Reflexiones Educativas (I)

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POR JAIME BEDOYA MEDINA – PENSANDO EN VOZ ALTA

En mi época de estudiante universitario, un profesor de la facultad de educación nos indujo a leer las Meditaciones de Pascal; ese genio francés de quien el marxismo dijo que era imperdonable para el cristianismo haber vuelto creyente a semejante portento.

Cuenta el sabio que algún personaje famoso contrató un gigante y humilde barquero para atravesar el Canal de la Mancha. Conversaban afablemente: sabes física, matemáticas, filosofía, preguntaba el sabio al boga. No, nada de eso, señor. Has perdido la vida, respondía el ilustrado personaje. Entre pregunta y pregunta, siempre respondidas con los mismos monosílabos y siempre ripostadas con igual frase, iba transcurriendo tranquila la travesía.

De improviso apareció una ola gigante que dio al traste con la embarcación. El marinero, majestuosamente se movía entre las crestas del oleaje. Miró hacia atrás y vio al sabio en grave peligro, pero sin posibilidades de ayudarlo. Le gritó, ¿sabes nadar? No, nada de eso, alcanzó a responder el científico antes de que una ola lo sumergiera. Tú sí has perdido la vida, le manifestó.

¿A qué viene esta narración que parece más bien una anécdota, a un hecho real? Volverán los estudiantes a las clases presenciales, tan necesarias para aprender a vivir y convivir. Es hora de sacar de los programas tanta información vacua e inocua para darle cabida a los principios esenciales de la ciencia y la convivencia humana y reforzar actividades lúdicas, artísticas y deportivas para los niños, jóvenes, docentes y padres.

Planear las áreas de tal manera que sólo lo esencial para seguir descubriendo y avanzando, sea el santo y seña del plan curricular. Vincular a fondo a los padres de familia en actividades pedagógicas y culturales, para lo cual se requiere contar con su disponibilidad; no se puede pensar sólo en el tiempo de los docentes.

En tal sentido, la experiencia del Colegio Galán, que realizaba todas esas actividades en día sábado, es maestra. La escuela tiene que ser la confirmación o negación de la vida en familia, a través del buen trato, el respeto, la humana corrección – fuera la palabra castigo del lenguaje escolar – para incrementar la felicidad de los estudiantes. La UNESCO tiene documentos que son joyas para los maestros y padres de familia. La escuela no puede seguir siendo la misma que era antes de la pandemia.

Gracias, Patricia Linares y Bienvenido Eduardo Cifuentes en la JEP, que es modelo mundial de justicia transicional, según la CPI.

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