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LUIS FERNANDO CARDONA
Director Fundador

ActualidadRedes ‘antisociales’ y polarización

Redes ‘antisociales’ y polarización

¡No hay que comer cuento, ni dejarnos enredar!, ni menos distribuir tanta basura que se fabrica en las campañas sucias, como las que acabamos de pasar en el reciente proceso electoral: información tendenciosa, plagada de señalamientos y mentiras, proveniente tanto del uribismo como de otras corrientes negacionistas que en los últimos años han desorientado y polarizado los colombianos (incluso entre familiares y amigos). Dizque esa es la dinámica de la política, alegan unos.

La revista Semana, claramente uribista y escudera del gobierno que detenta el poder –dirigida por Vicky Dávila, quien critica a Petro y ensalza a Rodolf-Fico–, con el propósito de acabar con el primero, provoca un desproporcionado escándalo con imágenes en video de sus asesores de campaña; y luego, una vez que este resulta electo, anuncia un falso ‘pánico económico’ y una supuesta ‘diáspora de empresas’ –claro ejemplo de ‘fake news’, o noticias falsas–. Y, por si fuera poco, ahora arremete titulando su más reciente portada con la incriminación de que la crisis del petróleo en Colombia obedece a los proyectos del gobierno entrante; a sabiendas de que la crisis de esa industria es mundial.

Hay que decir que esta práctica maquiavélica de desinformación y tergiversación existe y funciona desde siempre en la política y los medios en Colombia y el resto del mundo. Pero… sucede que antes no existían las redes sociales o, mejor, ‘antisociales’, y las artimañas y montajes no llegaban a viralizarse de la manera como hoy lo hacen, confundiendo la realidad y la ficción.

Esperamos que la invitación del nuevo mandatario a reconciliarnos y a abrazar las banderas de la fraternidad, deponiendo odios e intrigas (sin que nadie tenga que renunciar a sus principios), contribuya a que desaparezcan estas prácticas y a generar un clima diferente de discusión política; para… vivir sabroso.

Es urgente que todos pongamos nuestro granito de arena: no tragando entero todo lo que nos dicen, verificando la fuente de los mensajes, sospechando de aquellos etiquetados como “Reenviado muchas veces”, y –en especial– asegurándonos de que quienes nos los comparten sean personas confiables que conozcan muy bien de lo que hablan y escriben.

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