trujillo.                                                                    alzutru45@hotmail.com            

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