Los canales Discovery, como todos los años, nos atosigaron con programas recordatorios de los cuatro aviones tomados por terroristas, dos de ellos estrellados en el World Trade Center; el vuelo 11, estrellado en la primera torre a las 8:46 a.m., el vuelo 175 estrellado en la segunda a las 9.03 a.m., el vuelo 77 estrellado contra el pentágono a las 9:37 y uno al parecer estrellado en suelo norteamericano a las 10:03 a.m.
En esa fecha laborábamos en el Colegio Cooperativo (el Instituto Técnico Industrial, fue semi-destruido por el temblor de Enero de 1.999, y por la gran cantidad de estudiantes nuestros, nos tocó hacinarnos allá, y turnar clases), mi amigo Oscar Villada fallecido hace poco, y a quién sus viejos amigos consideran se le debió velar en la Alcaldía Municipal de Santa Rosa por sus grandes ejecutorias como educador, y sus méritos cívicos como integrante de la defensa civil y Bombero voluntario (velación a la que al parecer se negaron miembros de su familia), me dijo: “¿supo que estrellaron dos aviones en Nueva York? un acto terrorista contra Estados Unidos, estamos al comienzo de la tercera guerra mundial”, tuve que esperar a las noticias de medio día para actualizarme.
Los documentales gringos fabrican héroes con la facilidad que Disney fabricaba personajes infantiles. En su recuento de esa fecha dicen que, en el primero de los aviones en estrellarse en las torres, el vuelo 11, viajaba un norteamericano convertido en agente de la Mossad, que había emigrado a Israel con su familia siendo niño, que especulan sería el primer muerto de ese día, pues habría detectado el acento palestino de sus cuatro vecinos de vuelo y futuros asaltantes de su avión, suponen que al oír sus palabras, descubrió sus intenciones y gracias a su entrenamiento militar intentó neutralizar a los asaltantes, pero presumen que un quinto atacante, ubicado detrás de su silla, lo apuñaló.
De los otros vuelos hubo testimonios de pasajeros y ayudantes de vuelo, incluso los mismos secuestradores, dieron información sobre lo que ocurría. Sucedió con el cuarto avión, el vuelo 93, que según los investigadores tenía como objetivo estrellarse con la Casa Blanca o el Capitolio, cuyos secuestradores creyendo comunicarse con los pasajeros, terminaron enviando esos mensajes a la torre de control; según el documental, los pasajeros pretendían tomarse la cabina, conscientes de que, asesinados los pilotos y reducidos o dados de baja los secuestradores, no había entre ellos nadie capaz de aterrizar con éxito el avión, es decir un suicidio colectivo para impedir a los secuestradores cumplir sus propósitos; al momento de estrellarse, aviones de la fuerza aérea gringa conocían la situación y tenían órdenes de derribar aviones secuestrados. Los pasajeros de ese avión ¿fueron derribados o son héroes auto inmolados?
Pasados los ataques, se diseñó una nueva “política antiterrorista” mundial, que no es el objeto de este escrito. En “El quinto jinete del apocalipsis” de Collins y LaPierre de 1980, se plantea la amenaza de detonar una bomba atómica en N. Y. El 18 de Septiembre del 2016 (es.gizmodo.com) publicó una historia de 1977, época sin internet; la tarea que un profesor de Física de Princeton le pidió a su alumnos, allí halló un largo y detallado proyecto de 40 páginas titulado “Cómo construir tu propia bomba atómica” confiscado por el F.B.I. Además de lo aterrador de los actos terroristas, está la inquietante posibilidad de usar en ellos armas atómicas; se dice, que con la disolución de la U.R.S.S hay bastante material radioactivo en el mercado. ¿Por qué los terroristas no han fabricado su bomba?
Las víctimas de las torres gemelas, los muertos del pentágono, al igual que los asesinados en Chile, eran seres valiosos: maravillosos seres humanos, cuyo vacíos son imposibles de llenar, que causaron heridas emocionales, afectivas y económicas, terribles e incurables. En los atentados de las torres gemelas un total de 2.977 muertos, de ellos se han identificado 1.747, los dos últimos serían según (ABC. es) del 11 de Septiembre de 2021: Dorothy Morgan empleada de una empresa de seguros que vivía en Hempstead, la víctima 1.646, y el 1.647 un hombre cuya familia pidió mantener el anonimato, al momento actual un 40% de las víctimas aún sin identificación plena.
Entre las víctimas figuran policías, personal de emergencias, voluntarios y bomberos, todos ellos convertidos en salvadores de la ciudad, de los bomberos unos 343 de ellos murieron; de entre los escombros solo pudieron ser rescatados con vida unos 20 de ellos. Aunque el nombre más asociado al ataque fue el líder de Al Qaeda Osama Bin Laden, el presunto autor intelectual del mismo fue Khalid Shaikh Mohamed, después de casi una década de búsqueda. Bin Laden fue localizado en un escondite en la ciudad de Abbottabad, Paquistán, posteriormente durante la operación Lanza de Neptuno fue asesinado el 2 de Mayo de 2011 (Wikipedia.org).
Pero hay otro 11 de Septiembre, éste sepultado en la bruma del olvido y que los gringos muy seguramente están interesados en desaparecer de sus anales, que no fue producto de un acto terrorista de una organización islámica o religiosa tipo talibán, sino que puede calificarse de terrorismo de estado, un acto considerado parte de la guerra fría. Los norteamericanos con perfidia, montaron el golpe de estado contra el elegido presidente en Chile, Salvador Allende, cuando empezó a tocar sus intereses, plan ejecutado por las traidoras fuerzas armadas chilenas y el tenebroso general Augusto Pinochet, comandante en jefe del ejército. “Salvador Allende: quien asumió el cargo en 1970, siendo el primer político de orientación marxista en el mundo que accedió al poder en elecciones generales en un estado de derecho”(es.m. Wikipedia.org). Allende se refugió en el Palacio de la Moneda sede de su gobierno, y se suicidó mientras las tropas entraban a él.

El golpe en Chile ni tuvo las repercusiones de las torres gemelas, ni se cambiaron reglas de seguridad, pero se reafirmó la doctrina militar de la escuela de las Américas en Washington; a pesar del cacareado derecho a la autodeterminación de los pueblos, que ladina y perversamente proclama USA, los yanquis demostraron estar dispuestos a seguir su política de “Protectorado” sobre América Latina, y a intervenir para evitar una nueva Cuba en su patio trasero. Además volvieron a montar la tramoya que les falló en Cuba, cuando quisieron demostrar que con la invasión a Bahía Cochinos, los mismos cubanos deseaban regresar a ser el prostíbulo norteamericano, de antes de Castro y sus barbudos de la Sierra.
“Sin embargo, la posibilidad de ejecutar un golpe de estado contra el gobierno de Allende existió incluso antes de su elección. El gobierno de Estados Unidos, dirigido por el presidente Richard Nixon y su secretario de estado Henry Kissinger, influyeron decisivamente en grupos opositores a Allende, financiando y apoyando activamente la realización del golpe de estado, dentro de esas acciones se encuentran el asesinato del general René Schneider y el tanquetazo, una sublevación militar el 29 de Junio de 1973” (es.m Wikipedia.org). El 15 de Septiembre de 1973, Nixon llamo a Kissinger. “En esa conversación telefónica que fue desclasificada en Mayo de 2004 Nixon señala: Nuestra mano se mantiene oculta en esto. Y Kissinger replica: No lo hicimos nosotros…quiero decir, les ayudamos.(censurado) creó las máximas condiciones posibles…En la época de Eisenhower, seríamos considerados héroes”(es.m.Wikipedia.org).
Una junta militar liderada por augusto Pinochet instauró una dictadura militar hasta 1990, tiempo en el que se cometieron sistemáticas violaciones a los derechos humanos, se suprimieron los partidos políticos, se disolvió el Congreso Nacional y se limitó la libertad de expresión. Fueron asesinados: políticos, académicos, campesinos y hasta miembros de las fuerzas armadas como los generales Alberto Bachelet y Carlos Prats. “Se detuvieron a miles de personas y fueron detenidas y conducidas al estadio de Chile y luego al Nacional, a aquellas personas que fueron llamadas a viva voz y respondieron de entre la multitud fueron ejecutadas en el mismo lugar, como es el caso de Vítor Jara” (es.m.Wikipedia.org). Jara fue uno de los símbolos de la canción chilena de protesta, con temas famosos como “Te recuerdo Amanda”, y “El pueblo unido jamás será vencido”. Hablando del número de víctimas en Chile: “Las cifras del primer informe fueron corregidas, estableciéndose que el total de víctimas fue de 2.298 personas, de las cuales 2130 casos de víctimas de violaciones a los derechos, y 168 de víctimas de violencia política” (Wikipedia.org).
¿Por qué los yanquis inmortalizan un ataque terrorista causado por sus intromisiones en el mundo, y callan su propio terrorismo? Ahí está evidenciada la doble moral de los auto-proclamados “Adalides de la Democracia mundial”.



Mil gracias querido hijo, historias para recordar como nos manipulan y manejan los gringos ayudados de los cómplices gobernantes nuestros.Mil abrazos y bendiciones.
Excelente relato histórico profe, sin palabras me deja saber que lo de Chile fue orquestado por USA y las cifras de los fallecidos por desaparición forzada más que por combate directo con el ejército…tan grave como la Alemania NAZI… Gracias
Cómo siempre don Néstor, que comentario tan atinado, mil saludos y bendiciones.
Los gringos suelen entrometerse en todas las cocinas ajenas, dejando por donde pasan sólo hambre, muerte y desolación, llegando al descaro de exigir que les extraditen a todos aquellos que no son de su agrado.